EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Aída Rodrigo ha dimitido como directora del Centro de Responsabilidad Penal de Menores de Sograndio, en Oviedo, tras 14 meses en el cargo.
- ¿Quién está detrás? La decisión de la directora, respaldada por el gobierno autonómico asturiano, llega después de una escalada de fugas, motines y agresiones.
- ¿Qué impacto tiene? El centro, con 53 internos (23 mayores de edad), afronta una crisis de control que el propio consejero de Justicia describe como «prácticamente un centro penitenciario».
El Centro de Responsabilidad Penal de Menores de Sograndio, en Oviedo, ha perdido este viernes a su directora. Aída Rodrigo ha presentado su dimisión después de que una nueva fuga múltiple —tres internos escaparon en la mañana de hoy— elevara la crisis del centro a niveles insostenibles para su responsable. Rodrigo, educadora de profesión y antigua presidenta del comité de empresa, apenas ha durado 14 meses al frente de unas instalaciones que el propio Guillermo Peláez, consejero de Justicia y portavoz del Gobierno de Asturias, reconoce ya como «prácticamente un centro penitenciario».
Un goteo incesante de fugas y violencia
La dimisión se precipita tras una semana negra. El pasado lunes, cinco internos se fugaron durante un motín que dejó cinco vigilantes de seguridad heridos. Tres de esos jóvenes siguen en paradero desconocido, pese a los operativos policiales. Este mismo viernes, otros tres menores han conseguido escapar del área de talleres; uno de los vigilantes intentó impedirlo y sufrió una caída con heridas en la cabeza que obligaron a trasladarlo al Hospital Universitario Central de Asturias. A estos ocho fugados en siete días se suman otros ocho el pasado mes de junio —casi una veintena en apenas tres meses—, lo que ha desbordado la capacidad de contención del personal.
Rodrigo, que había aterrizado en la dirección en abril de 2025 tras la renuncia de su antecesora María José Álvarez —cuestionada por una denuncia de acoso laboral—, llevaba destinada en el centro desde noviembre de 2022. Su corto mandato ha estado marcado por las denuncias constantes de la plantilla sobre la precariedad de los medios, la falta de personal y los problemas con la empresa de seguridad. Las peleas entre internos, los destrozos de mobiliario y el «efecto dominó» de los altercados han convertido cada jornada en una ruleta rusa para los trabajadores.
El reconocimiento del Gobierno asturiano: «prácticamente un centro penitenciario»
Guillermo Peláez ha convocado este viernes una rueda de prensa urgente para confirmar la dimisión y ha admitido sin rodeos la gravedad de la situación. «El centro se está convirtiendo prácticamente en un centro penitenciario», ha declarado, en alusión a que 23 de los 53 internos son ya mayores de edad y arrastran perfiles de alta conflictividad. Peláez ha aceptado la renuncia pero ha pactado con la directora saliente que continúe en funciones hasta que se designe un sustituto, «para garantizar el funcionamiento en el ínterin». El nuevo nombramiento será la pieza clave de un gobierno que afronta, además, las críticas por la escasa inversión en justicia juvenil en los últimos presupuestos autonómicos.
«El centro de Sograndio ya no es un lugar de reinserción: se ha convertido en un polvorín donde los menores se fugan a plena luz del día.»
Las condiciones de trabajo han sido recurrentemente denunciadas por los sindicatos. La falta de personal especializado, las deficiencias de las instalaciones y la rotación de la empresa de seguridad han creado un cóctel explosivo que los propios incidentes de esta semana han llevado al límite. Cada pelea, cada fuga, se convierte en un nuevo capítulo de una crisis que amenaza la credibilidad del sistema asturiano de justicia penal juvenil.
El Pulso Territorial
El PSOE, que gobierna en solitario en Asturias desde las elecciones de 2023, tiene ante sí un problema que trasciende lo administrativo. La seguridad de los centros de internamiento de menores es competencia directa de la Consejería de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos, que dirige Peláez. La oposición ya ha pedido explicaciones y amenaza con llevar el asunto a la Junta General del Principado. El precedente de Ceuta, donde una fuga masiva en el centro de Punta Blanca en 2024 forzó la destitución de su director y una auditoría interna, resuena ahora en el Principado. La tasa de fugas en Sograndio duplica la media de los centros de menores de otras comunidades, según los datos provisionales del Ministerio del Interior para 2025. Mientras el gobierno asturiano busca un nuevo responsable, la presión política y la alarma social crecen: cada día sin una solución agranda la sensación de descontrol. La designación del sustituto y un posible refuerzo urgente de la plantilla se perfilan como los próximos pasos, con la legislatura aún joven —las elecciones no serán hasta 2027— pero con un margen político cada vez más estrecho.
Ficha Autonómica
- El caso: Dimisión de la directora del centro de menores de Sograndio tras fugas y motines.
- Datos importantes: 53 internos, 23 mayores de edad; 8 fugas en una semana; 5 vigilantes heridos el lunes; 1 vigilante herido hoy.
- Resumen: Aída Rodrigo deja la dirección tras 14 meses, con el centro fuera de control. El consejero Peláez busca sustituto mientras la oposición presiona en la Junta General.

