PP y Vox aprueban la asignatura de toros en la educación valenciana

El Consell de PP y Vox recupera la posibilidad de introducir materias sobre festejos taurinos en las aulas, nueve años después de que PSPV y Compromís eliminaran la asignatura de ‘Cultura del Poble Valencià’. El decreto de ‘bous al carrer’ blinda el ‘bou embolat’ pese a los infor

El Consell de Carlos Mazón ha aprobado el nuevo decreto de bous al carrer —los festejos taurinos tradicionales valencianos— que permite, por primera vez en casi una década, que la Generalitat introduzca contenidos sobre estas celebraciones en el sistema educativo. La normativa, publicada este martes en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), blinda además el polémico bou embolat (modalidad con bolas de fuego en los cuernos) pese a los informes que alertan del sufrimiento animal.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consell (gobierno valenciano formado por PP y Vox) ha aprobado el decreto que regula los ‘bous al carrer’, el cual incluye la posibilidad de crear asignaturas específicas sobre estos festejos en los centros educativos. La norma entra en vigor el 1 de enero de 2027.
  • ¿Quién está detrás? El president Carlos Mazón y el conseller de Gobernación impulsan la medida, con el respaldo de Vox. La oposición (PSPV y Compromís) ya ha manifestado su rechazo frontal.
  • ¿Qué impacto tiene? La comunidad educativa valenciana tendrá que decidir si incluye contenidos taurinos en sus proyectos curriculares. Además, el decreto protege el ‘bou embolat’ con medidas adicionales pero sin prohibirlo, a pesar de que el Consell Valencià de Cultura y la Universitat de València certificaron el sufrimiento animal.

Una asignatura que regresa: el artículo 92 del nuevo decreto

El artículo 92 del Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales establece que la Generalitat, a través de la la conselleria de Educación, “podrá establecer elementos curriculares transversales o asignaturas específicas sobre señas de identidad y valores tradicionales valencianos en que se haga referencia a los festejos de bous al carrer, para su concreción por los centros docentes en el marco de su proyecto educativo”. Una puerta que el PP ya abrió en 2014 con la entonces consellera María José Català, creadora de la asignatura ‘Cultura del Poble Valencià’, y que el gobierno del Botànic de Ximo Puig eliminó en 2017.

Ahora, nueve años después, los populares recuperan la idea con un socio que sitúa la defensa de las tradiciones como eje político. La decisión ha sido bien recibida por plataformas taurinas y ha encendido las alarmas en la comunidad educativa más progresista.

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El blindaje del ‘bou embolat’ pese al sufrimiento animal

La nueva norma no solo incide en el currículo. Dedica un apartado especial al bou embolat, la modalidad que consiste en atar bolas de fuego a los cuernos del toro y que representan cerca del 80% de los festejos tradicionales, según el Consell Valencià de Cultura (CVC). El decreto obliga a la presencia de un veterinario antes, durante y después del encendido de las bolas, que deberá emitir un informe sobre el estado del animal. Si se detecta maltrato, “el director del festejo adoptará las medidas correctoras que procedan”. Sin embargo, dos informes independientes —del CVC en 2009 y de la Universitat de València en 2012— ya habían calificado esta práctica como generadora de “dolor innecesario” y “tortura”. Aun así, cuando el PP intentó blindar los ‘bous al carrer’ como Bien de Interés Cultural en 2012, estos mismos estudios impidieron su aprobación.

El Consell Valencià de Col·legis Veterinaris (CVCV) ha criticado que la norma “está lejos de cumplir con el objetivo de garantizar el bienestar animal”, según su representante Herminia González-Albo. La contratación del veterinario sigue siendo potestativa en muchas modalidades, lo que resta eficacia al control. No obstante, el colegio reconoce avances como el reconocimiento explícito de sus funciones de asesoramiento. “Se ha perdido una oportunidad histórica”, lamentan.

El nuevo decreto de ‘bous al carrer’ no solo regula la fiesta: devuelve los toros a las aulas y protege una práctica que los propios informes oficiales califican de maltrato.

Más allá de la polémica educativa y del bou embolat, el decreto actualiza medidas de seguridad: aumenta la altura de las barreras, mejora las condiciones de los chiqueros y prohíbe el uso de teléfonos móviles a los participantes si suponen un riesgo. Pero el foco del debate se ha centrado en la vuelta de los toros a las aulas y en la protección de una práctica que divide a la sociedad valenciana.

El Escenario Valenciano

La aprobación del decreto evidencia la sintonía entre PP y Vox en la defensa de las tradiciones valencianas, una línea que el presidente Carlos Mazón ha mantenido desde su llegada al Palau de la Generalitat. La inclusión de la vertiente educativa no es casual: supone una respuesta simbólica a la supresión de la asignatura ‘Cultura del Poble Valencià’ por parte del anterior gobierno progresista, y coloca al Consell en el mapa nacional de la batalla cultural. A nivel estatal, la medida refuerza el discurso de Vox y puede generar tensiones dentro del PP, donde conviven sensibilidades muy distintas sobre el bienestar animal. La oposición valenciana, con PSPV y Compromís, ya ha anunciado que llevará la cuestión a las Corts Valencianes (parlamento autonómico) para intentar frenar lo que consideran un retroceso. El calendario apremia: el decreto entrará en vigor el 1 de enero de 2027, pero el desarrollo de las asignaturas dependerá de la Conselleria de Educación, que deberá concretar los contenidos. Las federaciones de padres y sindicatos educativos ya están tomando posiciones. Todo indica que el debate no hará más que empezar.

Ficha del Caso

  • El caso: El Consell aprueba el nuevo Reglamento de Festejos Taurinos Tradicionales, que permite impartir contenidos sobre bous al carrer en la educación valenciana y blinda el bou embolat, pese a los informes que alertan del sufrimiento animal.
  • Datos importantes: El decreto entra en vigor el 1 de enero de 2027. El artículo 92 habilita a la Conselleria de Educación a crear asignaturas específicas. Los informes del CVC (2009) y la Universitat de València (2012) califican el bou embolat de “maltrato”. El Colegio de Veterinarios critica la falta de obligatoriedad en la contratación de veterinarios.
  • Resumen: La Generalitat Valenciana recupera la posibilidad de introducir los toros en el currículum escolar, una decisión que divide a la sociedad valenciana y añade un nuevo capítulo a la pugna entre tradición y bienestar animal, con ramificaciones en la política nacional.