La Comisión Europea ha puesto contra las cuerdas al Gobierno español por la contaminación de las aguas con nitratos procedentes de la agricultura intensiva y la ganadería industrial. España tiene menos de dos meses para cumplir la sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia de la UE de marzo de 2024 o enfrentará sanciones económicas millonarias. Mientras, Greenpeace anuncia una campaña de medición en 204 municipios que llevan al menos una década sin controlar la calidad del agua de consumo.
El ultimátum de Bruselas: dos meses para evitar sanciones
Bruselas ha elevado la presión al máximo. La carta de la Comisión Europea, recibida a finales de junio de 2026, exige medidas inmediatas para ejecutar la sentencia condenatoria dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en marzo de 2024. La sentencia declaró el incumplimiento sistemático de la Directiva de Nitratos, en vigor desde 1991, y ahora la contaminación por nitratos amenaza con costar a las arcas públicas varios millones de euros. El plazo es de apenas dos meses antes de que la Comisión solicite sanciones al Tribunal.
La principal fuente de estos nitratos, según el informe científico que respalda la demanda, es el uso masivo de fertilizantes sintéticos y los excrementos generados por la ganadería intensiva. En Europa se estima que el 81% del nitrógeno agrícola que llega a ríos y acuíferos procede de la actividad ganadera, directa o indirecta. A pesar de las reiteradas advertencias europeas, España sigue sin completar las zonas de protección de aguas ni los planes de acción efectivos.
“Después de más de 30 años seguimos sin cumplir la Directiva de Nitratos y eso nos puede suponer, en breve, una multa millonaria que pagaremos todas las personas, no las que envenenan el agua con nitratos”, denunció Luis Ferreirim, responsable de ganadería de Greenpeace España.
204 municipios sin datos: Greenpeace llena el vacío
📊 Impacto ecológico y de salud en cifras
- Límite legal de nitratos en agua: España mantiene 50 mg/l; Dinamarca reduce a 6 mg/l siguiendo las recomendaciones científicas.
- Riesgo de cáncer: Un estudio de 2025 vincula concentraciones superiores a 6 mg/l con un incremento del riesgo de cáncer colorrectal.
- Población potencialmente afectada: Los 204 municipios sin datos suman decenas de miles de habitantes expuestos a un agua de calidad desconocida.
- Origen de la contaminación: El 81% del nitrógeno agrícola en los sistemas acuáticos europeos tiene su origen en la ganadería intensiva.
El Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC) revela un dato alarmante: más de 900 municipios no han reportado controles de nitratos desde al menos 2016. De ellos, 204 se asientan sobre acuíferos catalogados como contaminados por esta sustancia. Sin embargo, nadie ha medido lo que beben sus vecinos. Para cubrir ese vacío, Greenpeace, junto con la Red Ciudadana de Vigilancia de Nitratos, recorrerá este verano la España más remota para tomar muestras en esos municipios.
Un dato alarmante: 204 municipios sobre acuíferos contaminados no han medido los nitratos en al menos una década. La salud pública no admite más demoras.
Las mediciones se concentrarán en los meses de verano y se extenderán hasta otoño. Los resultados se harán públicos después del tratamiento de los datos en septiembre y octubre, y en los puntos más comprometidos se repetirán los análisis. La organización ambientalista recuerda que muchos de estos pueblos no están obligados legalmente a controlar los nitratos, pese al riesgo para la salud.
La salud pública amenazada: bajar los límites y actuar en el origen
El caso de Dinamarca, que ha reducido el límite legal de nitratos a 6 mg/l basándose en la evidencia científica, contrasta con la inacción española. Un estudio publicado a finales de 2025 demostró que la exposición a los nitratos en el agua de consumo por encima de ese umbral incrementa de manera significativa el riesgo de padecer cáncer colorrectal. En España, el límite sigue siendo 50 mg/l, ocho veces superior al umbral que la comunidad científica considera seguro.
Greenpeace pide a la ministra de Sanidad que siga los pasos de Dinamarca y que, además, se escuche a la ciencia para revisar los criterios de control. La campaña de medición no solo busca llenar el vacío de información: pretende movilizar a la ciudadanía y a las Administraciones para que reconozcan un problema de salud pública agravado por la ganadería intensiva y el uso indiscriminado de fertilizantes.
Ferreirim lo resume con crudeza: “Tenemos derecho a un agua limpia que no nos enferme, pero en muchos municipios siguen sin, ni siquiera, conocer la calidad del agua en lo que respecta a los nitratos. ¡Y los nitratos enferman!”.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: La campaña de Greenpeace aportará datos en 204 municipios sin control, permitiendo exigir medidas correctoras y evitar enfermedades.
- Modelo que cambia: La inacción crónica frente a la contaminación por nitratos puede acarrear multas millonarias, forzando por fin la modernización de la agricultura y la reducción de fertilizantes sintéticos.
- Para las próximas generaciones: Reducir los nitratos en el agua de consumo de 50 a 6 mg/l, como recomienda la ciencia, prevendría miles de casos de cáncer colorrectal y devolvería la confianza en el agua del grifo.

