EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Conductores que circulen por la AP-7 en el sur de Cataluña, especialmente entre Cambrils y Amposta, y en el área de las Terres de l’Ebre.
- ¿Cuándo ocurre? El miércoles 12 de agosto de 2026, durante el eclipse solar total visible en la zona.
- ¿Qué cambia hoy? El Servei Català de Trànsit cerrará accesos para limitar el flujo a 3.000 vehículos por hora y desplegará 700 mossos. Se recomienda usar vías alternativas y no detenerse en los arcenes.
El Servei Català de Trànsit ha activado un dispositivo especial para este miércoles 12 de agosto ante la alta movilidad prevista por el eclipse solar total. La autopista AP-7, principal eje norte-sur, afronta un riesgo real de colapso en el tramo de dos carriles del sur de Cataluña. Las autoridades calculan que podrían sumarse hasta 20.000 vehículos adicionales a la circulación normal entre Cambrils y Amposta.
El director de Trànsit, Ramon Lamiel, ha pedido máxima precaución y ha insistido en que los conductores se informen del estado del tráfico antes de salir y lleven el coche a punto, con suficiente gasolina. “En ningún caso se debe detener el vehículo en la autopista para ver el eclipse”, ha recordado.
La zona crítica: la AP-7 en las Terres de l’Ebre
El tramo comprendido entre l’Ametlla de Mar y Amposta apenas dispone de dos carriles por sentido y su capacidad está limitada a 3.000 vehículos por hora. Superar esa cifra provocaría un colapso que las autoridades quieren evitar a toda costa. Para ello, se ha diseñado un sistema dinámico de cierres y aperturas en los cuatro puntos de salida de la autopista en el Ebro: l’Ametlla de Mar, l’Ampolla, l’Aldea y Amposta.
Un helicóptero sobrevolará la zona de manera continua y las imágenes que transmita servirán para decidir en tiempo real qué accesos se cierran o se abren. “Jugaremos con esas válvulas para garantizar la circulación”, ha explicado Lamiel.
Además, se desplegarán patrullas dinámicas y fijas en los puntos más conflictivos para evitar que nadie aparque en el arcén y para agilizar la circulación. El objetivo es que la AP-7 nunca supere los 3.000 coches a la hora.
La AP-7 no aguanta más de 3.000 coches por hora en el Ebro y cualquier atasco se traduce en paradas ilegales y riesgo de accidente.
Alternativas y restricciones para este miércoles
Trànsit recomienda optar por vías alternativas según el origen. Desde Girona, la C-25 o Eix Transversal; desde Barcelona, la A-2 y la AP-2; en la zona de Tarragona, la A-7 hacia el interior y el Delta, y la N-340, la A-2, la AP-2 la C-35 para desplazamientos de largo recorrido. Los camiones tendrán limitaciones en sentido sur: entre las 17:00 y las 00:00 solo podrán circular por el carril derecho a 80 kilómetros por hora. En sentido norte, la misma restricción no se ha podido aplicar porque la DGT, según Lamiel, “no ha querido”.
También se descartó habilitar carriles adicionales, ya que los puntos donde podrían instalarse no están bien acondicionados y quitar un carril en sentido contrario convertiría la vía en una carretera convencional de un solo sentido, algo contraproducente con tráfico de camiones. “El beneficio no supera el coste. La congestión sería superior”, admitió el director de Trànsit.
Lo que revela la movilidad local y la negativa de la DGT
Un dato que modera el escenario más catastrófico es que, según las reservas registradas, el 60% de los vehículos provienen de la misma comarca. Es decir, la movilidad será más de corto recorrido que de largo radio. Eso podría diluir la presión sobre la AP-7, aunque Trànsit mantiene la alerta porque la concentración de coches en tramos locales puede saturar igualmente accesos y carreteras secundarias.
No obstante, la experiencia en grandes operaciones de tráfico en Cataluña –como las salidas de verano o las olas de nieve– demuestra que la coordinación entre administraciones es tan importante como la infraestructura. El hecho de que la DGT se haya negado a extender las restricciones al tráfico pesado en sentido norte pone de relieve las tensiones competenciales entre el Servei Català de Trànsit y la Administración central. “No ha querido”, repitió Lamiel sin ocultar su malestar.
Sea como fuere, este miércoles el operativo estará a pleno rendimiento: 700 efectivos de los Mossos d’Esquadra, coordinados desde el 112 en Reus, y un dispositivo capilar en el Delta del Ebro para dirigir los flujos sin que los coches congestionen los municipios. Las entradas a los pueblos estarán reguladas por las policías locales para evitar que los navegadores envíen a los conductores por rutas imprevistas.

