EE.UU., Siria e Israel pactan con el OIEA la retirada del material nuclear de Siria del sitio secreto Site 99

Una operación secreta liderada por Washington ha evitado que el material radiactivo del 'Site 99' caiga en manos equivocadas. El OIEA supervisará la retirada antes de que termine 2026, desactivando un legado letal del régimen de Asad.

Un acuerdo secreto negociado durante meses por Estados Unidos, Siria, Israel y Turquía ha culminado con un plan para que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) retire de forma segura el material nuclear almacenado en el ‘Site 99’, un depósito clandestino heredado del régimen de Bashar Al Asad. La operación, adelantada por Axios, desactiva uno de los riesgos de proliferación más graves de Oriente Próximo y evita que el material pudiera ser utilizado para fabricar una bomba sucia.

La operación diplomática que desactiva un riesgo nuclear en Oriente Próximo

Las conversaciones, que se extendieron durante meses y concluyeron hace varias semanas, involucraron a altos funcionarios de la administración Trump, el nuevo gobierno sirio de Ahmed al Sharaa y el estado judío, con Turquía actuando como mediador silencioso. Según fuentes citadas por Axios, el objetivo era evitar que el material –que permanecía en un almacén secreto cerca de Damasco, bombardeado por la aviación israelí tras la caída de Al Asad– cayera en manos de grupos rebeldes o actores hostiles.

El OIEA se encargará de la extracción y el traslado seguro de los residuos nucleares, un proceso que espera completarse antes de que termine 2026. “Creemos que todas las partes están satisfechas con el resultado. Esperamos poder iniciar pronto el proceso de retirada y terminarlo antes de fin de año”, declaró un funcionario estadounidense a Axios.

Publicidad

La urgencia de la operación aumentó hace unas semanas, cuando Israel detectó movimiento en el lugar y temió que Siria pudiera intentar acceder al material. Washington movilizó entonces al OIEA para evitar un nuevo bombardeo israelí que pudiera dispersar el uranio. El Washington Examiner contactó al Departamento de Estado para confirmar los detalles, aunque no hubo comentarios oficiales al cierre de esta edición.

La herencia letal de Asad: del reactor Al Kibar al ‘Site 99’

El programa nuclear sirio no es nuevo. A mediados de la década de 2000, el régimen de Bashar Al Asad construyó un reactor secreto, el de Al Kibar, con asistencia de expertos norcoreanos. Israel lo destruyó en 2007 en la operación secreta ‘Fuera de la Caja’, obligando a Siria a abandonar sus ambiciones nucleares declaradas. Sin embargo, los restos de aquel esfuerzo clandestino permanecieron escondidos durante casi dos décadas en el ‘Site 99’.

El material almacenado en el ‘Site 99’ incluye yellowcake (concentrado de uranio en polvo), que por sí solo no sirve para fabricar un arma nuclear pero sí para construir una bomba sucia si se combina con explosivos convencionales. Era precisamente ese riesgo de artefacto radiológico, más que una ojiva atómica, lo que más preocupaba al gobierno israelí. El nuevo ejecutivo de Damasco, que ni siquiera sabía de la existencia del depósito, se enfrentaba a un legado envenenado que ahora queda neutralizado.

La misión encubierta ha convertido un polvorín nuclear en una operación de limpieza diplomática sin disparar un solo tiro.

La Lógica de Washington

Para la administración Trump, el acuerdo es una jugada maestra de diplomacia en la sombra. Garantiza la no proliferación en el Mediterráneo oriental, apuntala al frágil gobierno de Ahmed al Sharaa –un antiguo comandante de Al Qaeda al que Washington quiere ver transitar hacia la moderación– y evita una escalada militar israelí que podría incendiar aún más la región. La decisión de implicar al OIEA legitima la operación y evita que el material acabe en canales opacos, un sello distintivo de la doctrina ‘America First’ cuando se proyecta hacia crisis de seguridad nacional.

Para España, la estabilidad del Mediterráneo oriental es un interés estratégico de primer orden. Como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU en el bienio 2025-2026, nuestro país ha abogado activamente por el desarme químico y nuclear en la zona. La retirada del material nuclear sirio reduce el riesgo de que un atentado radiológico afecte a intereses económicos y turísticos españoles en el Levante, desde las plantas de ingeniería de Ferrovial o Acciona hasta los corredores energéticos hacia Europa. Madrid mantiene además tropas en la misión de la ONU en el Golán, cuya seguridad se vería comprometida por un incidente de contaminación radiactiva.

La operación debería completarse antes del 31 de diciembre de 2026. Aunque la colaboración de Turquía confirma el nuevo equilibrio de alianzas en la Siria post-Asad, el verdadero test será si Washington logra mantener a Al Sharaa en la senda del pragmatismo mientras el polvorín sectario sigue humeando. De momento, la Casa Blanca se ha anotado un tanto donde otros solo veían una herencia nuclear olvidada.

Publicidad

Ficha del Caso

  • El caso: Tras meses de negociaciones secretas, EE.UU., Siria e Israel acordaron que el OIEA retire el material nuclear del ‘Site 99’, un depósito clandestino del régimen de Bashar Al Asad, desactivando el riesgo de una bomba sucia en Oriente Próximo.
  • Datos clave: El ‘Site 99’ contenía yellowcake y otros residuos del reactor de Al Kibar destruido en 2007. Israel detectó movimiento en el lugar y la urgencia llevó a implicar al OIEA. La extracción debe completarse antes de fin de 2026.
  • Para España: La estabilidad del Mediterráneo oriental se refuerza; se reduce el peligro de un atentado radiológico que podría afectar a intereses económicos, turísticos y militares españoles en la zona, incluyendo las tropas en el Golán.