EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Leapmotor y Stellantis han confirmado la creación de una planta de ensamblaje de baterías en Mallén (Zaragoza).
- ¿Quién está detrás? La joint venture Leapmotor International (51% Stellantis, 49% Leapmotor).
- ¿Qué impacto tiene? La planta suministrará baterías a la plataforma B de Leapmotor en Figueruelas y refuerza a Aragón como polo europeo de la movilidad eléctrica.
Leapmotor y Stellantis han confirmado este martes la apertura de una planta de ensamblaje de baterías en Mallén (Zaragoza). La nueva planta refuerza a Aragón como polo europeo de la movilidad eléctrica.
La nueva factoría, de la que 19.000 metros cuadrados son espacio construido, se dedicará al ensamblaje de módulos de de baterías y a otros procesos clave para los vehículos eléctricos. Según confirma Stellantis, en una primera fase la producción estará destinada a baterías LFP para las versiones Pro y ProMax del modelo B10 que se fabricará en Figueruelas.
La planta de Mallén es el último hito en la colaboración entre la china Leapmotor y el grupo europeo. El responsable del proyecto Leapmotor International, Yann Martin, ha calificado la apertura de «un hito importante en la cooperación entre ambas compañías y en la consolidación de su presencia estratégica en Europa».
Un diseño adaptable y la convivencia de equipos de China y España
La instalación ha sido diseñada para adaptarse a distintas químicas de baterías, en un contexto de rápida evolución tecnológica. Durante los primeros meses, responsables locales, personal desplazado desde Leapmotor y trabajadores de Figueruelas que han recibido formación específica en fábricas de la compañía china trabajarán codo con codo.
La compañía espera que el proyecto atraiga a nuevos proveedores y servicios auxiliares vinculados a la movilidad eléctrica, generando sinergias con la gigafactoría que Stellantis y Leapmotor ya levantan en el entorno de Figueruelas.
Reacciones en el Gobierno de Aragón
La consejera de Economía, Eva Valle, tiene previsto valorar el anuncio a lo largo del día. El Gobierno de Aragón ha impulsado en los últimos años una estrategia para atraer inversiones industriales vinculadas a la electrificación, y la confirmación de la planta de Mallén se alinea con ese objetivo.
La planta de Mallén no es solo una inversión: es la pieza que consolida a Aragón como un polo europeo de la movilidad eléctrica.
El municipio de Mallén, situado en la comarca del Campo de Borja y con poco más de 3.000 habitantes, verá cómo la industria de la automoción eléctrica se instala en su término. La llegada de la factoría supone un balón de oxígeno para una zona que, como buena parte del interior, busca fijar población.
El Pulso Territorial
La puesta en marcha de esta planta de ensamblaje no es un hecho aislado en la comunidad. Aragón acelera para consolidarse como uno de los principales polos de movilidad eléctrica del sur de Europa, una carrera que comparte con otras regiones como Navarra —donde Volkswagen ultima su transición eléctrica— o Castilla y León, con la Renault de Valladolid. Sin embargo, la apuesta de Leapmotor y Stellantis sitúa a la autonomía en una posición privilegiada al combinar la producción de vehículos con la fabricación de baterías en un radio de apenas 50 kilómetros.
El Ejecutivo autonómico, presidido por Jorge Azcón (PP) con el apoyo de Vox, ha hecho de la reindustrialización uno de sus ejes de legislatura. La automoción representa alrededor del 12% del empleo industrial en Aragón, y la consolidación de proyectos como este refuerza la apuesta del gobierno por el sector frente a las incertidumbres regulatorias europeas sobre el motor de combustión.
Más allá del impacto inmediato en Mallén, la hoja de ruta de Leapmotor International incluye la fabricación del modelo B10 en Figueruelas y el desarrollo de un futuro SUV del segmento C bajo la marca Opel. La gigafactoría de baterías, que la joint venture construye en paralelo, y esta nueva planta de ensamblaje configuran un ecosistema que aspira a atraer una cadena de suministro completa. De lograrlo, la comunidad podría escribir un capítulo inédito en su historia industrial, similar al que supuso la llegada de General Motors en los años ochenta.
Ficha Autonómica
- El caso: Leapmotor y Stellantis han abierto una planta de ensamblaje de baterías en Mallén (34.000 m²) para abastecer a la plataforma B de Leapmotor en Figueruelas.
- Datos importantes: Superficie construida de 19.000 m²; primera fase para baterías LFP de los modelos Pro y ProMax; joint venture con 51% Stellantis, 49% Leapmotor; se espera la llegada de nuevos proveedores.
- Resumen: La planta consolida el polo de movilidad eléctrica aragonés, con sinergias con la gigafactoría de Figueruelas y la producción de vehículos eléctricos. El Gobierno de Aragón valora la operación como un paso clave para la reindustrialización.

