Pedro Sánchez confía en sacar los decretos de vivienda: el Congreso vota el viernes con 17 indecisos

El bloque del no reúne 171 escaños con el PP, Vox y UPN, mientras el sí se queda en 162 votos amarrados. Solo un acuerdo de última hora con los grupos sin decidir evitará que las dos normas decaigan en el pleno extraordinario.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Consejo de Ministros aprobó el martes dos reales decretos-ley de vivienda y el Congreso los convalida o los deroga el viernes en un pleno extraordinario.
  • ¿Quién está detrás? El Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez, frente a un bloque del no de 171 escaños y a los 17 diputados de Junts, PNV, Podemos y Coalición Canaria que aún no han decidido.
  • ¿Qué impacto tiene? De la votación dependen la renovación automática de los alquileres, la regulación del alquiler de temporada y por habitaciones y la protección frente a desahucios hasta 2030.

Pedro Sánchez confía en sacar los decretos de vivienda pese a que el Congreso llega al viernes con más noes que síes. Los dos reales decretos-ley aprobados el martes en el Consejo de Ministros suman 162 votos a favor y 171 en contra, y la convalidación queda en manos de los 17 diputados indecisos de Junts, PNV, Podemos y Coalición Canaria. El pleno será extraordinario y las dos normas se votarán por separado, previsiblemente a lo largo de la mañana del viernes.

Votación, calendario y la aritmética de los diez votos

La Junta de Portavoces acordó un pleno extraordinario para el viernes y determinó que cada decreto se vote por separado. Un Real Decreto-Ley es una norma con rango de ley que el Gobierno aprueba en Consejo de Ministros y que el Congreso debe convalidar o derogar en un plazo máximo de treinta días; para la convalidación no hace falta mayoría absoluta, basta con sumar más votos a favor que en contra.

La cuenta es esta. El bloque del no reúne 171 escaños: 137 del PP, 32 de Vox, uno de UPN, y el del diputado expulsado de Vox, hoy en el grupo mixto. El sí tiene 162: 121 del PSOE, 26 de Sumar, siete de ERC, seis de EH Bildu, uno del BNG y uno de Més-Compromís. La distancia es de nueve votos y cada decreto necesita 172 síes. Diez votos. Nada más.

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Los escenarios son tres. Si Junts vota en contra, el no sube a 178 y las normas decaen aunque el PNV, Podemos y Coalición Canaria se sumaran al sí. Si Junts se abstiene, el Gobierno necesitaría el apoyo de las otras tres formaciones para llegar a 172 frente a 171. Y si Junts vota a favor, bastaría con sumar al PNV o a Podemos. Con los 17 indecisos alineados, cada texto alcanzaría 179 votos.

Qué contienen los dos decretos y por qué se votan por separado

El primer texto, el general, concentra el grueso de la batería: amplía hasta 2030 la protección frente a determinados desahucios, regula el alquiler de temporada y por habitaciones, restringe la compra de viviendas por fondos de inversión y prorroga automáticamente durante dos años los contratos que caduquen antes de 2029. El segundo se limita a la renovación automática de los contratos de alquiler. El trámite puede seguirse en el portal del Congreso de los Diputados.

La división en dos normas es el punto que más ha tensado a la mayoría. Podemos, con cuatro escaños, considera el troceo una ‘tomadura de pelo’ y sostiene que permite que la renovación automática se quede por el camino. Su dirección se reúne este jueves con el Sindicato de Inquilinas, promotor de la protesta de la Puerta del Sol, y decidirá después. ERC y EH Bildu ya han confirmado su sí: Oriol Junqueras lo justificó pese a considerar los textos ‘claramente insuficientes’, y Oskar Matute lo resumió así: ‘Es un punto de partida, no de llegada’.

Con 162 votos amarrados y 171 en contra, la legislatura no se juega en un discurso, sino en diez escaños que nadie quiere enseñar antes de tiempo.

Junts es la pieza decisiva. Sus siete diputados bastan para inclinar la balanza, y su portavoz, Miriam Nogueras, dejó claro el martes que no avanzará el sentido del voto hasta conocer los textos definitivos. Eso sí, con matices. El PNV mantiene la misma cautela: Maribel Vaquero trasladó al Gobierno que no les encontrarán en la ‘trinchera’, sino trabajando para alcanzar acuerdos, sin aclarar qué votarán. Coalición Canaria tampoco se ha pronunciado, y Fernando Clavijo cuestionó que se legisle ‘deprisa y corriendo’.

Los socios de izquierda han redoblado la presión sobre Podemos para que permita la convalidación como punto de partida. Nadie quiere cargar con la derogación de una norma de vivienda en plena acampada por el alquiler. La pelota está en el aire.

El Eje del Poder Socialista

En Ferraz y en La Moncloa la jornada se lee como una prueba de resistencia de la mayoría de investidura, no como un juicio sobre el Gobierno. Sánchez se muestra ‘razonablemente optimista’ y el Grupo Parlamentario Socialista mantiene amarrados sus 121 diputados, con Patxi López coordinando la portavocía. El argumentario que se repite en el GPS es que los dos textos atacan la raíz del problema: limitan la compra por fondos de inversión, ordenan el alquiler de temporada y blindan a los inquilinos hasta el final de la década.

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El aterrizaje territorial también cuenta. Los gobiernos autonómicos del PSOE —Castilla-La Mancha, Asturias, Navarra y Cataluña— vienen reclamando un marco estatal común para el alquiler de temporada, porque ningún Ejecutivo autonómico puede atajar en solitario un contrato que se firma por meses y esquiva los límites de la ley estatal. La división competencial es uno de los argumentos que el GPS repite en cada comparecencia sobre vivienda.

No es la primera vez que el Congreso se juega una norma social por un puñado de escaños. La reforma laboral salió adelante en febrero de 2022 por 175 votos frente a 174, con el error de un diputado del PP que acabó salvando al Gobierno. El riesgo inmediato es doble: si decae el decreto general se van con él la regulación del alquiler de temporada y el límite a los fondos de inversión, y el Ejecutivo tendría que recurrir a un Proyecto de Ley con meses de tramitación y el Senado por medio. El jueves se conocerá el texto definitivo del segundo decreto y el viernes, a lo largo de la mañana, el pleno extraordinario dirimirá la suerte de las dos normas.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La vivienda como derecho y no como activo financiero: el Gobierno pone límites a los fondos y protege al inquilino donde la oposición solo ofrece discurso.
  • Protagonista: Pedro Sánchez (presidente del Gobierno y secretario general del PSOE).
  • Próximo hito: Pleno extraordinario del Congreso el viernes para convalidar o derogar los dos reales decretos-ley de vivienda.