Yann LeCun, padrino de la IA y responsable científico de Meta, ha cargado en Vivatech contra la narrativa del miedo que promueven empresas como Anthropic para justificar modelos cerrados y controlar el mercado de la inteligencia artificial. Durante un coloquio con el periodista Steven Levy, LeCun calificó a Anthropic de lobby y defendió el open source como la única vía para democratizar el conocimiento y evitar la concentración de poder en manos de unos pocos gigantes tecnológicos.
Claves de la operación
- LeCun acusa a Anthropic de ser un lobby que utiliza el miedo para bloquear el código abierto. Su intervención se produce después de que la empresa liberara Claude Mythos Preview, un modelo tan potente que fue restringido incluso para empleados extranjeros.
- El científico defiende que la IA actual es una «Wikipedia vitaminada» y que bloquearla por peligrosa es «oscurantismo medieval». A su juicio, los modelos de lenguaje no generan conocimiento nuevo, solo facilitan el acceso al saber humano.
- El debate sobre el open source es, en realidad, una lucha por el control del mercado. LeCun equipara las restricciones actuales con la censura histórica y señala que la verdadera revolución llegará con los agentes autónomos y los modelos del mundo.
Anthropic, señalada como el «lobby» que explota el miedo
LeCun no se mordió la lengua. «.
Para el padrino de la IA, esa narrativa del peligro es solo una excusa para mantener el control. «Si bloqueas una herramienta pensando que es muy peligrosa, estás en el oscurantismo medieval», remató, en una comparación que Steven Levy apostilló recordando a la Iglesia católica y el caso Galileo. La acusación tiene un trasfondo comercial: las empresas que venden modelos propietarios pueden decidir qué haces con ellos y cuándo te cortan el acceso, algo que el mercado cloud ya ha normalizado, pero que LeCun considera una restricción inaceptable para un bien que debería ser público.
«Si compras un boli, no quieres que la compañía que te lo vende te diga qué puedes escribir con él», ilustró LeCun durante el diálogo.
El open source como única vía para democratizar la IA
LeCun lleva años defendiendo que los modelos abiertos son la mejor alternativa para evitar que el poder de la inteligencia artificial quede secuestrado por un puñado de corporaciones. En su intervención, puso como ejemplo el empuje de los modelos chinos: «Mientras Estados Unidos debate si liberar código, los modelos asiáticos ya son buenos, baratos y algunos gratuitos». La paradoja, señaló, es que el miedo al open source beneficia, precisamente, a los gigantes que quieren cerrar el mercado.
El académico —que en 2013 fichó por Meta para dirigir su división de IA— insistió en que los actuales grandes modelos de lenguaje no son más que «wikipedias vitaminadas» que no generan conocimiento nuevo, sino que facilitan la consulta del saber acumulado. «De momento, la IA es una manera de diseminar conocimiento. No es una forma de generar nuevo conocimiento», afirmó. Por eso, considera que bloquear su acceso es una decisión puramente política y comercial, no técnica.
Más allá de los LLM: la apuesta de LeCun por los modelos del mundo
El discurso del padrino de la IA también dejó claro que, para él, la verdadera revolución no vendrá de los chatbots, sino de los sistemas capaces de planificar y predecir consecuencias. «Los modelos de lenguaje nunca pueden predecir exactamente qué palabra seguirá, y por eso no pueden predecir el mundo real». LeCun explicó que lleva quince años investigando arquitecturas de aprendizaje autosupervisado que no persigan píxeles, sino representaciones abstractas del entorno.
El reto, según el científico, es construir modelos de mundo que puedan anticipar el resultado de una acción —ya sea a diez milisegundos o a diez años vista— y planificar secuencias de tareas. Mientras tanto, la mayoría de los líderes empresariales presentes en Vivatech discreparon de su escepticismo sobre los LLM, aunque LeCun se mostró imperturbable: «Hay una gran arrogancia y complejo de superioridad en la idea de que sólo unos pocos son capaces de controlar la IA y restregárselo a las masas».
En el trasfondo del debate subyace una pregunta que afecta de lleno a Europa y España. La Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial y el futuro reglamento europeo apuestan por modelos fiables y abiertos, en línea con la postura de LeCun. Si el open source se consolida como estándar, las startups españolas de IA podrían acceder a tecnología puntera sin tener que pagar peajes a los gigantes estadounidenses. De lo contrario, la narrativa del peligro seguirá siendo un cómodo parapeto para que unas pocas compañías sigan dictando las reglas del juego.

