El Gobierno adjudica más de 35 millones a dos estaciones ferroviarias de Andalucía: Almería y Sevilla

Adif Alta Velocidad destina 16,95 millones a la estación de Vera-Almanzora, en la línea de alta velocidad Murcia-Almería, y 18,6 millones a Casilla de los Pinos, en Dos Hermanas. La inversión supera los 35 millones de euros con IVA incluido.

Adif Alta Velocidad adjudica más de 35 millones de euros a dos nuevas estaciones ferroviarias en Almería y Sevilla. Los contratos ya están firmados y llevarán el ferrocarril al levante almeriense y al noreste del área metropolitana hispalense.

El delegado del Gobierno de España en Andalucía, Pedro Fernández, ha valorado la adjudicación que tramita el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible a través de Adif Alta Velocidad como la prueba de que viajar podrá ser más rápido, más cómodo y más sostenible. Fernández subraya que el Ejecutivo central ha invertido más de 6.000 millones de euros en infraestructuras de movilidad en Andalucía desde 2018, un esfuerzo que se reparte entre cercanías, corredores y alta velocidad.

La estación de Vera-Almanzora completa el mapa del Corredor Mediterráneo

Vera tendrá parada de alta velocidad por 16,95 millones de euros, IVA incluido. La estación, bautizada como Vera-Almanzora, se levantará al sur del término municipal y dará servicio a los trayectos de largo recorrido de la línea que unirá Murcia y Almería, además de acercar el tren a los vecinos de toda la comarca.

Publicidad

Las obras del Corredor Mediterráneo acumulan ya más de 2.700 millones de euros ejecutados en Andalucía, de los más de 3.600 previstos para el conjunto del eje. La conexión con Europa a través del levante es una reivindicación histórica del tejido productivo almeriense, que durante años vio cómo el mapa ferroviario español se dibujaba lejos de sus puertos.

El entorno de la estación es uno de los polos de mayor proyección turística de la provincia: Garrucha y Mojácar suman kilómetros de costa y una planta hotelera que se multiplica cada verano. A eso se suma el peso del mármol y del sector hortofrutícola, dos actividades exportadoras que ganarán competitividad logística cuando el tren llegue a sus puertas.

Cabe recordar que la línea Murcia-Almería es la gran asignatura pendiente del sureste: cuando entre en servicio, el trayecto entre Almería y la Región de Murcia dejará de hacerse por carretera y se integrará en el eje que sube por el levante hasta Francia. La estación de Vera es una pieza pequeña, pero imprescindible, de ese puzle.

Almería deja de ser el final de la línea para convertirse en puente: el tren que hoy no llega conectará Andalucía con Europa por el Mediterráneo.

Casilla de los Pinos, la nueva estación del área metropolitana de Sevilla

inversión ferroviaria Almería

En Sevilla la adjudicación asciende a 18,6 millones de euros, IVA incluido, para la estación de ferrocarril Casilla de los Pinos, situada en el noreste de Dos Hermanas. La previsón inicial apunta a 1.500 viajeros diarios, una cifra que podría alcanzar los 2.500 conforme avancen los nuevos desarrollos urbanísticos del entorno.

La pieza responde a una demanda que cualquier vecino del área metropolitana conoce bien. Dos Hermanas es uno de los municipios más poblados de la provincia y crece cada curso con nuevos barrios, lo que multiplica los desplazamientos diarios hacia la capital. Coordinar esa marea de viajes es competencia de la Junta de Andalucía, que gestiona el Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Sevilla, junto a los ayuntamientos implicados.

Los dos contratos comparten un mismo objetivo: llevar el tren donde hoy solo llega el coche. En Almería el reto es la cohesión con el resto de España; en Sevilla, ordenar una corona metropolitana que no deja de ganar vecinos.

Publicidad

La Lectura Andaluza

Andalucía es la comunidad más poblada de España, con más de ocho millones de habitantes, y arrastra un mapa ferroviario con huecos que pesan en la vida diaria de media provincia. Los 35 millones adjudicados encajan en los más de 6.000 millones que el Gobierno afirma haber movilizado en movilidad en la comunidad desde 2018 y en los 2.700 ya ejecutados de un Corredor Mediterráneo que llevaba décadas esperando su turno. La lectura institucional es clara: cuando el Estado, la Junta de Andalucía y los ayuntamientos reman en la misma dirección, las obras llegan.

Para el ciudadano, el valor es tangible. Quien viva en el levante almeriense podrá subir a un tren de largo recorrido sin depender del coche para cruzar media provincia. Quien resida en el noreste de Dos Hermanas tendrá una parada cerca de casa en lugar de un trayecto previo hasta la estación más próxima. A eso se suma el efecto sobre el empleo: cada estación arrastra obra civil, servicios, comercio y actividad hotelera en su entorno, y en comarcas con paro alto ese detalle no es menor.

La proyección invita a seguir el asunto de cerca. Con los contratos ya adjudicados, el siguiente hito es el arranque de las obras y, después, la puesta en servicio; para entonces la pregunta no será cuántos millones se firman, sino cuántos trenes pasan, a qué hora y a qué precio. Dos estaciones no transforman un territorio por sí solas, pero sí cambian el día a día de quien las usa. Y eso, en Andalucía, se nota pronto.