El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha aprovechado su intervención ante el Comité Federal del partido para dibujar el proyecto político con el que aspira a afrontar los próximos años y mirar incluso más allá de las elecciones generales previstas para 2027. El líder socialista ha defendido la continuidad de un Ejecutivo progresista y ha asegurado que «en 2031 España será un país mucho mejor gracias a otros cuatro años más de gobierno progresista».
En un discurso marcado por la defensa de la gestión realizada durante la legislatura, Sánchez presentó una hoja de ruta centrada en la transición energética, el fortalecimiento del Estado del bienestar, la vivienda, la educación y la ampliación de derechos sociales. Al mismo tiempo, lanzó un mensaje de movilización a la organización socialista de cara a los próximos procesos electorales, reivindicando el papel del PSOE como el único dique frente a la coalición formada por PP y Vox.
El secretario general de los socialistas dibujó un horizonte de país basado en el crecimiento económico, la cohesión social y la ampliación de libertades, insistiendo en que los avances logrados durante los últimos años deben tener continuidad durante la próxima década.

La España que Pedro Sánchez imagina para 2031
El presidente del Gobierno explicó que el objetivo del PSOE pasa por consolidar una España más sostenible, más justa y con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
Entre las metas planteadas figura que el 80% de la energía proceda de fuentes renovables y más económicas, avanzar hacia un modelo laboral que permita «trabajar para vivir y no al revés», reducir el abandono escolar, ampliar el parque público de vivienda y reforzar los servicios públicos.
Sánchez también dejó claro que su intención es proteger el Estado del bienestar frente a posibles recortes.
Defendió la necesidad de «no destruir el Estado del bienestar con la excusa del 5% de presupuesto en Defensa», además de erradicar las listas de espera sanitarias y garantizar que ningún pensionista pierda poder adquisitivo.
En materia de derechos civiles, el presidente avanzó una de las propuestas que más peso tuvo durante su intervención.
«La España de 2030 seguirá avanzando y se atreverá a abolir la infamia de la prostitución», afirmó.
Asimismo, reivindicó que el país continúe siendo un referente internacional en paz, estabilidad y derechos, apostando por «blindar el matrimonio igualitario, el derecho al aborto y la sanidad pública en una constitución del siglo XXI».
El líder socialista presentó estas propuestas como parte de un proyecto político que, según defendió, debe extenderse más allá de la actual legislatura para consolidar los cambios emprendidos durante los últimos años.

Balance de gestión y llamamiento a ganar en 2027
Además de mirar hacia el futuro, Pedro Sánchez dedicó una parte importante de su intervención a reivindicar la acción del Gobierno durante la presente legislatura.
Entre las iniciativas destacadas mencionó la reforma de la Constitución para reforzar los derechos de las personas con discapacidad, la Ley ELA, la penalización de las terapias de conversión, el bono cultural, las inversiones en dependencia y vivienda y las ayudas desplegadas para proteger a familias y empresas frente al impacto económico derivado de las guerras de Ucrania, Gaza e Irán.
También defendió el comportamiento de la economía española frente al contexto europeo, asegurando que España mantiene un crecimiento superior al de otros países de la Unión Europea y que figura entre los Estados que más han reducido las desigualdades durante los últimos ocho años.
En ese contexto, Sánchez resumió su filosofía política con una afirmación rotunda.
«Mejorar la vida de la gente siempre merece la pena», aseguró.
Por ello, añadió que la cuestión ya no consiste en decidir si el PSOE debe seguir gobernando.
«La pregunta no es si vamos a seguir, sino ¿cómo no vamos a seguir», manifestó ante los miembros del Comité Federal.
El presidente aprovechó además para iniciar la movilización del partido de cara a las elecciones municipales, autonómicas y generales que marcarán el próximo ciclo político.
Destacó que el PSOE cuenta con «una cantera extraordinaria» de candidatos y candidatas preparados para gobernar municipios, comunidades autónomas y el conjunto del país.
Frente a ello, cargó duramente contra la alternativa política formada por Partido Popular y Vox.
«Sin Vox no hay gobierno y con Vox hay desgobierno. Solo el PSOE puede frenarlos», afirmó.
Con ese mensaje pidió a toda la organización afrontar unidos los próximos procesos electorales.
«Todos a una, salimos a ganar y a gobernar», señaló antes de reclamar a la militancia «coraje y determinación, porque eso nos define».
En materia de transparencia, Sánchez defendió el trabajo realizado por el PSOE durante el último año para reforzar los mecanismos internos de prevención de la corrupción.
Recordó que las medidas aprobadas por el partido han situado a los socialistas, según explicó, como la formación política con mayor puntuación en los indicadores del Consejo de Transparencia.
«Esta es la realidad, nuestro compromiso, no solo de palabra sino también de acción. PP y Vox no son el fin de la corrupción, sino su regreso», sostuvo.
El presidente también respondió a las críticas dirigidas contra el Ejecutivo y denunció la existencia de campañas basadas, según dijo, en informaciones falsas impulsadas por organizaciones de extrema derecha.
En ese sentido, aseguró que su Gobierno «ha limpiado las instituciones» de tramas como Gürtel, Kitchen o la denominada policía patriótica, defendiendo la diferencia entre la actuación del Ejecutivo socialista y la gestión realizada por anteriores gobiernos del Partido Popular.
Antes de concluir, Pedro Sánchez tuvo palabras de solidaridad para el pueblo venezolano y para las familias españolas afectadas por el reciente terremoto, destacando la ayuda humanitaria enviada por España para colaborar en las labores de rescate.
El cierre de su intervención estuvo marcado por la lectura de la carta de una militante valenciana cuyo padre, explicó, encontró consuelo en sus últimos días al comprobar que las ideas socialistas seguían siendo defendidas.
Con esa historia quiso resumir el papel que, a su juicio, desempeña el PSOE en la sociedad española.
«Es lo que somos para millones de personas, un refugio y un baluarte», concluyó Pedro Sánchez, apelando a la unidad del partido para afrontar los próximos desafíos políticos y continuar impulsando el proyecto socialista durante la próxima década.
