El Gobierno Vasco aseguró este jueves que no aceptará derivaciones impuestas de menores migrantes llegados desde Ceuta y defendió priorizar la protección y la reagrupación familiar antes que el reparto territorial.
El anuncio se produjo tras la reunión de la comisión sectorial interautonómica convocada por el Ministerio de Juventud e Infancia, que dirige Sira Rego. En el encuentro se abordó la posible derivación de menores llegados a Ceuta y Canarias hacia las comunidades autónomas.
La posición autonómica la expuso Txema Ezkerra, director de Infancia, Adolescencia y Familias, en una comparecencia extraordinaria. El departamento pertenece al área de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, cuyo liderazgo corresponde al PNV dentro del Ejecutivo de coalición.
Qué plantea el Gobierno Vasco ante la derivación
Ezkerra aseguró que el Gobierno autonómico ‘no aceptará derivaciones impuestas’ de menores llegados a Ceuta. Sostuvo que ‘la primera obligación del Estado no es repartir menores, es proteger a los menores’ y defendió que el interés superior del menor aconseja valorar la reunificación familiar.
El responsable de Infancia abogó por ‘adoptar todas las vías para localizar a sus familias’ y por barajar como primera opción la devolución a Marruecos cuando sea legalmente posible. Insistió en la fórmula ‘proteger antes que repartir’ y aseguró que Euskadi ‘es solidaria’.
La tutela de los menores extranjeros no depende del Gobierno Vasco, sino de las tres diputaciones forales. Ezkerra no ofreció la cifra global actualizada de acogida en Euskadi y remitió a los registros competenciales de cada territorio.
El Gobierno Vasco asegura que no aceptará derivaciones impuestas y sitúa la protección de los menores por delante del reparto territorial.
El antecedente del PP y la posición del PSE-EE
La mención a la devolución a Marruecos conecta con un episodio registrado en 2025. El viceconsejero Xabier Legarreta, superior jerárquico de Ezkerra, calificó de ‘xenofobia pura’ una propuesta del líder del PP vasco, Javier de Andrés, para priorizar el retorno de los menores a su país.
Legarreta consideró ‘un asco’ que De Andrés defendiera en la red social X que lo más ‘conveniente’ para los menores llegados a Canarias sería enviarlos a su país de origen. El PSE-EE, socio del PNV en el Gobierno Vasco, también criticó al PP por aquel planteamiento en 2025.
Preguntado por la coincidencia argumental con la propuesta de 2025, Ezkerra afirmó que ‘probablemente’ De Andrés usó otras ‘connotaciones’ que motivaron la respuesta de Legarreta. Sostuvo que el contexto y las las formas diferencian ambos planteamientos.
En términos de acogida, el director de Infancia subrayó que la red vasca opera por encima de su capacidad ordinaria. No detalló datos globales, al tratarse de una competencia foral gestionada por los tres territorios históricos.
La presión sobre los recursos de acogida en Bizkaia
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, aportó en Radio Euskadi las cifras de su territorio: 584 menores migrantes tutelados frente a una capacidad ordinaria de 200. El dato refleja una ocupación cercana al triple de las plazas previstas.
La dirigente foral vinculó la situación al aumento de las llegadas y a la falta de plazas suficientes en la red de acogida ordinaria. Los recursos residenciales ampliados se mantienen activos para atender a los menores tutelados.
El resto de territorios no aportó cifras durante la comparecencia. Gipuzkoa y Álava gestionan sus propios recursos de acogida bajo el mismo marco competencial.
El debate sobre los menores no acompañados vuelve a cruzar la relación entre el Ejecutivo central y los autonómicos. La derivación obligatoria desde Ceuta y Canarias exige acuerdos con las comunidades que gestionan la tutela.
Tras la comisión sectorial, las próximas reuniones técnicas deberán concretar los criterios de financiación y de acogida. El reparto de menores no acompañados continuará condicionado a ese acuerdo entre el Estado y las comunidades.

