EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Junts ha afirmado que «muchos» alcaldes del PSOE comparten la idea de que Sánchez debería apartarse para evitar un «tsunami electoral».
- ¿Quién está detrás? El portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset, y la portavoz Míriam Nogueras.
- ¿Qué impacto tiene? Reactiva la presión de los socios parlamentarios sobre el Gobierno y aviva el debate interno en el PSOE, aunque Ferraz desmiente fractura.
La formación independentista ha vuelto a sacudir la legislatura. Este viernes, el portavoz adjunto de Junts en el Congreso, Josep Maria Cruset, ha asegurado que “muchos” alcaldes, presidentes autonómicos y presidentes de diputación del PSOE desearían que Pedro Sánchez diera un paso al lado para evitar un desastre electoral. La propuesta —que bautizan como ‘vía Starmer’— no es nueva, pero la rotundidad con la que Junts la ha reactivado marca un punto de fricción con el Ejecutivo.
En una entrevista con el programa ‘Parlamento’ de RNE, recogida por Europa Press, Cruset ha insistido en que la sugerencia lanzada esta semana por Míriam Nogueras no es una ocurrencia. Al contrario, sostiene que con el tiempo se convertirá en “la única solución” a la parálisis legislativa. El diputado argumenta que Sánchez no cuenta con mayoría para culminar la legislatura con normalidad, pero que el PSOE sí conserva apoyos suficientes —incluidos los de Junts— para bloquear un Gobierno de la extrema derecha.
La ofensiva de Junts: presión a Sánchez y lectura interna del PSOE
La formación de Carles Puigdemont sitúa el dedo en la llaga de las tensiones territoriales. Cruset se ha mostrado convencido de que si pudiera “entrar en las cabezas” de los dirigentes locales socialistas, hallaría el mismo miedo al tsunami electoral. La referencia a los comicios autonómicos y municipales del próximo ciclo es explícita: en los pasillos de muchas casas consistoriales y palacios de la Moncloa territoriales se respira inquietud por el desgaste de la marca.
No obstante, el discurso de Junts también esconde una maniobra táctica. Al reclamar la renuncia de Sánchez, la formación independentista se erige en bisagra indispensable para una hipotética nueva mayoría de izquierda, al tiempo que presiona para que se aceleren los compromisos con Cataluña —transferencias, financiación singular, mesa de diálogo—. Cruset ha sido claro: los casos de corrupción que “acechan cada vez más” al presidente y el incumplimiento de pactos son, a su juicio, razones de peso para el relevo.
En este contexto, Junts ha evitado poner nombres sobre la mesa. “No hablamos de si tiene que ser del PSOE o no, si tenía que ser de unas características o no, básicamente porque cuando llegue aquel río, ya cruzaremos aquel puente”, ha zanjado Cruset. La ambigüedad alimenta la especulación sobre futuros movimientos en el tablero parlamentario.
Ferraz responde: unidad y rechazo a los ‘cantos de sirena’
La dirección federal del PSOE ha reaccionado con contundencia. Fuentes de Ferraz consultadas por Moncloa.com subrayan que el partido “no se deja arrastrar por presiones interesadas” y que la única voz autorizada sobre el futuro del liderazgo es la de la militancia, expresada en los congresos. La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, ya había descalificado días atrás la propuesta de Nogueras como un “desvarío” sin recorrido.
Sin embargo, el silencio de algunos barones territoriales alimenta la narrativa de Junts. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, uno de los líderes con voz propia dentro del partido, no se ha pronunciado públicamente. Desde entornos consultados se admite que el desgaste electoral es una preocupación real, sobre todo en feudos tradicionales del PSOE, donde la erosión del voto podría traducirse en pérdida de alcaldías y diputaciones. Aun así, la disciplina orgánica sigue intacta.

El Eje del Poder Socialista
En el centro del debate está la tensión —que Ferraz intenta desactivar— sobre el coste de un cambio de liderazgo en plena legislatura. La apuesta de Junts por replicar la ‘vía Starmer’ parte de un espejismo: el laborismo británico operaba en un sistema bipartidista con mecanismos internos muy distintos al del PSOE, donde la renuncia de un secretario general sin un sustituto natural podría abrir una crisis sucesoria de consecuencias impredecibles. Fuentes socialistas recuerdan el precedente de 2016, cuando la dimisión de Sánchez desencadenó meses de bloqueo y acabó reforzando su figura tras las primarias.
Desde una lectura territorial, la estrategia de Junts busca explotar la brecha entre el discurso nacional y las realidades municipales. Alcaldes y presidentes de diputación del PSOE en provincias como Badajoz, Córdoba o Cuenca comparten la inquietud de que la erosión del Ejecutivo central lastre sus opciones en las urnas. No obstante, la fidelidad al secretario general sigue siendo la norma, sobre todo cuando el partido carece de una alternativa articulada. El Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, bajo la batuta de Patxi López, mantiene la cohesión a pesar de los vaivenes de la mayoría de investidura.
En el tablero social, la ofensiva de Junts alimenta la sensación de inestabilidad que ya castiga a los mercados y a los hogares. Cada choque con un socio parlamentario retrasa la aprobación de medidas clave —como los Presupuestos Generales del Estado o la reforma de la financiación autonómica— y resta credibilidad al discurso gubernamental de “gobernabilidad progresista”. No obstante, el PSOE confía en que el electorado penalice más a quien quiebre la mayoría que a quien la sostiene.
Junts agita el tablero con una propuesta que el PSOE rechaza de plano, pero que revela las fisuras de un bloque parlamentario sostenido con alfileres.
La respuesta de la oposición también es relevante. El PP ha evitado hacer suya la propuesta, pero ha recordado sus propias demandas de dimisión. Vox, por su parte, carga contra lo que considera “sumisión al separatismo”. En este escenario, la dirección socialista insiste en que el único camino es culminar la legislatura con las reformas pactadas y dejar que las urnas decidan en 2028.
🌹 El Apunte de Ferraz
- Mensaje fuerza: “La agenda social y la estabilidad no se negocian con presiones interesadas; el PSOE mantiene el rumbo.”
- Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
- Próximo hito: Convocatoria del Comité Federal para evaluar la estrategia parlamentaria tras el nuevo envite de los socios y la negociación de los Presupuestos.
