Nunca vuelvas a hacer barbacoa sin estos accesorios baratos: guantes térmicos y kit desde 11,99€

Protege tus manos con guantes que aguantan 800 °C y prepara la carne al punto exacto con un termómetro de doble sonda. La chimenea encendedora y la cesta para verduras completan un arsenal que cuesta menos que una cena fuera.

Empieza la temporada de barbacoas y con ella los dedos quemados, el carbón que no prende y la carne pasada de punto. He perdido la cuenta de las veces que he terminado una parrillada con las manos como un cangrejo y jurando que la próxima vez me compraría un termómetro. No hay nada más frustrante que invitar a la familia y que el pollo te quede seco como una suela o que el viento apague las llamas justo cuando empieza el hambre.

Por suerte, Amazon tiene ahora algunos de estos accesorios con descuentos tan ridículos que casi no hay excusa para seguir sufriendo. Hablo de guantes que aguantan temperaturas de horno industrial, encendedores que convierten el carbón en brasa en menos de diez minutos y termómetros que te chivan el punto exacto de la carne antes de que nadie se queje. Todo por menos de lo que cuesta una cena de menú.

El kit que salva cualquier barbacoa

He probado muchas cosas —desde los típicos líquidos inflamables del súper hasta pinzas de acero baratas que se doblan al primer uso— y he llegado a la conclusión de que solo necesitas tres aliados para triunfar a la parrilla:

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  • Guantes térmicos de 800 °C: te olvidas de las manoplas de tela y de los dedos achicharrados. Los usas para mover la parrilla, retirar bandejas calientes o incluso para sacar la bandeja del horno de la cocina.
  • Chimenea encendedora de acero: adiós al mechero y a los soplidos. Metes el carbón dentro, pones un par de pastillas de encendido debajo y en unos ocho minutos tienes brasas uniformes y seguras, sin riesgo de llamaradas.
  • Termómetro de doble sonda: el único modo de que el entrecot salga al punto rosa justo que te gusta. Una sonda queda pinchada en la carne durante todo el cocinado y la otra mide la temperatura instantánea. Así no hay adivinanza ni cortes a ciegas.

La diferencia entre una barbacoa mediocre y una que recordarán tus invitados no está en la carne, sino en el control del calor.

Accesorios imprescindibles (y su precio rebajado)

Cada uno de estos productos tiene un descuento activo ahora mismo. Los he ordenado de menos a más, para que elijas lo que más te convence:

  • Guantes resistentes al calor: 11,99 € (antes 13,99 €). Fabricados en algodón transpirable, lavables a máquina y válidos para barbacoas de carbón, gas o eléctricas. Soportan picos de 800 °C, así que no notarás ni una pizca de calor aunque sostengas una bandeja recién salida de la parrilla. Yo los tengo desde hace un año y ya no recuerdo cómo cocinaba sin ellos.
  • Chimenea encendedora para carbón: 15,47 € (antes 18,20 €). Construida en acero galvanizado con un mango aislante que no se calienta. Basta con colocar el carbón en el cilindro, encender un par de periódicos o pastillas debajo y en menos de diez minutos el carbón está al rojo vivo. Así de simple. Olvídate de soplar como un loco o de quemarte las cejas.
  • Termómetro de cocina con dos sondas: 16,14 € (antes 16,99 €). Una sonda larga para monitorizar la temperatura interna durante todo el asado y otra de inserción rápida para comprobar piezas pequeñas. Además de carne, funciona con sopas, infusiones o para medir el agua del té. Es diminuto, cabe en cualquier cajón y puedes programarlo para que pite cuando alcances los grados deseados.
  • Cesta circular para verduras: 11,59 € (antes 12,21 €). Ideal para asar pimientos, calabacines, champiñones o alitas de pollo sin que se cuelen por la rejilla. Se abre, metes los ingredientes, la cierras y la pones directamente sobre la parrilla. Al cocinarse dentro de la cesta, no hay que voltear cada trozo individual; con un par de movimientos de muñeca lo salteas todo a la vez.
  • Kit completo de 28 piezas: 23,91 € (antes 29,99 €). La joya de la corona. Incluye pinzas, espátula, termómetro, cuchillo, tenedor, pincel de silicona, soportes para mazorcas de maíz, salero, pimentero, manopla y seis pinchos para brochetas. Todo dentro de una maleta de transporte que parece un maletín de cirujano. Si empiezas desde cero o quieres renovar los cacharros viejos, este kit te resuelve la papeleta de un plumazo.

Cómo usarlos sin convertirlo en un maratón

No hace falta ser un experto. Con la chimenea, lo primero es llenarla de carbón vegetal de calidad —nada de briquetas que huelen a químico— y encenderla cinco minutos antes de ponerte con la carne. Mientras tanto, engrasa ligeramente la cesta de verduras con aceite de oliva y mete los pimientos troceados. Cuando las brasas estén blancas, vuelca el carbón en la barbacoa, ponte los guantes y coloca la parrilla. A partir de ahí, solo tienes que clavar la sonda larga del termómetro en la pieza más gruesa y esperar a que pite. Esa información es la que notarás en el ambiente. Cuando la carne marque 52 °C —perfecta para un chuletón al punto—, retírala y deja la verdura un par de minutos más dentro de la cesta. Sirve y disfruta de una barbacoa sin sobresaltos. Así de fácil.

Variaciones y maridaje

Si quieres darle un toque diferente, combina estos accesorios con una cerveza artesanal tipo IPA o American Pale Ale. El amargor del lúpulo refresca el paladar después de un bocado graso y potencia los sabores ahumados. Si prefieres vino, un tinto joven con crianza ligera —un mencía o un garnacha— funciona a las mil maravillas con la carne roja, sin enmascarar el gusto del carbón.

La cesta para verduras convierte cualquier barbacoa en un menú vegetariano sin esfuerzo. Mete berenjena, calabacín, cebolla y tomate cherry; al cerrar la cesta, el vapor los cocina por igual y apenas necesitas sal y pimienta para que resulten deliciosos. Si tus invitados no comen carne, puedes añadir tofu firme o seitán cortado en dados, y en diez minutos tendrás un plato completo que nada tiene que envidiar a las piezas de pollo.

Por último, si el tiempo apremia, el kit de 28 piezas te permite tenerlo todo a mano sin andar buscando cada utensilio por separado. Despliegas la maleta junto a la barbacoa y ya tienes desde el salero hasta los pinchos organizados. Es la versión exprés de cualquier parrillada y, con los precios actuales, amortizas la inversión en la primera reunión.