Un tren que cubría la ruta Jaén-Madrid sufrió ayer una avería a la altura de la estación de Vilches, dejando a sus 260 pasajeros atrapados durante más de cinco horas sin climatización y con temperaturas que superaban los 40 grados en el exterior. Era la crónica de la última incidencia de una línea ferroviaria que acumula quejas y retrasos en los últimos meses.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Una avería en un tren Jaén-Madrid dejó varados a 260 pasajeros en la estación de Vilches durante más de cinco horas, sin aire acondicionado ni agua fría, con más de 40 grados en el exterior.
- ¿Dónde y quién? El incidente ocurrió en la provincia de Jaén, entre las estaciones de Vilches y Linares-Baeza. Renfe gestiona la línea convencional.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Una nueva muestra de las deficiencias del servicio ferroviario en Andalucía, que afecta a quienes viajan a Madrid por motivos laborales o personales, y que se suma a una lista de incidencias acumuladas en los últimos meses.
Más de cinco horas sin climatización ni agua
El convoy partió de Jaén pasadas las seis de la tarde del domingo y cubría el trayecto hasta la capital. Poco después de Vilches, una avería mecánica obligó a detener la marcha. Los 260 ocupantes quedaron a merced del calor extremo: la temperatura exterior rozaba los 42 grados, según testigos, y el sistema de climatización dejó de funcionar por completo.
“No nos dieron agua fría ni nos explicaron qué pasaba. Fueron horas de angustia”, relataba un pasajero a Canal Sur. El tren permaneció parado en pleno campo hasta que pudo ser remolcado a la estación de Linares-Baeza, desde donde prosiguió el viaje a Madrid acumulando un retraso de casi cinco horas. La llegada a Atocha se produjo de madrugada.
El suceso es el último de una serie de averías en la línea ferroviaria andaluza. En los últimos meses se han repetido retrasos de más de media hora por trayecto por fallos mecánicos en trenes que prestan servicio entre Jaén, Córdoba y Madrid, dejando a los viajeros sin agua, sin climatización y con información insuficiente en pleno trayecto.
Un historial de averías que indigna a los viajeros

Las averías en esta línea son recurrentes. En abril, otro tren quedó inmovilizado en Linares-Baeza durante tres horas por un fallo eléctrico; en mayo, un convoy alcanzó la capital con más de 90 minutos de retraso. Los viajeros habituales denuncian falta de inversión en el material rodante. La Junta de Andalucía ha solicitado en varias ocasiones mejoras en la red convencional, que depende de Renfe y Adif, la infraestructura de titularidad estatal.
Fuentes de Renfe consultadas aseguran que se están revisando los protocolos de asistencia para casos de temperaturas extremas, pero no detallan plazos. Mientras, las asociaciones de usuarios reclaman protocolos claros de evacuación con suministro de agua y sistemas de respuesta ante el calor extremo en trenes que circulan por zonas que pueden superar los 40 grados en verano.
260 personas encerradas en un tren sin ventilación ni agua, con el termómetro marcando 42 grados en el exterior: así soportaron más de cinco horas de espera en Vilches.
La Lectura Andaluza
Lo que ocurrió en Vilches no es solo un fallo técnico: es la manifestación de un problema estructural que afecta a la movilidad de los andaluces. La conexión ferroviaria de Jaén con Madrid, fundamental para cientos de viajeros que se desplazan por trabajo, estudios o gestiones sanitarias, atraviesa un momento crítico. Andalucía, que ya soporta temperaturas extremas durante el verano con olas de calor cada vez más frecuentes, necesita un servicio ferroviario capaz de garantizar la seguridad y el confort de los pasajeros. Renfe transporta al año más de 2,5 millones de viajeros en la línea Jaén-Madrid, muchos de ellos en trayectos de largo recorrido que superan las cuatro horas. Que un tren quede parado sin climatización no es solo una molestia: es una situación de riesgo para personas vulnerables.
La Junta de Andalucía, a través del Plan de Transporte Metropolitano, ha impulsado la mejora de las redes regionales, pero la línea convencional de media distancia depende de la inversión estatal. En los últimos presupuestos, el Gobierno central incluyó una partida para la renovación de trenes en líneas de media distancia que aún no se ha ejecutado. Mientras, los andaluces que confían en el tren para llegar a la capital se exponen a situaciones como la de este domingo. La proyección es clara: si no se acelera la modernización de la flota y se incorporan protocolos de emergencia ante olas de calor, los episodios de averías y retrasos seguirán erosionando la confianza en un servicio que debería ser un pilar de la cohesión territorial.
Desde Andalucía, la lectura es que el ferrocarril no puede ser el eslabón débil de la movilidad, justo cuando el tren debería ser la alternativa sostenible al avión y al coche privado en trayectos inferiores a 500 kilómetros. La distancia entre Jaén y Madrid es ideal para el ferrocarril, pero cada avería empuja a los viajeros hacia otras opciones. Como señalan los sindicatos ferroviarios, la media de edad del material rodante en esta línea supera los 25 años.

