Alberto Núñez Feijóo se comprometió este martes a presentar una moción de censura en un plazo de 48 horas si el PNV o Junts rompen su respaldo al Gobierno de Pedro Sánchez. Así lo afirmó en una entrevista concedida a OkDiario, en la que el líder del PP subrayó que su iniciativa sería instrumental, con el objetivo de convocar elecciones anticipadas.
Feijóo condicionó la moción a que se produzca, según sus palabras, ‘algún arrebato de dignidad’ entre los socios del Ejecutivo. Aunque descartó por ahora presentarla porque no cuenta con los votos necesarios para que prospere, avisó a los partidos que sostienen al Gobierno de que ‘pagarán muy caro su complicidad con Sánchez en las urnas.
El dirigente popular aseguró que, si llegara a necesitar a Vox para gobernar, lo haría ‘con luz y taquígrafos’ y no mediante ‘un pacto encapuchado’ como el que, a su juicio, mantiene Sánchez con EH Bildu. Esta advertencia se enmarca en los contactos que el PP reconoce mantener tanto con Junts como con el PNV, aunque Feijóo precisó que la interlocución es más frecuente con los primeros ‘porque son los únicos que se atreven a votar en contra de Sánchez’.
En relación con el PNV, formación que preside Andoni Ortuzar, el líder popular señaló que ‘mantener la dignidad política es incompatible con sostener a Sánchez en Moncloa’. La advertencia no es nueva, pero cobra relevancia después de que los nacionalistas vascos hayan vuelto a ser llave de la gobernabilidad en Madrid tras las últimas elecciones generales.
El papel del PNV como llave de la gobernabilidad
El PNV dispone de cinco escaños en el Congreso, suficientes para desestabilizar cualquier mayoría si retira su apoyo. En la legislatura actual, sus votos han sido determinantes para sacar adelante iniciativas del Gobierno, lo que convierte a la formación jeltzale en un socio prioritario para el Ejecutivo y, a la vez, en un objetivo de desgaste para la oposición.
Fuentes del PNV consultadas por esta redacción prefirieron no valorar las palabras de Feijóo; sin embargo, recuerdan que su posición se fija ‘en función de los intereses de Euskadi y del cumplimiento del concierto económico y el autogobierno’. La ambivalencia calculada forma parte de la estrategia histórica del partido, que ha pactado tanto con gobiernos del PP como del PSOE en función de las contrapartidas forales.
Desde Junts, mientras tanto, se limitaron a señalar que ‘la relación con el PSOE es estrictamente de cumplimiento de acuerdos’ y que ‘cualquier movimiento se decidirá en función de los hechos, no de presiones externas’.
Feijóo promete presentar una moción de censura en 48 horas si el PNV o Junts rompen con Sánchez, una amenaza que sitúa al nacionalismo vasco en el centro del tablero nacional.
El debate del reparto de menores no acompañados
En la misma entrevista, Feijóo preguntó si el Gobierno se atreverá a incluir al País Vasco y a Cataluña en el reparto de menores no acompañados llegados a Ceuta, después de que ambas comunidades rechazaran esa posibilidad. La cuestión, que enfrenta al Ministerio de Juventud e Infancia con varios territorios, añade un nuevo frente de tensión territorial que puede afectar a las ya complejas relaciones entre el PNV y el Ejecutivo central.
El Gobierno Vasco ya manifestó en anteriores ocasiones su disposición a colaborar ‘siempre que se respeten las competencias forales en materia de servicios sociales’, pero evitó comprometer cifras concretas. La mención de Feijóo busca, según fuentes del PP, evidenciar las contradicciones entre el discurso oficial de solidaridad y la práctica de quienes rechazan los cupos asignados.

