Alfonso Rueda deja abierta la candidatura de Ana Vázquez, ‘Ana de Bande’, a la alcaldía de Ourense para las municipales de 2027.
De la última fila con Rajoy a la primera línea con Feijóo
Ana Vázquez Blanco, conocida en toda la provincia como ‘Ana de Bande’, lleva más de un cuarto de siglo con un escaño en el Congreso de los Diputados. Faltó solo a la legislatura corta de 2016. Durante años permaneció en un segundo plano sin apenas protagonismo, hasta que la llegada del Gobierno de coalición la empujó a las tertulias y a los titulares de alcance estatal. Formó parte de la ejecutiva de Pablo Casado y, con Alberto Núñez Feijóo, dio el salto definitivo: hoy es la secretaria de Interior del PP y su enlace con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Su perfil se ha forjado a golpe de televisión. La diputada es tertuliana habitual de ‘Todo es mentira’, el programa de Cuatro que presenta Risto Mejide, y sus intervenciones, muchas viralizadas en internet, le han valido una etiqueta que no rehúye: la de encarnar el ‘trumpismo de aldea’ que le atribuyen sus críticos. El episodio más sonado llegó cuando exhibió en el Pleno un spray de gas pimienta, catalogado como arma por la legislación española, y un trabajador del partido lo vació después en un baño. El balance: una docena de intoxicaciones que precisaron asistencia médica, la baja laboral de una trabajadora de cocina y una denuncia ante la Policía Nacional, que requisó el bote.
La relación de Vázquez con Ourense viene de lejos. Nació políticamente en Bande, un municipio de la comarca de la Baixa Limia de apenas 1.500 habitantes, donde fue concejala con 20 años en 1995. En 2006, tras la muerte del histórico alcalde Amador de Celis, recogió el bastón de mando y lo sostuvo apenas seis meses: no se presentó a las municipales de mayo de 2007. Lo hizo su entonces marido, José Antonio Armada, que encadenó cuatro mayorías absolutas y hoy es diputado en el Parlamento de Galicia, la cámara legislativa unicameral gallega con 75 diputados. Al frente del ayuntamiento está Sandra Quintas, sobrina de la diputada.
‘Son un clan, como los Baltar’, resume José Luis Álvarez, líder de los socialistas de Bande. La acusación conecta a Vázquez con la familia que ha dominado la política ourensana durante décadas y con el baltarismo, esa forma de hacer política agraria y caciquil que no conoce el cambio de siglo. Si algún día pierde su escaño en el Congreso, le espera un empleo en la Diputación de Ourense, obtenido tras superar unas oposiciones que, según publicó El País, coparon parientes y cargos del PP.
La candidatura de Ana Vázquez no se entiende sin Ourense, pero su desenlace se decidirá igual de lejos, en Madrid.
El mapa municipal de Ourense y una plaza codiciada

El propio Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela), ha alimentado la posibilidad de que Vázquez lidere el PP ourensano en las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2027. Veía con buenos ojos ese movimiento, pero la operación no ha terminado de cristalizar. En el horizonte asoma un rival inclasificable: Gonzalo Jácome, líder de Democracia Ourensana, una formación local, que ha roto los esquemas tradicionales de una provincia donde el PP gobierna casi todo.
Dentro del PPdeG (el Partido Popular de Galicia, en la Xunta desde 2009), nadie esboza la mínima crítica a sus salidas de tono ni a sus maneras airadas. Esa indulgencia admite una lectura: la diputada, forjada en el baltarismo ourensano, resulta útil mientras no salpique el discurso moderado que el partido vende en Madrid. La maquinaria provincial funciona como un reloj, y también como un clan. La única voz crítica documentada llega desde el socialismo local de Bande. Ourense espera.
El Laboratorio Gallego
El caso de Ana Vázquez trasciende Ourense porque toca las dos patas sobre las que el PP ha construido su hegemonía en Galicia. La primera es la maquinaria provincial: el PPdeG gobierna la Xunta con mayoría absoluta desde 2009 y controla las diputaciones provinciales, un entramado que convierte cada cita municipal en un plebiscito sobre el poder territorial. La segunda es la imagen nacional. La diputada es hoy una de las caras de la política de Interior del partido que lidera Feijóo, y su perfil encaja mal con el discurso de moderación con el que el PP quiere competir en Madrid. Galicia es el laboratorio donde el PP ensaya lo que después propone para toda España.
El mismo partido que vende moderación en Madrid administra un sistema de favores intacto en Ourense. Aquí está la contradicción que nadie quiere verbalizar ni en Génova ni en Santiago. El PP que presenta Galicia como ejemplo de gestión tranquila y mayorías sólidas convive con una red local anclada en el caciquismo que el propio Feijóo aprendió a administrar durante sus trece años al frente de la Xunta. Cuando la persona señalada ocupa un cargo de responsabilidad estatal, el ruido viaja en las dos direcciones. El modelo funciona. Eso es lo incómodo. La cita electoral es la primavera de 2027, y hasta entonces Rueda tiene margen para decidir si apuesta por un perfil de ruptura o por un recambio más discreto en la provincia que mejor conoce el PP.
Ficha del Caso
- El caso: Alfonso Rueda deja abierta la posibilidad de que la diputada Ana Vázquez, ‘Ana de Bande’, lidere el PP de Ourense en las municipales de 2027. La operación no ha cristalizado y afronta rivales locales.
- Datos importantes: Vázquez lleva más de 25 años en el Congreso y es secretaria de Interior de Feijóo. Fue alcaldesa de Bande seis meses en 2006 y su exmarido, José Antonio Armada, es diputado en el Parlamento de Galicia.
- Resumen: El PPdeG llega a las municipales de 2027 con una pieza incómoda: una diputada de perfil combativo, ligada al caciquismo ourensano, que hoy responde de la política de Interior del partido de Feijóo a nivel nacional.
