SOS Rural lleva a los tribunales el macroproyecto fotovoltaico de 142.240 paneles en regadío de Murcia

Los recursos se dirigen contra las licencias municipales concedidas al Grupo Zaragoza en Murcia, San Javier y San Pedro del Pinatar. La alianza denuncia la pérdida de suelo agrícola de regadío en 160 hectáreas.

Hoy te cuento que la alianza entre SOS Rural y la Asociación Ecología y Libertad ha llevado a los tribunales el macroproyecto fotovoltaico ‘Pinatar’. Esta iniciativa, promovida por el Grupo Zaragoza, contempla la instalación de 142.240 paneles solares en 160 hectáreas de regadío repartidas en los municipios de Murcia San Javier y San Pedro del Pinatar. La interposición de tres recursos contencioso-administrativos —uno por cada licencia municipal concedida— supone un obstáculo jurídico para un proyecto que las organizaciones denuncian por atentar contra el suelo agrícola productivo.

Las claves del recurso contencioso-administrativo contra el proyecto Pinatar

La acción legal se basa en la defensa del suelo de regadío, un recurso estratégico en una comarca donde el agua y la tierra productiva son limitadas. SOS Rural y Ecología y Libertad argumentan que las licencias municipales otorgadas al ‘Pinatar’ no se ajustan a la normativa urbanística y ambiental, y piden su anulación total. Según el comunicado difundido por la alianza, el proyecto ocuparía terrenos clasificados como regadío, lo que contradice la necesidad de preservar la capacidad de cultivo en una zona ya afectada por la sequía.

El recurso contencioso-administrativo —la vía judicial que permite impugnar decisiones de la Administración— ha sido presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia. Los demandantes solicitan medidas cautelares para paralizar las obras mientras se resuelve el fondo del asunto. Con ello, la batalla legal se perfila como un nuevo capítulo en la lucha contra la implantación masiva de renovables sobre terrenos agrícolas.

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El impacto sobre el regadío y el suelo productivo

El macroproyecto ‘Pinatar’ no es un caso aislado. La alianza denuncia que los paneles solares arrasarían 160 hectáreas de regadío (cultivos que dependen de sistemas de riego artificial) en una zona de alto valor agronómico. Este tipo de suelo es aquel que recibe agua de canales o pozos y permite producir frutas y hortalizas de calidad, fundamentales para la economía murciana. Sustituir ese terrazgo por placas supone, además de la pérdida de producción, una amenaza para el empleo agrario y la cadena alimentaria local.

La superficie afectada equivale a varias decenas de campos de fútbol y concentraría miles de seguidores solares. Los ecologistas y los agricultores han unido fuerzas para señalar que la transición energética no puede hacerse a costa de la soberanía alimentaria. De hecho, el proyecto se suma a una lista creciente de macroparques fotovoltaicos que en los últimos años han empezado a competir por el suelo fértil, un recurso que no se crea de la noche a la mañana.

Las 160 hectáreas de regadío que quedarían bajo plástico y cristal representan un golpe directo a la capacidad de cultivo de la comarca.

Este conflicto no es nuevo. La Región de Murcia acumula decenas de proyectos renovables en tramitación, muchos de ellos sobre suelos agrícolas. La plataforma SOS Rural, que ya había liderado protestas contra otras instalaciones, encuentra ahora respaldo en Ecología y Libertad, un grupo que une la preocupación ambiental con la defensa del territorio. Con esta judicialización, la alianza pretende sentar un precedente legal que redefina los límites de la implantación fotovoltaica en suelo rústico de regadío.

Qué consecuencias puede tener la judicialización

Si el tribunal admite los recursos y concede las medidas cautelares, el proyecto ‘Pinatar’ quedaría en suspenso hasta la sentencia firme. Más allá de este caso concreto, el fallo podría influir en futuras decisiones sobre otros macroproyectos similares, estableciendo criterios más estrictos para preservar el suelo de regadío. Para la provincia de Murcia, que tiene un peso importante del sector agroexportador, la pérdida de este tipo de terrenos reduciría una ventaja competitiva difícil de recuperar.

Además, la controversia pone de relieve las tensiones entre los objetivos climáticos y la protección del mundo rural. Las organizaciones agrarias insisten en que las renovables deben ubicarse en suelos degradados o cubiertas de techos industriales, no sobre tierra fértil que alimenta a miles de personas. El Grupo Zaragoza, por su parte, defiende que el proyecto cumple con la normativa y generará energía limpia.

Claves del Mundo Rural

  • 📌 Lo que debes saber: SOS Rural y Ecología y Libertad han recurrido las licencias del macroproyecto fotovoltaico ‘Pinatar’.
  • 👥 A quién afecta: A los agricultores de regadío de Murcia, San Javier y San Pedro del Pinatar.
  • ⏭️ Qué consecuencias puede traer: La posible paralización del proyecto y un precedente judicial contra la ocupación de suelo agrícola.