Segundo incendio en dos días en Fragas do Eume: 8 hectáreas quemadas y la Xunta moviliza medios aéreos

Las Fragas do Eume, joya ecológica gallega, registran un segundo incendio en apenas 48 horas. La Xunta moviliza medios aéreos y ya se han quemado 38 hectáreas desde el domingo. El nuevo fuego reabre el debate sobre la gestión de los espacios protegidos en una comunidad que concen

El monte gallego vuelve a arder en un espacio protegido. El Parque Natural Fragas do Eume, uno de los últimos bosques atlánticos de Europa, registra un segundo incendio en apenas dos días. La Xunta de Galicia ha movilizado medios aéreos y terrestres para atajar las llamas, que en su nuevo foco han calcinado ya 8 hectáreas en el municipio de A Capela, al norte de A Coruña.

Según la Consellería do Medio Rural, el aviso se recibió a las 5:27 de la madrugada de este martes. En la primera intervención se desplazaron tres agentes, cuatro brigadas, cuatro motobombas y una pala. La rápida respuesta busca evitar que el fuego se extienda por el abrupto terreno del parque, donde la recuperación de la masa forestal es especialmente lenta. La Xunta ha dado por controlado el incendio anterior, que se inició el domingo y quemó 30 hectáreas en el mismo municipio, tras horas de trabajo con medios aéreos y terrestres.

Dos fuegos encadenados en 48 horas y otro procedente de Portugal

El anterior incendio quedó controlado a las 0:55 horas de esta madrugada, después de movilizar a dos técnicos, 15 agentes, 24 brigadas, 26 motobombas, una pala, tres helicópteros y dos aviones. Ese despliegue, sin embargo, no impidió que otro foco prendiese apenas unas horas después, a pocos kilómetros de distancia. La cercanía temporal y geográfica entre ambos focos hace pensar en una posible intencionalidad que, por el momento, no ha sido confirmada por las autoridades.

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Además, la Consellería ha informado del control de un incendio que entró a Galicia desde el norte de Portugal, en el municipio ourensano de A Mezquita. Allí, las llamas afectaron 50 hectáreas y obligaron a un despliegue aún mayor: siete aviones y siete helicópteros, entre otros recursos. La simultaneidad de fuegos en tres puntos distintos tensiona los equipos de extinción en una comunidad que concentra buena parte de los incendios forestales de España.

Un parque natural bajo presión y la lectura política de las llamas

Las Fragas do Eume son un reducto de bosque caducifolio que sobrevive entre el abandono rural y la presión humana. Los incendios recurrentes en este espacio, declarado parque natural en 1997, ponen en entredicho la eficacia de los planes de prevención impulsados por la Xunta. Cada temporada estival renueva la misma escena: medios aéreos sobrevolando la catedral de frondosas mientras las brigadas peinan el monte.

El gobierno autonómico insiste en que su modelo de lucha contra el fuego, basado en una red de puntos de vigilancia, contratación de brigadas municipales y mejora de los medios aéreos, es una referencia para otras comunidades. No obstante, la oposición —especialmente el BNG y el PSdeG— ha reiterado que las políticas forestales adolecen de una inversión insuficiente en gestión activa del monte y en fajas de protección en las zonas más sensibles. La cercanía de un nuevo ciclo electoral autonómico convierte cada hectárea quemada en argumento político.

Cada incendio en un espacio protegido cuestiona la efectividad del modelo gallego de gestión forestal, que la Xunta defiende como ejemplo para el resto de España.

El Laboratorio Gallego

El modelo gallego de extinción de incendios se ha convertido en los últimos años en una bandera del PPdeG y, por extensión, del PP nacional. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha llevado en varias ocasiones al Senado la propuesta de replicar el sistema gallego —con una Agencia Gallega de Emergencias y un mayor protagonismo de los concellos en la prevención— como solución para el conjunto de España. Sin embargo, Galicia sigue encabezando las estadísticas de superficie arrasada: según datos del Ministerio para la Transición Ecológica correspondientes a la última década, la comunidad concentra alrededor del 40 % de los siniestros contabilizados en todo el país.

La contradicción entre el discurso oficial y la realidad tangible ha sido señalada por el BNG, que acusa a la Xunta de externalizar la gestión forestal sin atajar las causas profundas: el minifundio, el envejecimiento de la población rural y la prevalencia de especies pirófitas. En paralelo, el PSdeG reclama una consellería do mar e do rural con más músculo presupuestario y una política de prevención que no se limite a los medios de extinción. Las próximas fechas marcarán la temperatura del debate: el Consello de Goberno del jueves podría abordar la situación, y el Parlamento de Galicia retoma sus sesiones la semana próxima.

Ficha del Caso

  • El caso: Segundo incendio en dos días en el Parque Natural Fragas do Eume, un espacio protegido de alto valor ecológico. El fuego más reciente, en A Capela, ha calcinado 8 hectáreas; el anterior, 30 hectáreas.
  • Datos importantes: El incendio se inició a las 5:27 horas del martes. La Xunta movilizó tres agentes, cuatro brigadas, cuatro motobombas y una pala. El domingo, en el mismo municipio, ardieron 30 ha. Un tercer fuego, procedente de Portugal, afectó 50 ha en A Mezquita.
  • Resumen: La recurrencia de fuegos en un espacio emblemático reabre, una campaña más, la discusión sobre la gestión forestal gallega y la distancia entre el discurso de la Xunta y los resultados cuantificables. La conexión nacional es inmediata: Feijóo insiste en exportar su modelo mientras Galicia sigue siendo la comunidad con más superficie arrasada.