Vigo registra 875 compraventas de vivienda en el primer semestre, un 30% menos y su peor registro desde 2017 con precios máximos.
El semestre más flojo en nueve años: 875 operaciones y un 30% de caída
Los datos del Colegio de Notarios son contundentes. En los seis primeros meses del año se registraron 875 compraventas en la ciudad olívica y, de mantenerse la tendencia, el ejercicio cerraría por debajo de las 1.700 operaciones. Serían 600 operaciones menos que el año anterior, una caída del 30 por ciento. El registro notarial, por su precisión, es el termómetro más fiable del mercado.
La comparación histórica agrava la fotografía. El único ejercicio peor de la última década fue 2020, con 1.560 operaciones, pero aquel desplome tuvo una causa ajena al mercado: la pandemia. Descontado ese año, hay que remontarse a 2017 para encontrar un registro igual o peor. Desde entonces la ciudad no había vivido un semestre tan flojo.
La explicación más simple está en el precio. La media constatada por los notarios se sitúa en 2.316 euros por metro cuadrado, un 70 por ciento más que hace diez años. El importe medio de una vivienda en Vigo llega a los 214.618 euros, frente a los 126.000 de hace una década. Las cifras coinciden con las de la Consellería de Vivenda (la consejería gallega de Vivienda) y con portales como Idealista.
Javier Garrido, presidente de la asociación de promotores Aproin, resume el problema: hay demanda abundante y creciente, pero no a estos precios. Una parte de los compradores no puede pagar; otra, según él más numerosa, espera una bajada que no llega. El encarecimiento de los materiales, los costes laborales, y el precio del suelo hacen difícil ese ajuste.
Vigo encadena veinte años de subidas de precio y el mercado empieza a devolver la factura: menos operaciones y más compradores fuera de alcance.
Las agencias inmobiliarias no hablan de parálisis, sino de un mercado más complejo. María Jesús Gil, de Atlantic, señala que el comprador se ha vuelto más selectivo y que las operaciones tardan más en cerrarse. El problema de fondo es la escasez de vivienda disponible con buena ubicación, estado adecuado y precio asumible. Las viviendas bien posicionadas siguen vendiéndose con rapidez; las que salen con precios excesivos permanecen meses en los portales. El ajuste no llega.
Nigrán y Baiona ya son más caros que Vigo
El fenómeno no es exclusivo del casco urbano. El Observatorio Galego da Vivenda, dependiente de la Consellería de Vivenda, detecta un incremento aún más rápido en el área metropolitana que en la propia ciudad. Comprar en el Val Miñor se ha convertido en una alternativa más costosa que hacerlo en Vigo.
En agosto, el metro cuadrado en Vigo se situaba en 2.591 euros. En Nigrán escalaba hasta los 3.290 euros y en Baiona hasta los 3.069, ambos con topes en verano. Sanxenxo, con 3.351 euros, es el municipio más caro de Galicia. Pontevedra, a 2.586 euros, registra una subida anual del 17 por ciento, y Cangas, con 2.121, se acerca ya a los valores vigueses.
El Laboratorio Gallego
Galicia no es un compartimento estanco en el debate de la vivienda. Los precios de Vigo, Pontevedra o el Val Miñor alimentan la misma discusión que recorre el conjunto de España, y la Xunta los sigue de cerca a través de la Consellería de Vivenda y del Observatorio Galego da Vivenda. Lo que ocurre en el mercado gallego anticipa dinámicas que después aterrizan en otras comunidades, sobre todo en las áreas metropolitanas del norte.
En clave política, la vivienda se ha instalado entre los grandes ejes del debate autonómico y nacional. El PPdeG gobierna la Xunta con mayoría absoluta, y el BNG y el PSdeG son sus principales alternativas en el Parlamento de Galicia, donde el acceso a la vivienda aparece de forma recurrente. Vigo, primer municipio gallego por población, funciona como escaparate: cada dato notarial se lee como síntoma local y como aviso para el conjunto del país.
La proyección no invita al optimismo. Con precios en máximos y oferta escasa, los notarios anticipan menos de 1.700 operaciones para el conjunto de 2026, y los promotores no ven margen para una corrección mientras los costes sigan altos. La próxima actualización del Observatorio Galego da Vivenda y los datos del segundo semestre dirán si el desplome es coyuntural o el principio de un cambio de ciclo. Aquí, el mercado decide antes que la política.
Ficha del Caso
- El caso: La compraventa de vivienda en Vigo cae un 30% en el primer semestre de 2026 y firma su peor dato desde 2017, mientras los precios marcan máximos históricos.
- Datos importantes: 875 operaciones notariales en seis meses; 2.316 euros por metro cuadrado de media, un 70% más que hace diez años; 214.618 euros de precio medio; proyección anual por debajo de 1.700 compraventas.
- Resumen: El mercado vigués se contrae por precios inalcanzables y oferta escasa, un patrón que se extiende al área metropolitana y anticipa tensiones similares en el resto de España.

