Sevilla necesita 5.471 enfermeras para alcanzar la ratio europea de cuidados

La provincia apenas alcanza las 5,38 enfermeras por cada mil habitantes, muy por debajo de la media nacional (6,45) y de la europea (8,12), según el Colegio de Enfermería.

La provincia de Sevilla necesita 5.471 enfermeras más para alcanzar la ratio de cuidados que marca la media europea, según un informe del Consejo General de Enfermería difundido por el Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla (ICOES). El dato pone de nuevo el foco en la capacidad del sistema público para retener a los sanitarios que forma cada año.

Una brecha de más de 2,7 puntos

Actualmente, la provincia sevillana mantiene una ratio de 5,38 enfermeras por cada mil habitantes, inferior a la media de Andalucía (5,62) y muy alejada tanto de la nacional (6,45) como, sobre todo, de la comunitaria (8,12). Para cerrar esa diferencia con Europa serían necesarios 5.471 puestos adicionales en la red de centros del Servicio Andaluz de Salud (SAS), la mayor plantilla sanitaria de la comunidad.

La carencia no es exclusiva de Sevilla: la comunidad autónoma en su conjunto arrastra un déficit esctructural de enfermeras desde la crisis financiera de la pasada década. Sin embargo, la capital concentra la mayor necesidad absoluta por su volumen de población —casi dos millones de habitantes— y por la densidad de centros sanitarios de referencia, como los hospitales Virgen del Rocío y Macarena. El ICOES califica de «nefastas consecuencias» el efecto de este «histórico déficit» sobre la sanidad pública y recuerda que, a pesar de que el grado de Enfermería vuelve a ser el más demandado de la provincia tras la selectividad, las convocatorias de empleo del SAS no logran cubrir todas las vacantes.

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El contrasentido de la formación y el empleo

El contrasentido es evidente: aunque Enfermería lidera las preferencias de los estudiantes sevillanos tras la selectividad, las convocatorias de empleo del SAS no logran cubrir todas las vacantes. Los nuevos graduados acaban emigrando a otras comunidades o al extranjero en busca de condiciones laborales más atractivas, perpetuando la escasez en su tierra.

Esa falta de relevo se traduce en una carga asistencial cada vez mayor para las profesionales en activo. En los grandes hospitales sevillanos, la ratio puede superar los 12 pacientes por enfermera en turnos de noche, muy por encima de los estándares de seguridad. En Atención Primaria, donde la enfermera es pieza clave para el seguimiento de pacientes crónicos, el déficit se traduce en consultas masificadas y menos tiempo por paciente, según denuncia el Colegio. «Con menos de seis enfermeras por cada mil habitantes es imposible garantizar una atención digna a una población envejecida», advierten.

La diferencia entre las 8,12 enfermeras por mil habitantes que recomienda Europa y las 5,38 de Sevilla equivale a 5.471 profesionales que hoy no están al pie de la cama del paciente.

El sobresfuerzo sostenido, añaden los representantes del sector, incrementa el riesgo de agotamiento profesional y dificulta la fidelización del personal. Muchas de ellas encuentran en otras comunidades autónomas o en países como Reino Unido o Alemania salarios más altos y ratios más llevaderas.

La Lectura Andaluza

La sanidad pública andaluza arrastra un déficit de personal que los recortes presupuestarios de la pasada década agravaron. Aunque la Junta de Andalucía ha incrementado las partidas de personal en los últimos ejercicios y ha iniciado procesos de estabilización, las ratios asistenciales siguen lejos de los estándares europeos. Sevilla, con su condición de capital administrativa y uno de los principales nodos hospitalarios del sur de España, sufre con especial crudeza esta carencia: la provincia concentra el 22 por ciento de los ingresos hospitalarios de Andalucía y su población mayor de 65 años supera ya el 20 por ciento, lo que dispara la demanda de cuidados crónicos.

Para el ciudadano de a pie, la escasez se traduce en tiempos de espera más largos para una consulta de Atención Primaria o en demoras para pruebas diagnósticas. Según los últimos datos de la Consejería de Salud, el 37 por ciento de los pacientes del área metropolitana espera más de una semana para una cita con su enfermera de referencia. La ecuación es sencilla: menos manos disponibles para más pacientes significa menos minutos de atención por persona y una medicina menos preventiva.

La proyección hacia los próximos meses depende de la negociación de las plantillas del SAS prevista para el último trimestre del año. Fuentes del sindicato Satse confían en que el Gobierno autonómico recoja en los presupuestos de 2027 una primera remesa de al menos 800 nuevas plazas de Enfermería. Los colegios profesionales, por su parte, reclaman un plan de choque con incentivos salariales y mejoras en las condiciones laborales que acerque las ratios andaluzas a la media europea antes de que acabe la década. La pelota está en el tejado de las administraciones y en su capacidad para traducir los diagnósticos en soluciones.

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