Una submarinista ha fallecido y otro buceador permanece desaparecido tras derrumbarse un acantilado en las inmediaciones del faro de Biarritz, en la costa atlántica francesa, el pasado miércoles 25 de junio sobre las 20:20 horas. Así lo ha confirmado el Ayuntamiento de Biarritz en un comunicado, según el cual un tercer submarinista logró salir ileso y fue atendido por los servicios de emergencia.
Cómo se produjo el derrumbe, según el Ayuntamiento
El desprendimiento sorprendió a los tres buceadores al pie del acantilado, según detalló el consistorio. La costa de Biarritz es conocida por sus formaciones rocosas escarpadas, que sufren desprendimientos ocasionales debido a la erosión marina. El litoral vasco-francés presenta una geología de flysch, muy susceptible a la acción del oleaje y la meteorología adversa. No es la primera vez que se registran desprendimientos en esta zona, aunque raramente con víctimas.
El derrumbe se produjo en una zona cercana al faro, un punto emblemático de la localidad. Las autoridades no han confirmado si los submarinistas estaban realizando una inmersión en el momento del suceso o se encontraban preparando el equipo. Las condiciones del mar en ese momento eran de marejada, lo que pudo contribuir a la inestabilidad del terreno, según los primeros análisis.
El operativo de búsqueda y el hallazgo del cuerpo
Los servicios de rescate, entre ellos buceadores especializados de la Gendarmería Nacional francesa, se desplazaron hasta el lugar para iniciar las labores de búsqueda. La operación se prolongó durante la noche del miércoles y se reanudó a primera hora del jueves, con el apoyo de un helicóptero y embarcaciones de salvamento marítimo.
Durante las inmersiones, los equipos de emergencia recuperaron el cuerpo de una submarinista, que fue trasladado para la práctica de la autopsia. El segundo buceador continúa desaparecido, por lo que el dispositivo de búsqueda se mantiene activo con medios submarinos y aéreos. El tercer submarinista, que resultó ileso, fue atendido por un equipo de psicólogos de emergencia debido al shock sufrido. La prefectura marítima ha solicitado la colaboración de los navegantes que transiten por la zona para que informen de cualquier hallazgo.
El dispositivo de búsqueda continúa activo con medios aéreos y submarinos, mientras las autoridades inspeccionan la estabilidad del acantilado.
La restricción de acceso y el riesgo de nuevos desprendimientos
Las autoridades locales han prohibido el acceso al público, el baño y la navegación en un radio de 300 metros alrededor del acantilado. La medida responde al riesgo de nuevos desprendimientos y permanecerá vigente hasta que los técnicos evalúen la estabilidad de la zona. Se ha instalado un perímetro de seguridad y se ha pedido a la población que evite la zona.
Biarritz, conocido por sus playas y la práctica del surf, recibe cada verano a miles de turistas. El suceso ha generado una lógica consternación en la localidad, que ya ha sufrido otros desprendimientos costeros en el pasado. Las autoridades han recordado la importancia de respetar las señalizaciones de peligro en los acantilados. Geólogos de la Universidad de Pau han señalado que los acantilados de la costa vasca son especialmente sensibles a la erosión durante los temporales de invierno, aunque en verano también pueden producirse desprendimientos por la presión del oleaje.

