PNV y PSE-EE pedirán este martes habilitar las sesiones de julio en el Parlamento Vasco para iniciar las comparecencias de expertos sobre la proposición de ley de la ‘autopista’ estratégica, con la que buscan agilizar grandes proyectos de inversión. Según ha podido confirmar Moncloa.com a partir de fuentes parlamentarias, la solicitud se planteará en la reunión de la Mesa y la Junta de Portavoces del 30 de junio, que reducirá su actividad habitual durante el verano.
Una proposición para acelerar grandes proyectos
La proposición de ley, admitida a trámite el pasado jueves en el pleno del Parlamento Vasco, aspira a simplificar los procedimientos administrativos y ambientales que bloquean o ralentizan iniciativas consideradas estratégicas. Al tratarse de una proposición de los dos partidos que apoyan al Gobierno, y no de un proyecto de ley del Ejecutivo, el texto no incorpora los informes, memorias y mecanismos de control habituales en la tramitación gubernamental.
Según fuentes del PNV y del PSE-EE, el objetivo es llegar al inicio del próximo periodo de sesiones, en septiembre, con la fase de comparecencias avanzada. Así se podría acortar el debate de enmiendas y aprobar la ley antes de que finalice 2026. La habilitación del mes de julio, tradicionalmente inhábil en la Cámara, permitiría realizar una o dos sesiones con expertos propuestos por los grupos parlamentarios.
El rechazo de la oposición a las formas
EH Bildu, el PP y el resto de formaciones de la oposición ya han manifestado su oposición frontal a la iniciativa. Su rechazo se centra en las formas: consideran que una reforma de este calado debería tramitarse como proyecto del Ejecutivo, con el correspondiente análisis técnico y jurídico. ‘Es una elusión de los controles democráticos’, señalaron representantes de EH Bildu durante el pleno, según fuentes parlamentarias.
No obstante, PNV y PSE-EE cuentan con mayoría absoluta en la Cámara, por lo que la Mesa y la Junta de Portavoces podrán aprobar la habilitación de julio si sus representantes así lo deciden. La Mesa está presidida por el jeltzale Xabier Barandiaran, y el pacto de gobierno le otorga el control de los órganos de dirección del Parlamento.
La oposición ha criticado también la aceleración del trámite en pleno periodo estival. Cabe recordar que el Parlamento Vasco ha tenido ya dos largos parones en 2026: tras las vacaciones de Navidad, y entre marzo y abril, cuando se suspendieron los plenos durante seis semanas. Según los datos oficiales, en lo que va de año se han celebrado solo nueve sesiones de control.
La tramitación como proposición de ley, sin los informes preceptivos de un proyecto gubernamental, permite acelerar el debate, pero la oposición la interpreta como una reducción del escrutinio parlamentario.
Excepciones en un verano de parón
Al margen de esta iniciativa, el único otro trabajo programado para julio es la ponencia para la mejora de la calidad democrática, que ha convocado una reunión el 6 de julio con las comparecencias del dirigente del PP Jan Echeverría, el periodista Miguel Ángel Idígoras y el sociólogo Imanol Zubero. El resto de la actividad parlamentaria quedará suspendida hasta la segunda mitad de septiembre, cuando está previsto el pleno de política general con el Lehendakari.
El hecho de que el Parlamento Vasco pueda habilitar julio para una ley estratégica no es inédito, pero sí excepcional. En 2023 ya se realizaron comparecencias en periodo estival para la ley de Vivienda, aunque en aquella ocasión el consenso con la oposición fue mayor. La actual coyuntura, con el Gobierno central negociando la transferencia de la Seguridad Social y el cierre del nuevo cupo, añade una capa de presión a la agenda institucional vasca.
Los servicios jurídicos de la Cámara tendrán que pronunciarse sobre la viabilidad técnica de las sesiones de julio, aunque la decisión política corresponde a la Mesa. La Junta de Portavoces del martes evaluará la propuesta y, previsiblemente, la habilitación saldrá adelante con los votos del PNV y del PSE-EE.

