Madrid declara BIC el edificio de ABC Serrano: la antigua sede del diario y Blanco y Negro, protegida

La protección reconoce más de un siglo de historia editorial: desde Blanco y Negro en 1891 hasta las rotativas de ABC. Hoy centro comercial, el inmueble atesora cerámicas de Zuloaga y vidrieras de Maumejean.

El pasado 16 de junio, la Comunidad de Madrid publicó en el BOCM la incoación del expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC), en categoría de Monumento, el edificio que albergó durante décadas al diario ABC y a la revista Blanco y Negro. El inmueble, situado en el número 61 de la calle Serrano, es desde 1995 el centro comercial ABC Serrano.

La resolución, que se puede consultar íntegramente en el Boletín Oficial del 16 de junio califica el conjunto como «un centro clave de producción editorial durante décadas». Con esta figura, el antiguo hogar de la cabecera más veterana de Madrid obtiene la máxima protección legal frente a reformas o intervenciones que puedan alterar su estructura.

Un siglo de periodismo protegido piedra a piedra

El origen del complejo se remonta a 1896, cuando Torcuato Luca de Tena encargó al arquitecto José López Sallaberry un edificio para albergar la imprenta y la administración de la revista Blanco y Negro. Fundada en 1891, fue la primera publicación española en utilizar color y papel cuché, y contó con colaboradores como Emilia Pardo Bazán, Azorín o los hermanos Machado. En 1903 nacía en el mismo solar el diario ABC, y con el paso a publicación diaria en 1905 llegaron las primeras ampliaciones.

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El recinto actual es una suma de tres épocas arquitectónicas: el neoplateresco del chaflán de Serrano, obra de López Sallaberry; el regionalismo sevillano y neomudéjar de la fachada de la Castellana, diseñada por Aníbal González y Álvarez-Ossorio; y, por último, las ampliaciones industriales posteriores, de líneas cercanas a la Escuela de Chicago y adornos ‘art déco’. En la fachada principal se despliega un gran panel cerámico con el escudo de Prensa Española y referencias a las dos cabeceras.

Los tesoros que esconde el ABC Serrano: cerámicas, vidrieras y murales

La declaración BIC pone el foco en varias creaciones artísticas singulares. El exterior luce piezas de Daniel Zuloaga y Hermanos Mensaque, mientras que los interiores conservan vidrieras de la casa Maumejean que combinan técnicas tradicionales con simbología vinculada a la constancia y la escritura. Además, en una de las salas del restaurante Torcuato se mantienen murales de José Arija en techos, paredes y zócalos.

Estos elementos, según la Comunidad, presentan un estado de conservación aceptable y están «especialmente interesados en su conservación». La protección obliga a que cualquier intervención —una reforma, un cambio de uso o incluso el mantenimiento de fachadas— necesite autorización previa de la Dirección General de Patrimonio. La resolución subraya que el uso comercial del centro es compatible, pero advierte: «a partir de su nombramiento como BIC, se deberán respetar los valores e intereses vinculados a a la designación del título».

El ABC Serrano no es solo un centro comercial más: es uno de los pocos testigos arquitectónicos que quedan de la edad de oro de la prensa madrileña.

Por qué la Comunidad blinda ahora este edificio y qué implicaciones tiene

La decisión se suma a otras protecciones recientes de antiguas sedes periodísticas en Madrid: el edificio de El Imparcial, hoy hotel, o la Imprenta Municipal, convertida en espacio expositivo. En todos los casos, el BIC ha funcionado como freno a transformaciones especulativas y como forma de anclar la memoria del oficio en la trama urbana.

En esta redacción valoramos que el expediente llegue en un contexto en el que los centros comerciales de barrio buscan nuevos formatos. La protección no impide la actividad económica, pero introduce un filtro patrimonial inexcusable que ralentizará cualquier proyecto de envergadura. Para los gestores de ABC Serrano, convivir con la etiqueta de Monumento será, a partir de ahora, una condición inevitable.