INCIBE-CERT alerta de vulnerabilidades en CPDLC que permiten inyección de mensajes y denegación de servicio en aviación

Los fallos, clasificados con criticidad alta, afectan al enlace de datos de aviación sobre ATN-B1 y podrían permitir a estaciones maliciosas inyectar órdenes no autorizadas sin solución de parcheo disponible.

El INCIBE-CERT ha emitido este lunes una alerta de seguridad para infraestructuras críticas por múltiples vulnerabilidades en el protocolo CPDLC (Controller–Pilot Data Link Communications, el enlace de datos entre controladores y pilotos) sobre ATN-B1 que permitirían la inyección de mensajes no autorizados y ataques de denegación de servicio en las comunicaciones aéreas.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha ocurrido? El INCIBE-CERT ha alertado de vulnerabilidades en CPDLC sobre ATN-B1 que permiten inyección de mensajes, denegación de servicio y reinicios forzados de sesión.
  • ¿Dónde y cuándo? La alerta se emitió ayer, lunes 10 de agosto de 2026, y afecta a sistemas de comunicaciones de datos en la aviación.
  • ¿Qué resultado? Las vulnerabilidades, con criticidad alta, no suponen un peligro inmediato para la aeronave pero pueden degradar la seguridad operacional. No existe parche disponible.

El aviso, identificado como INCIBE-2026-540 y catalogado para Sistemas de Control Industrial (SCI), señala que el protocolo CPDLC emplea enlaces de radiofrecuencia heredados que transmiten mensajes en texto plano sin autenticación. Esta característica, heredada de sistemas diseñados hace décadas, posibilita que estaciones maliciosas en tierra inyecten mensajes CPDLC falsos, provocando autorizaciones inesperadas o confusión en los pilotos, según detalla el análisis publicado por el INCIBE-CERT.

Las dos vulnerabilidades clasificadas con criticidad alta, registradas como CVE-2025-71409 y CVE-2025-71412, permiten respectivamente la inyección remota de mensajes mediante radiofrecuencia y la suplantación de comunicaciones de emergencia o estado. En ambos casos, los ataques podrían provocar una asignación incorrecta de recursos, confusión operativa y respuestas inadecuadas por parte de tripulaciones, controladores y personal de tierra, aunque el INCIBE subraya que no suponen una condición insegura para la aeronave en sí misma.

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Junto a ellas, se han publicado otras tres vulnerabilidades de criticidad media (CVE-2025-71410, CVE-2025-71411 y CVE-2025-71413) que amplían el espectro de riesgos en la misma pila de protocolos. Sin embargo, el organismo dependiente del Centro Criptológico Nacional (CCN) aclara que su explotación requiere condiciones muy específicas que, por el momento, solo se han logrado replicar en entornos de laboratorio, siendo improbable una explotación en escenarios operativos reales.

La alerta, publicada a las 09:30 horas del 10 de agosto, insta a los operadores aéreos y a las autoridades de aviación a extremar la vigilancia y notificar cualquier actividad sospechosa a las autoridades competentes. El INCIBE-CERT mantiene la comunicación con los organismos internacionales de ciberseguridad, como Eurocontrol y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), para coordinar la respuesta ante estas vulnerabilidades heredadas del sistema de comunicaciones de datos.

En 2025, el INCIBE-CERT gestionó más de 500 alertas de seguridad en infraestructuras críticas, un 15% más que el año anterior, evidenciando el incremento de los desafíos cibernéticos en sectores como la aviación.

El Contexto Operativo

Las comunicaciones de datos en aviación llevan años en el punto de mira de los expertos en ciberseguridad. A diferencia de los sistemas de navegación, que están fuertemente protegidos, los enlaces de radiofrecuencia heredados como CPDLC presentan una superficie de ataque amplia. El propio INCIBE-CERT ya ha emitido alertas similares en el pasado, como cuando se detectaron vulnerabilidades en el sistema ACARS, que también emplea comunicaciones en texto claro. Según el balance de actividad del INCIBE, en 2025 el organismo gestionó más de 500 alertas de seguridad para infraestructuras críticas, lo que supone un aumento del 15% respecto a 2024. De ellas, aproximadamente un 8% estuvieron relacionadas con el sector aéreo y aeronáutico, lo que subraya la necesidad de acelerar la modernización de estos protocolos. El Ministerio del Interior, en coordinación con el Centro Criptológico Nacional, refuerza continuamente la capacidad de detección temprana ante amenazas que, aunque con baja probabilidad de materialización, podrían tener consecuencias graves en la operación segura del tráfico aéreo. La colaboración internacional, a través de Eurocontrol y otros organismos, permitirá evaluar medidas paliativas mientras se desarrolla una solución definitiva.

La industria aeronáutica, consciente de estos riesgos, trabaja ya en la migración hacia la próxima generación de comunicaciones de datos (ATN/IPS), basada en protocolos con cifrado y autenticación nativos. Mientras tanto, el INCIBE-CERT mantiene activa la alerta temprana y recuerda a los operadores que cualquier intento de explotación maliciosa debe ser notificado de inmediato a las autoridades aeronáuticas y al propio centro de respuesta de incidentes del CCN.