La Xunta activa la alerta roja por calor extremo en Valdeorras y suspende el deporte al aire libre

El ejecutivo autonómico activó ayer el nivel rojo en seis municipios de Ourense ante temperaturas de hasta 40 grados, con restricciones al deporte entre las 12 y las 20 horas. La ola de calor también afecta al noroeste de A Coruña y a la provincia de Lugo.

La Xunta de Galicia activó ayer, martes 23 de junio, el nivel rojo de alerta por calor extremo en seis municipios de la comarca ourensana de Valdeorras, donde los termómetros alcanzaron los 40 grados. La medida, adoptada de urgencia por la Consellería de Sanidade, llevó aparejada la suspensión de toda actividad deportiva al aire libre entre las 12:00 y las 20:00 horas.

La decisión se basó en los pronósticos de MeteoSalud y Meteogalicia, que situaban el valle del Sil como el punto más castigado por la masa de aire cálido. Los municipios afectados son O Barco de Valdeorras, Larouco, Petín, A Rúa, Rubiá y Vilamartín de Valdeorras, todos en la provincia de Ourense.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta activó ayer la alerta roja por calor extremo en seis municipios de Valdeorras, con temperaturas de hasta 40 grados.
  • ¿Quién está detrás? La Consellería de Sanidade, a través de la Secretaría Xeral para o Deporte, que suspendió el deporte al aire libre entre las 12:00 y las 20:00 horas.
  • ¿Qué impacto tiene? Riesgo para la salud de mayores, niños y enfermos crónicos; limitación de la actividad económica y deportiva local.

Suspensión del deporte y un golpe a la actividad local

La Secretaría Xeral para o Deporte decretó la paralización total de las competiciones federadas y del programa Xogade en toda la zona afectada. La restricción, aunque necesaria para evitar síncopes e insolaciones, afecta de lleno al día a día de clubes y pequeñas empresas vinculadas al ocio al aire libre en una comarca donde el termómetro marcó valores extremos.

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La masa de aire cálido castigó con especial dureza el valle del Sil, donde los registros rozaron los 39-40 grados. Los servicios de emergencia permanecieron en prealerta durante toda la jornada.

Valdeorras, acostumbrada a veranos calurosos, vivió ayer su jornada más extrema del año, con el mercurio rozando los 40 grados en el corazón del valle del Sil.

El nivel rojo se extendió también al noroeste de A Coruña y a gran parte de la provincia de Lugo, mientras el resto de Ourense quedó bajo aviso naranja con temperaturas que superaron los 33 grados en el interior. La Dirección Xeral de Saúde Pública advirtió de un incremento alarmante del riesgo de deshidratación, síncopes e insolaciones ante un calor tan extremo.

Consejos sanitarios frente a la ola de calor

La Consellería de Sanidade recordó que los grupos más vulnerables son los mayores de 65 años, los niños menores de 4 años y las personas con enfermedades crónicas —cardiovasculares, diabetes o dolencias respiratorias—. Para minimizar los riesgos, insistió en mantener una hidratación continua bebiendo agua y zumos frescos sin esperar a tener sed, además de priorizar una alimentación ligera con abundancia de frutas y verduras.

Asimismo, recomendó extremar la protección física con ropa holgada de colores claros, gorra y gafas de sol, y evitar por completo salir a la calle o realizar esfuerzos físicos en las horas centrales del día. Los centros de salud de la comarca reforzaron los protocolos de atención ante posibles golpes de calor.

El Laboratorio Gallego: cuando el clima tensa los servicios públicos

Galicia, acostumbrada a una imagen atlántica de lluvia y suavidad térmica, afronta con cada vez más frecuencia picos de calor que estiran al límite sus sistemas de alerta. La activación del nivel rojo en Valdeorras es un ejemplo de cómo la administración autonómica utiliza sus propios organismos —MeteoSalud, Meteogalicia y la Dirección Xeral de Saúde Pública— para coordinar una respuesta rápida y descentralizada.

Ese esquema, ensayado ya con los temporales de invierno y los incendios forestales, sirve de modelo a otras comunidades donde la prevención meteorológica depende casi exclusivamente de la AEMET estatal. La diferencia gallega radica en la capilaridad territorial y en la capacidad de activar medidas sectoriales (deporte, sanidad, protección civil) en cuestión de horas.

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No obstante, la acumulación de eventos extremos —calor, sequía, fuego— empuja a la Xunta a plantearse si sus recursos actuales son suficientes para un verano que apenas empieza. Fuentes de la Consellería de Presidencia admiten que el plan de emergencias climáticas que se debate en el Parlamento de Galicia tendrá que incorporar lecciones de este primer gran golpe de calor en la campaña estival de 2026.

Ficha del Caso

  • El caso: La Xunta activó el nivel rojo de alerta por calor extremo el martes 23 de junio en seis municipios de Valdeorras, con temperaturas de hasta 40 grados.
  • Datos importantes: Suspensión del deporte al aire libre entre las 12:00 y las 20:00 horas. Afecta al deporte federado y al programa Xogade. También hubo aviso rojo en el noroeste de A Coruña y en Lugo, y naranja en el resto de Ourense.
  • Resumen: La primera gran ola de calor del verano en Galicia puso a prueba el sistema de alertas autonómico y obligó a restringir la actividad al aire libre en la comarca ourensana, con impacto directo en la salud y en la economía local.