Vox ha llevado este lunes a la Comisión de Agricultura del Congreso una denuncia contundente: la Política Agraria Común y los acuerdos de libre comercio con Marruecos y Mercosur han destruido 60.000 explotaciones familiares en apenas ocho años, según el portavoz del partido en la materia, Ricardo Chamorro.
Tras la comparecencia del ministro de Agricultura, Luis Planas, el diputado de Vox por Ciudad Real ha reprochado al titular de la cartera que acudiera con ‘más relatos de éxito macro’ y sin ‘respuestas concretas’ a la crisis que atraviesa el campo español.
El argumentario de Vox: ‘La PAC ha sustituido la rentabilidad por la burocracia’
Durante su intervención, Chamorro ha subrayado la paradoja que esconden los grandes datos: ‘Mejoran porque la producción se concentra en menos unidades mientras las explotaciones familiares son expulsadas del sistema’. En esa misma línea, ha recordado que, en los últimos ocho años, España ha perdido 60.000 explotaciones familiares agrarias, un éxodo que el diputado atribuye a la deriva de las políticas agrarias impulsadas por una coalición de partidos que incluye, a su juicio, al PP, al PSOE y a la izquierda radical.
El portavoz de Vox ha ligado esa destrucción de tejido productivo al retroceso de la Política Agraria Común como eje vertebrador de la Unión Europea. ‘En los años 80, la PAC representaba más del 70% del presupuesto total de la UE. Era el pilar central de la construcción europea, diseñada para garantizar la producción de alimentos, la seguridad alimentaria y la renta de los agricultores. Hoy ese porcentaje ha caido hasta el 25%’, ha denunciado.
La denuncia de Vox no se limita a la PAC. Chamorro ha apuntado directamente a los acuerdos de libre comercio que la UE mantiene con Marruecos y que se negocian con Mercosur, los cuales, según el diputado, ‘están arruinando a nuestros productores’ al abrir el mercado a importaciones que no están sujetas a los mismos estándares fitosanitarios y ambientales que se imponen a los agricultores españoles.
Las 60.000 explotaciones perdidas no son un dato aislado: reflejan una política agraria que, según Vox, ha renunciado a la rentabilidad de los agricultores en favor del papeleo ambiental y los intereses comerciales externos.
Mientras Vox elevaba el tono en el Congreso, el Partido Popular volvía a respaldar el Acuerdo UE-Mercosur y, en el Senado, esta misma semana ha tumbado una moción del grupo de Vox que pedía su rechazo, según confirman fuentes parlamentarias. Un gesto que, para la formación de Santiago Abascal, confirma el alineamiento de los populares con unas políticas que vacían el campo.
La estrategia de Vox: forzar el debate agrario para marcar perfil frente al PP
Para Vox, el campo es uno de los ejes de su ofensiva de oposición y un terreno donde puede capitalizar el descontento de las zonas rurales frente a un PP que, a su juicio, se mueve en una ambigüedad calculada. La intervención de Chamorro responde a una estrategia deliberada: obligar al PP a retratarse en cada votación que toque la soberanía alimentaria y los intereses de los agricultores, y presentar a Vox como el único partido que defiende la producción nacional sin complejos.
En Moncloa.com hemos consultado con fuentes del Grupo Parlamentario VOX, que enmarcan esta ofensiva dentro de una campaña más amplia para visibilizar el coste real de las políticas verdes europeas y de los acuerdos comerciales que, según la formación, benefician a grandes corporaciones y terceros países en detrimento de las explotaciones familiares. La estrategia, señalan, busca también cohesionar el voto rural de cara al próximo ciclo electoral, un caladero donde Vox ya cosechó buenos resultados en las últimas autonómicas.
Un camino parlamentario difícil pero con eco en las urnas
Aunque la denuncia de Vox no cambiará de inmediato la orientación de la PAC ni frenará los acuerdos comerciales —el Gobierno de Sánchez los defiende y el PP los respalda en la práctica—, el partido confía en que la presión parlamentaria y la difusión de estos datos calen en el electorado rural. La moción tumbada en el Senado y la comparecencia de hoy son, en realidad, capítulos de una misma campaña: demostrar que el bipartidismo ha abandonado al campo y que solo Vox está dispuesto a plantar cara.
