Marta Higueras se postula contra Rita Maestre y divide aún más a la izquierda madrileña

La ex número dos de Carmena presentará el lunes 29 de junio su nueva plataforma. Quienes compartieron militancia lo interpretan como una jugada para recuperar concejalía y forzar negociaciones con Más Madrid.

Marta Higueras, la que fuera mano derecha de Manuela Carmena, volverá a la primera línea política con un proyecto propio para las elecciones municipales de 2027. Su anuncio, previsto para el próximo lunes 29 de junio, añade un nuevo actor a la izquierda madrileña cuando faltan apenas once meses para los comicios y amenaza con restar apoyos a la candidatura que encabeza Rita Maestre.

Un regreso que pocos esperaban y que muchos interpretan como órdago

La exteniente de alcalde del Ayuntamiento de Madrid rompió con Más Madrid en 2022 y promovió la plataforma Recupera Madrid, que tampoco llegó a cuajar. Ahora, según ha adelantado ABC, Higueras presentará su nueva candidatura en vísperas del debate sobre el estado de la ciudad. Fuentes cercanas a la exedil confirman a Merca2.es que la decisión es firme y que la plataforma estará registrada a tiempo para concurrir a las urnas.

El movimiento ha provocado sorpresa, y no poca irritación, entre antiguos compañeros de filas. «Es un sinsentido», recoge el diario nacional de fuentes del entorno de Maestre. En privado, la mayoría de las fuentes consultada por Merca2.es interpretan el paso como una estrategia de presión para negociar un puesto en las listas o, al menos, recuperar visibilidad de cara a un eventual pacto postelectoral.

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El historial político reciente de Higueras hace que muchos la vean como una figura volátil. Tras dejar Más Madrid, impulsó Recupera Madrid junto a Luis Cueto y José Manuel Calvo, pero aquel proyecto fue diluyéndose. En los meses previos a las elecciones de 2023, la exconcejala ya sondeó otras opciones: mantuvo contactos con la propia Mónica García en la estructura autonómica de Más Madrid y hasta con la ministra Reyes Maroto para una posible inclusión en las listas socialistas, según las mismas fuentes.

«No está pensando en la izquierda ni en Madrid, sino en volver a ser concejala», resume una voz significativa de la izquierda municipal. La lectura que hacen de la operación es que Higueras persigue un efecto similar al de Emilio Delgado en la pasada legislatura: o se negocia con ella o se presenta, lo que forzaría a Más Madrid a tenerla en cuenta o a asumir el coste de la división.

El regreso de Higueras no refuerza la alternativa a la mayoría conservadora; solo añade un nuevo foco de fractura en un espacio ya profundamente fragmentado.

Maestre, entre la renovación interna y la amenaza de Podemos

Mientras tanto, la portavoz de Más Madrid afronta su propia reestructuración. Ha prescindido de cerca del 70% de sus actuales concejales, entre ellos nombres destacados como Eduardo Rubiño, Cuca Sánchez, Nacho Murgui o Esther Gómez. La líder de la oposición evita pronunciarse sobre la candidatura de Higueras, pero fuentes de su equipo insisten en que la prioridad es cerrar la lista y no perderse en disputas estériles.

La situación se complica además por la posibilidad de que Podemos presente una candidatura propia al Ayuntamiento, alimentada tras el anuncio de Ione Belarra de competir por la Comunidad de Madrid. Aunque aún no hay confirmación oficial, en Cibeles creen que la formación morada podría aprovechar la fragmentación para arañar un concejal, lo que restaría aún más apoyos a Más Madrid.

Lecciones de 2019 y la izquierda fragmentada en otras capitales

Madrid ya vivió un escenario similar en las municipales de 2019, cuando la irrupción de Recupera Madrid y la posterior disputa entre Carmena y Más Madrid dividieron el voto progresista. Aquella fragmentación facilitó una mayoría cómoda para el PP y Ciudadanos, y luego la consolidación del actual gobierno de José Luis Martínez-Almeida. En Barcelona, con espacios como los comunes, ERC y la CUP, el voto de izquierda también se reparte entre múltiples siglas, pero la dinámica de pactos ha permitido gobiernos alternativos. En Madrid, sin embargo, la ley electoral y la concentración del voto conservador castigan especialmente la división interna.

Analizamos esta nueva vuelta de Higueras como un síntoma de la incapacidad de la izquierda madrileña para construir un proyecto unitario tras la era Carmena. El riesgo no es tanto que el nuevo partido obtenga representación —pocos le otorgan más del 2% del voto— sino que reste los sufragios necesarios para que Más Madrid pueda disputar la alcaldía. Y con el bloque de la derecha sin fisuras, cada papeleta que se disperse cuenta.

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El lunes 29 conoceremos los detalles de la plataforma. El debate del estado de la ciudad, previsto para esa misma semana, servirá de primer termómetro para medir la reacción del resto de grupos. A once meses vista, la batalla por la izquierda está más abierta que nunca.