Los bombeos reversibles de La Barca y Grandas de Salime movilizarán 700 millones en Asturias

El IDAE ha concedido 93,8 millones a los dos proyectos asturianos, que sumarán 601 MW de potencia y 8.549 MWh de almacenamiento. Asturias lidera así el reparto del programa Boralmac 2 con más de la mitad de los fondos.

Asturias se ha quedado con el 56,8% de las ayudas europeas de almacenamiento energético: 93,8 millones de los 165 repartidos en toda España.

La mayor captación de fondos de almacenamiento del país

Los proyectos de bombeo reversible previstos en las centrales hidroeléctricas de La Barca y Grandas de Salime movilizarán una inversión de 700 millones de euros, de los que casi 94 corresponden a las subvenciones aprobadas por el IDAE —el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, el organismo público que canaliza los fondos europeos destinados a almacenamiento—. Son dos instalaciones que llevan décadas generando electricidad y que ahora añadirán a esa función la de guardarla.

El reparto lo dibuja una cifra: de los 165 millones asignados el pasado mes de julio para siete proyectos de almacenamiento en el conjunto del país, los dos asturianos acapararon 93,8 millones. Es el 56,8% del total y coloca a la comunidad a la cabeza nacional en captación de estas ayudas.

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La ayuda más cuantiosa, 48,8 millones, ha ido a parar al proyecto de La Barca, entre los concejos de Tineo y Belmonte de Miranda, presentado por EDP. La instalación contaría con una potencia de turbinación de 354 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 4.739 megavatios hora (MWh), el equivalente a cerca de cinco horas del consumo eléctrico de toda Asturias.

En Grandas de Salime, entre los concejos de Grandas y Pesoz, el impulso corresponde al grupo Magtel, con una subvención de 45 millones. La actuación contempla 247 MW de potencia y 3.810 MWh de capacidad.

Un embalse que sube el agua cuando sobra y la suelta cuando falta es, en la práctica, la batería más grande que puede construirse en Asturias.

Ambos proyectos sumarán en total 601 MW de potencia de turbinación y 8.549 MWh de capacidad, equivalentes al 40,5% de toda la capacidad de almacenamiento apoyada por el programa Boralmac 2, que financia siete actuaciones repartidas por España.

Qué hace un bombeo reversible con el excedente renovable

La tecnología de bombeo reversible funciona como una gran batería hidroeléctrica. Durante los periodos con exceso de producción renovable, el agua se eleva desde un embalse inferior hasta otro superior; cuando el sistema precisa energía adicional, se libera de nuevo hacia abajo y vuelve a mover las turbinas. El resultado es una central que no solo genera, sino que guarda.

La clave está en el hueco que ocupa. Asturias acumula años de cierre progresivo de su generación térmica de carbón y de crecimiento de la potencia eólica y solar, un cóctel, que tensa la red en las horas de máxima producción. Los dos bombeos prometen amortiguar ese desajuste sin necesidad de construir nuevas líneas de evacuación. El dato humano tampoco es menor: los dos proyectos se apoyan en en concejos de montaña que han perdido población durante décadas, desde Tineo hasta Pesoz, donde cada empleo pesa más que en cualquier ciudad.

Lo que queda por delante es trámite. Las ayudas del IDAE se conceden sobre proyectos que aún deben recorrer el camino de las autorizaciones administrativas y ambientales antes de que la primera máquina toque el terreno. El calendario de obras queda pendiente de esos permisos.

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El Pulso Territorial

Asturias afronta este giro energético con un Ejecutivo que preside Adrián Barbón desde 2019, sostenido por una coalición con la izquierda que no ha gozado nunca de mayorías amplias en la Junta General del Principado, el parlamento autonómico de 45 escaños. Eso convierte cada anuncio de inversión en material sensible, y más cuando el calendario aprieta: las próximas elecciones autonómicas están previstas para la primavera de 2027, así que los dos bombeos pueden acabar convertidos en asunto de campaña antes de que se coloque la primera piedra.

La dimensión regional es difícil de exagerar. De los siete proyectos financiados por Boralmac 2, ninguno ha captado una porción semejante a la asturiana, y esa concentración convive con una paradoja: el Principado lidera la captación de fondos para almacenar energía mientras sigue pendiente de decidir qué hace con la red que debe transportarla. Otras comunidades cubiertas, como Castilla y León o Extremadura, pelean por el mismo tipo de ayudas con mucha más superficie y menos costa, pero sin el parque hidroeléctrico histórico que Asturias arrastra desde mediados del siglo pasado. Cabe recordar que Grandas de Salime y La Barca nacieron precisamente para industrializar una región que entonces apenas tenía luz eléctrica.

La incertidumbre tiene nombre técnico: el diferencial de precios. Un bombeo solo gana dinero si la electricidad de las horas baratas cuesta bastante menos que la de las horas caras. Si ese margen se estrecha, los 700 millones comprometidos tardarán más de lo previsto en dar retorno. El Gobierno del Principado ya ha reclamado al Ejecutivo central que acelere los trámites, y la próxima cita relevante será la resolución ambiental de ambos expedientes, todavía sin fecha cerrada.

Ficha Autonómica

  • El caso: Dos proyectos de bombeo reversible en las centrales de La Barca y Grandas de Salime movilizarán 700 millones de euros y almacenarán excedentes renovables como si fueran baterías.
  • Datos importantes: 93,8 millones de ayuda pública del IDAE repartidos entre EDP (48,8) y Magtel (45). En total, 601 MW de potencia y 8.549 MWh de almacenamiento, el 40,5% de la capacidad financiada por el programa Boralmac 2.
  • Resumen: Las subvenciones ya están concedidas desde julio y Asturias lidera el reparto nacional. Falta la autorización administrativa y ambiental de ambos proyectos, sin calendario público de obras.