Los forenses del Instituto de Medicina Legal de Sevilla confirman que los vecinos de la barriada Guadalquivir, en Coria del Río, inhalaron durante años gases tóxicos procedentes de la gasolinera Zamarrilla S.L. Los informes periciales, que los afectados han recibido esta semana tras meses de espera, constatan una sintomatología compatible con la exposición a hidrocarburos volátiles detectados en los estudios ambientales del entorno.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los informes forenses del Instituto de Medicina Legal de Sevilla confirman que los vecinos de la barriada Guadalquivir presentan síntomas compatibles con la inhalación de gases tóxicos volátiles procedentes de la gasolinera Zamarrilla S.L.
- ¿Dónde y quién? En la barriada Guadalquivir, en Coria del Río (Sevilla), los afectados son un grupo de residentes representados por la plataforma vecinal. El caso está judicializado contra el alcalde de Coria del Río, técnicos municipales y responsables de la gasolinera.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Los vecinos dispondrán de una prueba clave que incorporarán a la causa penal, mientras preparan un contrainforme para denunciar las conclusiones con las que no están de acuerdo.
Los forenses de Sevilla certifican la exposición a tóxicos volátiles
Los análisis clínicos realizados a un grupo de residentes muestran afecciones respiratorias y cutáneas que, según los especialistas, guardan una relación directa con los compuestos químicos emanados de la estación de servicio situada en la misma barriada. La plataforma vecinal, activa desde 2015, ha recogido durante más de una década quejas por malos olores, mareos y problemas de salud que, hasta hoy, no contaban con un respaldo científico tan contundente.
Esta confirmación llega en un momento clave para la causa penal abierta por contaminación contra el alcalde de Coria del Río, varios técnicos del Ayuntamiento y los responsables de la gasolinera Zamarrilla S.L. Los vecinos necesitaban esta prueba pericial para incorporarla al sumario y reforzar una acusación que se remonta a 2015, cuando comenzaron las primeras denuncias.
Los vecinos preparan un contrainforme y denunciarán ante el juzgado
Sin embargo, las conclusiones de los forenses no han satisfecho por completo a los afectados. Según fuentes de la plataforma vecinal, los informes reconocen la relación entre los síntomas y los tóxicos, pero omiten determinados aspectos clínicos que ellos consideran relevantes. Por ello, han anunciado la presentación de un contrainforme pericial que será elaborado por especialistas de su confianza y entregado al juzgado en las próximas semanas.
A pesar del avance que supone el informe oficial, los vecinos insisten en que la batalla judicial no ha hecho más que empezar. «Llevamos años respirando esto, y ahora tenemos la prueba, pero necesitamos que sea completa», señalaba un portavoz de la plataforma. El contrainforme que preparan contará con la participación de toxicólogos y médicos externos y pretende cubrir los vacíos que, a su juicio, presentan las conclusiones del Instituto de Medicina Legal.
Los vecinos de Coria del Río llevan desde 2015 esperando una confirmación oficial que, por fin, tienen sobre la mesa.
La Lectura Andaluza
El caso de Coria del Río no es un hecho aislado en Andalucía. La comunidad ha vivido otros episodios de contaminación por hidrocarburos cerca de zonas residenciales, como los registrados en Huelva o en el Campo de Gibraltar. La diferencia en la localidad sevillana, de unos 30.000 habitantes, radica en la perseverancia de una plataforma vecinal que, tras más de una década de quejas, ha logrado que un instituto oficial reconozca el nexo causal entre la exposición a tóxicos y los síntomas de los residentes.
Para los andaluces que viven cerca de estaciones de servicio o polígonos industriales, esta sentencia científica supone un precedente. La justicia de la comunidad, encabezada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, tendrá que valorar en el futuro si admite estos informes como prueba definitiva y si amplía la investigación a otros municipios con situaciones similares. De momento, en la barriada Guadalquivir los vecinos respiran algo de esperanza, aunque la incertidumbre sobre el desenlace penal sigue presente.
Los residentes confían en que el juez acepte las nuevas evidencias y que el proceso judicial avance rapidamente. En las próximas semanas se sabrá si el contrainforme impulsa una nueva etapa en la instrucción, y mientras tanto, la mirada de otras localidades andaluzas sigue puesta en este pequeño rincón del Guadalquivir, donde la lucha contra la contaminación se ha convertido en un símbolo de la resistencia ciudadana en la región.

