Las ventas de bombas de calor en Europa alcanzaron los 2,88 millones de unidades en 2025, un 13% más que el año anterior, y evitaron la importación de gas por valor de 9.700 millones de euros, según el informe anual de la Asociación Europea de Bombas de Calor (EHPA). Un dato que consolida a esta tecnología como una de las palancas más efectivas de la descarbonización residencial y la autonomía energética del continente.
El dato: 2,88 millones de bombas de calor y 9.700 millones de ahorro
La EHPA recoge en su anuario las cifras de ventas de 21 países europeos. En total, en 2025 se instalaron 2,88 millones de nuevas bombas de calor, frente a los 2,56 millones de 2024. Son números que aún quedan lejos del récord de 2022 (3,31 millones) o de 2023 (3,19 millones), pero que confirman la recuperación del mercado tras el parón que provocó la volatilidad de los precios energéticos.
Lo relevante no es solo la cifra absoluta, sino lo que evita. Esas bombas sustituyen 2.500 millones de metros cúbicos de gas natural licuado (GNL), equivalentes al 24% de las importaciones de la UE desde Oriente Medio. Un volumen que, según la EHPA, cubre la demanda de calor de más de 200 buques metaneros, el doble de los que llegaron a la UE desde esa región en 2025.
El ahorro en la factura exterior es contundente: 9.700 millones de euros que dejan de destinarse a proveedores de gas, una partida cada vez más estratégica en la política energética comunitaria. La asociación subraya que cada bomba de calor instalada es «un tornillo más en la puerta de la seguridad energética europea».
Cómo las bombas de calor reducen la dependencia del gas y refuerzan la seguridad energética
El GNL es la fuente de energía más cara y procede de suministradores con frecuencia volátiles. La UE lo sabe desde la crisis de 2022. Por eso la Comisión Europea ha acelerado los planes de electrificación de la calefacción dentro del paquete Fit for 55 y, más recientemente, con la Taxonomía Verde, que reconoce a las bombas de calor como actividad sostenible. Cada nueva instalación reduce la demanda estructural de gas, lo que se traduce en menor exposición a los precios internacionales.
El parque total de los 21 países analizados suma ya 29,3 millones de bombas de calor. Ese stock proporciona tanto calor como todo el GNL transportado por 200 metaneros. «Es alrededor del 7% del GNL total importado anualmente por la UE», puntualiza el informe de la EHPA. Una cifra que no deja margen al escepticismo: la descarbonización residencial ya está en marcha y tiene impacto macroeconómico.

«El GNL es la fuente de energía más cara y procede de suministradores poco fiables; las bombas de calor pueden reducir drásticamente nuestra necesidad», declaró Paul Kenny, director general de la EHPA. «Los europeos ya están abandonando la calefacción fósil. El trabajo de la UE y los gobiernos es hacerlo lo más fácil y asequible posible».
📊 Impacto ecológico en cifras
- Ventas anuales: 2,88 millones de bombas de calor en 21 países europeos en 2025 (subida del 13%).
- Gas natural evitado: 2.500 millones de m³ de GNL, el 24% de las importaciones de la UE desde Oriente Medio.
- Ahorro económico: 9.700 millones de euros en costes de importación de gas en 2025.
- Parque total instalado: 29,3 millones de unidades, equivalentes al calor de más de 200 buques de GNL.
Alemania impulsa el mercado y Francia lidera en volumen absoluto
El análisis país por país revela dinámicas dispares. Alemania fue la gran protagonista en 2025, con un crecimiento del mercado del 50% y un hito histórico: por primera vez, las bombas de calor representaron el 50% de las ventas de equipos de calefacción residencial. Un cambio estructural que refleja tanto las ayudas públicas como la conciencia ciudadana.
De los 18 países que reportaron datos, 14 incrementaron sus ventas. Solo Polonia, Austria, Noruega y Francia registraron retrocesos. A pesar de la caída, Francia sigue en cabeza con 528.000 unidades vendidas, seguida de Italia con 423.000. Ambos países suman los mayores parques instalados de Europa: alrededor de 7 millones en Francia y 5 millones en Italia.
Cada bomba de calor instalada es un tornillo más en la puerta de la seguridad energética europea, y los datos de 2025 lo confirman con 9.700 millones de ahorro en gas.
Otro dato llamativo es la penetración relativa. Lituania lideró las ventas en relación a los hogares, con 46 equipos por cada 1.000 viviendas, seguida de Noruega (43). Noruega ostenta, además, la mayor densidad de bombas de calor: 650 por cada 1.000 hogares, por delante de Finlandia con más de 540. Estos países nórdicos demuestran que la tecnología funciona incluso en climas fríos, desmontando uno de los mitos más extendidos.
La bomba de calor, pilar de la descarbonización residencial
El informe de la EHPA se publica en un contexto de aceleración normativa. La directiva de eficiencia energética de los edificios, en plena revisión, y los planes nacionales de rehabilitación impulsan la sustitución de calderas de gas y gasóleo. La Taxonomía Verde de la UE ya cataloga las bombas de calor como inversión sostenible, lo que facilita la financiación privada.
Sin embargo, el mercado aún está por debajo del pico de 2022, cuando la crisis del gas disparó las instalaciones. La EHPA confía en que la tendencia al alza se mantenga: el primer trimestre de 2026 ya registra un incremento del 11% en las ventas residenciales de once países. La clave estará en mantener las ayudas y en no repetir los errores de 2023, cuando la incertidumbre regulatoria frenó la demanda.
En términos de eficiencia energética, las bombas de calor aerotérmicas (aire-aire y aire-agua) copan la mayoría de las ventas, una tecnología madura y con costes de instalación a la baja. La electrificación del calor permite, además, descarbonizar uno de los sectores más difíciles —el residencial—, responsable de aproximadamente el 12% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE.
La EHPA insiste en que el objetivo no es solo climático: cada euro invertido en bombas de calor es un euro que se queda en la economía europea en lugar de financiar a exportadores de gas externos. Los 9.700 millones de ahorro de 2025 son la mejor prueba.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 2.500 millones de m³ de GNL evitados en un solo año, con un ahorro de 9.700 millones de euros en importaciones de gas.
- Modelo que cambia: La calefacción fósil residencial empieza a ser sustituida estructuralmente; Alemania ya vende un 50% de equipos libres de combustión.
- Para las próximas generaciones: Cada vivienda electrificada con bomba de calor reduce emisiones y dependencia energética, legando un parque edificado más limpio y autónomo.

