La Audiencia de Valencia absuelve al ‘yonqui del dinero’ y a cuatro acusados en la pieza E del caso Taula sin pruebas

La Sección Quinta de la Audiencia de Valencia concluye que no hay pruebas de amaño ni mordidas en los contratos de Cultura de la etapa Barberá. El tribunal descarta prevaricación y cohecho, y declara prescrito el delito de malversación.

La Sección Quinta de la Audiencia de Valencia ha absuelto este lunes a Marcos Benavent, el autodenominado ‘yonqui del dinero’, y a otros cuatro acusados en la pieza E del caso Taula – la macrocausa de corrupción que desveló presuntas irregularidades en el Ayuntamiento de Valencia durante la etapa de Rita Barberá – al no hallar pruebas de amaño de contratos ni de cobro de comisiones ilegales.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Audiencia de Valencia absuelve a todos los acusados en la pieza E del caso Taula, relacionada con contratos de la Concejalía de Cultura.
  • ¿Quién está detrás? El tribunal ha juzgado a Benavent, al exdirigente del PP Vicente Burgos y a los empresarios Enrique Alexandre, Carlos Turró y Carlos Vicent.
  • ¿Qué impacto tiene? La sentencia descarta que existieran delitos de prevaricación, cohecho o malversación probada, a pesar de las grabaciones que originaron el caso.

El fallo, notificado hoy, pone fin a uno de los flecos más mediáticos de la macrocausa del caso Taula. La Fiscalía y el Ayuntamiento de Valencia, que ejercía la acusación particular, habían solicitado penas de entre tres y once años de prisión para los encausados, pero el tribunal ha concluido que no hay indicios suficientes para declarar probados los amaños ni las mordidas.

Los contratos bajo sospecha, adjudicados por la entonces Concejalía de Cultura – dirigida por la edil María José Alcón, pareja de Vicente Burgos y fallecida en 2018 – incluían obras de limpieza, mantenimiento y restauración de monumentos históricos como la Lonja y las Torres de Quart, además de la logística de la XXVII edición de la Mostra de València. Todos ellos datan del periodo 2003-2006.

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Sin pruebas de amaño ni mordidas en los contratos de Cultura

En el centro de la resolución, los magistrados subrayan que no se ha detectado “ninguna grosera evasión o alejamiento de los trámites procedimentales” en las adjudicaciones, ni una contratación manifiestamente contraria a los criterios legales. La sentencia, a la que ha tenido acceso este diario, concluye que los expedientes siguieron, en lo esencial, los cauces administrativos previstos.

La sala también rechaza, en el capítulo de cuestiones previas, la nulidad de las actuaciones que pedían las defensas por la incorporación de las grabaciones de audio del ‘yonqui del dinero’, que dieron pie al caso en 2015. Sin embargo, el valor probatorio de esas cintas se ha quedado muy por debajo de lo que esperaban las acusaciones.

Las grabaciones del ‘yonqui del dinero’ no bastan para condenar

El tribunal analiza las conversaciones entre Benavent y la difunta Alcón, pero considera que unas charlas entre dos implicados no son suficientes para declarar probadas las supuestas comisiones. “De la valoración conjunta de todas las pruebas, podemos concluir que […] no se ha acreditado en debida forma la existencia de una conducta prevaricadora o de cohecho”, recoge la sentencia.

Unas grabaciones, por muy comprometedoras que parezcan, no convierten automáticamente una sospecha en un delito probado.

Además, los magistrados estiman que el posible delito de malversación vinculado a la contratación de Benavent en la Fundación Jaime II El Just – una entidad pública de la Generalitat Valenciana que acabó extinguiéndose en 2017 con pérdidas millonarias asumidas por las arcas autonómicas – habría prescrito. Ese extremo también conduce a la absolución.

Con este pronunciamiento, Marcos Benavent suma ya cuatro juicios en el caso Taula en los que ha resultado absuelto. La decisión de la Audiencia de Valencia refuerza la idea, repetida por su defensa, de que el material sonoro que él mismo entregó no demostraba delitos, sino indiscreciones y bravuconadas.

El Escenario Valenciano

La absolución de la pieza E se produce en un momento en que el caso Taula agoniza judicialmente. De la docena de piezas abiertas, apenas unas pocas han llegado a juicio y, en su mayoría, han terminado sin condenas relevantes. El PP, que gobernó el Ayuntamiento con Rita Barberá durante 24 años, ha visto cómo el mayor escándalo de corrupción de la capital del Turia se desinfla poco a poco. “La verdad judicial siempre llega, aunque a veces más tarde de lo que quisiéramos”, señalaban esta mañana fuentes del partido en Valencia.

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La oposición – tanto PSPV como Compromís – mantiene que la falta de condenas no equivale a inocencia moral y recuerda las gravísimas irregularidades que sí han quedado acreditadas en otras causas vinculadas, como el blanqueo en el grupo municipal del PP. Sin embargo, la realidad es que la Audiencia de Valencia ha descartado ahora cualquier responsabilidad penal en los contratos de Cultura, uno de los ejes más mediáticos de la macrocausa.

A nivel nacional, el caso Taula fue uno de los escándalos que, junto a la trama Gürtel, hundió la reputación del PP en la segunda mitad de la década de 2010. Ahora, el goteo de absoluciones resuena en Madrid, donde el partido de Alberto Núñez Feijóo utiliza estos reveses judiciales para reforzar su discurso de que existió una sobrerrespuesta judicial contra la formación. En cualquier caso, la pieza E queda cerrada y los cinco acusados, libres de todo cargo.

Ficha del Caso

  • El caso: La pieza E del caso Taula investigaba si los contratos de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Valencia entre 2003 y 2006 se amañaron a cambio de comisiones ilegales. El caso estalló en 2015 a raíz de las grabaciones de Marcos Benavent.
  • Datos importantes: La Fiscalía pedía hasta 11 años de prisión para Benavent y 9 para Vicente Burgos. El tribunal ve los contratos como regulares y el delito de malversación, prescrito. La Fundación Jaime II El Just asumió pérdidas de 13,5 millones, pero la acción penal caducó.
  • Resumen: La Audiencia de Valencia cierra sin condenas otra rama del caso Taula, en un contexto de desmoronamiento progresivo de la macrocausa que marcó la política valenciana durante años.