La verbena de la Paloma lidera los planes de Madrid para el fin de semana del 14 al 16 de agosto

La cita castiza se extiende por Las Vistillas, la plaza de la Paja y Cava Baja con conciertos gratuitos de Celtas Cortos, DePol y Miss Caffeina. El Café Central celebra su 44 aniversario en el Ateneo y Grigory Sokolov toca en San Lorenzo de El Escorial.

La verbena de la Paloma devuelve del 14 al 16 de agosto el chotis, la limonada y los conciertos gratuitos al centro de Madrid. La plaza de Las Vistillas, la plaza de la Paja y las calles de La Latina concentran la mayor parte de una programación que se extiende desde hoy jueves.

A la cita castiza se suman este año el 44 aniversario del Café Central en su nueva sede en el Ateneo, el fado de Teresinha Landeiro en el Instituto de San Isidro y un recital del pianista ruso Grigory Sokolov en San Lorenzo de El Escorial. Demasiada música para un solo fin de semana.

Dónde se baila el chotis: el mapa de la Paloma

El programa municipal sitúa el corazón de la fiesta en tres puntos: Las Vistillas, la plaza de la Paja y Cava Baja. Desde hoy y hasta el domingo, la calle Cava Baja acoge campeonatos de parchís y damas; la plaza de la Paja concentra actividades infantiles, pintura de abanicos, marionetas, concursos de trajes de chulapo y de mantones de Manila.

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La música comenzará cada jornada a las 20.00 horas con la sesión castiza, pero los conciertos más esperados son Celtas Cortos, DePol y Miss Caffeina. La organización repite un formato que mezcla tradición de organillo con una cartelera pop que busca llenar el barrio sin perder la gana de chotis.

La entrada a los actos en la calle es libre, como marca la tradición. Esa gratuidad, unida a la cercanía de La Latina y al ambiente de la tarde, convierte cada edición en una de las citas con mayor afluencia espontánea de todo agosto en Madrid.

La última gran verbena de agosto no es solo fiesta: es el cierre simbólico del verano madrileño.

El fado, el jazz y un piano restaurado: plan B para el finde

El Café Central celebra su 44 aniversario por primera vez en el Ateneo de Madrid, con sesiones a las 20.00 y 22.00. El viernes y el sábado, el club programa a Chames Meets Hermon Mehari, y el viernes recupera además el sonido de su histórico piano tras una restauración de meses.

Teresinha Landeiro reinventa el fado el viernes a las 21.30 en el Instituto de San Isidro, con entradas desde 11,25 euros en la web de Madrid Destino. El sábado, Grigory Sokolov toca en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial desde 35 euros, y abre el festival Escena Escorial.

A esas propuestas se suma el musical a capela ‘Libre’, que recorre el repertorio de Nino Bravo hasta el 13 de septiembre, y la proyección inclusiva de ‘Despertares’ en Conde Duque el jueves con coloquio de terapeutas ocupacionales.

Lo que resiste de la Paloma cuando cambia la ciudad

Comparada con San Isidro, que ha multiplicado su programación institucional, la Paloma conserva el pulso vecinal. En esta redacción valoramos que la cita aguante sin un gran patrocinio que la transforme en un festival más, pero también observamos una contradicción: el barrio que llena sus calles de chulapos es el mismo que arrastra una presión turística creciente y una pérdida de identidad comercial.

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La convivencia entre verbenas y vecindario no es un debate nuevo. La Latina ha cambiado más en dos décadas, que la propia fiesta: los bajos de toda la vida conviven con alquileres de corta estancia y locales para visitantes. La gestión de la afluencia, los residuos y el descanso marcará el balance real del fin de semana, más allá de los conciertos.

El epílogo llegará el domingo, cuando baje la música en Las Vistillas. Ahí se verá si la última gran verbena de Madrid sigue siendo una fiesta para los que viven en el barrio o simplemente un decorado para los que pasan por él.