Sumar ha comenzado a distanciarse abiertamente del PSOE en el terreno más resbaladizo de la agenda de coalición: la política migratoria. La gestión del episodio de Ceuta y el debate europeo sobre centros de repatriación en terceros países han abierto una brecha interna que Enrique Santiago, diputado de Izquierda Unida y vicepresidente de la Comisión de Exteriores del Congreso, ha verbalizado sin ambigüedades.
El Ejecutivo ha defendido este lunes su actuación en la crisis de Ceuta, movilizando una ofensiva de comunicación para mostrar el despliegue de recursos. El ministro Óscar López aseguró que el Estado ha dado la cara, mientras que Ángel Víctor Torres cifró en 80.000 las entradas contabilizadas en el pico de la llegada masiva, con la mayoría de migrantes retornando a Marruecos en las primeras 48 horas. El viaje anunciado para este martes del ministro José Manuel Albares a la zona, seguido de la visita de Margarita Robles, completa una escenificación de respuesta transversal.
La sacudida migratoria y la disyuntiva europea
Mientras tanto, en Bruselas, Italia y Dinamarca han reactivado el debate migratorio en el momento más delicado para España. La declaración conjunta de Giorgia Meloni y Mette Frederiksen reclamando centros de repatriación en terceros países sitúa al Gobierno ante una disyuntiva incómoda. La propuesta, que busca externalizar la gestión de las fronteras mediante pagos a países de tránsito, es vista con recelo en Sumar.
La voz de IU: Santiago frena en seco la externalización
Enrique Santiago ha sido el primero en marcar distancias desde dentro de la coalición. El diputado de IU, con peso específico en la política exterior del grupo parlamentario de Sumar, ha calificado la iniciativa como «otra vuelta de tuerca» a un modelo que considera fallido. Ha ironizado , además, con el fiasco de los centros de internamiento que Italia promovió en Albania y ha exigido que sea la propia Unión Europea la que asuma la gestión de sus fronteras con garantías humanitarias.
La posición de Santiago no es anecdótica. Refleja una tensión latente en Sumar, donde la agenda migratoria no está resuelta internamente. Si bien la formación liderada por Yolanda Díaz comparte la urgencia humanitaria, la línea de externalización choca con el ADN de partidos como IU y con la sensibilidad de confluentes como Catalunya en Comú. Santiago, como portavoz parlamentario en Exteriores, ha optado por hablar con claridad mientras el PSOE mantiene una ambigüedad calculada.
La brecha en la coalición no es de matiz: mientras el PSOE reparte recursos en Ceuta, Sumar marca la línea roja de no externalizar las fronteras con centros de internamiento.
La Dinámica de Coalición
Dentro de Sumar, la voz de IU en materia migratoria es difícil de ignorar. Con diputados como Santiago o el propio coordinador federal, Antonio Maíllo, la formación tiene un arraigo en los movimientos sociales que condiciona cualquier cesión a la externalización. Al mismo tiempo, otros confluentes como Más País o Compromís aún no se han pronunciado con la misma rotundidad, lo que deja margen para un debate interno que puede agitarse en las próximas semanas.
En el tablero del Gobierno, la postura de Santiago coloca a Sumar en una posición incómoda pero necesaria para mantener su perfil propio. El PSOE, que necesita el apoyo de Bruselas para otras carpetas, evita definirse y se aferra a la gestión humanitaria de la crisis. Esta distancia hace prever fricciones añadidas cuando el Consejo Europeo aborde la externalización, posiblemente en el último trimestre del año. Con 27 diputados en el Grupo Parlamentario Sumar, cualquier fractura visible en votaciones clave sobre migración podría complicar la mayoría de la investidura.
La próxima reunión del Consejo de Ministros de Exteriores de la UE, prevista para septiembre, puede ser el escenario en el que España deba fijar su posición. Para Sumar, el reto no es solo votar en el Congreso: es evitar que la ambigüedad socialista arrastre al socio minoritario de la coalición hacia un modelo migratorio que cuestiona sus bases.
Ficha del Caso
- El caso: La crisis migratoria en Ceuta y la propuesta italo-danesa de centros de repatriación en terceros países agudizan la distancia entre el PSOE y Sumar en política migratoria.
- Datos importantes: 80.000 entradas durante el pico de la crisis; 27 diputados de Sumar en el Congreso; reunión del Consejo de Exteriores de la UE prevista para septiembre de 2026.
- Resumen: La crítica frontal de Enrique Santiago (IU) a la externalización evidencia una tensión interna en Sumar que pone a prueba la cohesión de la coalición gubernamental ante un debate europeo clave.

