La capacidad hospitalaria de Canarias pierde más de cien camas en verano: los sindicatos alertan de saturación en Urgencias

La Candelaria, el HUC y el Doctor Negrín concentran los cierres de camas, mientras los sindicatos denuncian que no se cubren vacantes de verano. La Consejería de Sanidad defiende la autonomía de los centros, pero el pulso con los profesionales anticipa un verano complicado.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La capacidad hospitalaria de Canarias se reduce en más de cien camas durante este verano, según denuncian los sindicatos, debido al cierre de plantas en varios hospitales y a la limitación de contrataciones para cubrir vacaciones.
  • ¿Quién está detrás? La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias defiende que no ha ordenado recortes, pero los centros sanitarios aplican cierres por obras y ajustes de personal. Sindicatos como Satse, Intersindical Canaria y UGT acusan al ejecutivo de contener el gasto sanitario.
  • ¿Qué impacto tiene? Las Urgencias de las islas, ya tensionadas, recibirán más presión asistencial por la afluencia turística y la falta de camas de hospitalización, lo que ralentizará ingresos y cirugías programadas.

Los hospitales canarios afrontan el verano con más de cien camas menos de hospitalización. La denuncia, compartida por la mayoría de los sindicatos sanitarios, apunta a una combinación de cierres por obras y una política de contención del gasto que frena las contrataciones de verano y deja sin sustituir las vacaciones del personal fijo.

Los cierres, hospital por hospital

El Servicio Canario de la Salud (SCS, el organismo autónomo que gestiona la sanidad pública en las islas) admite varios proyectos de mantenimiento en marcha. En Santa Cruz de Tenerife, el hospital de La Candelaria prevé el cierre de alrededor de 70 camas. El Hospital Universitario de Canarias (HUC) mantiene clausurada la planta de Oncología mientras se instala un nuevo sistema de climatización.

En Gran Canaria, el hospital Doctor Negrín cierra un ala completa de una planta —32 camas— por obras de mantenimiento. Mientras, la Intersindical Canaria denuncia que en el hospital Insular se están cerrando progresivamente cuatro camas de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) durante la remodelación del servicio.

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Los sindicatos: sin contrataciones y con el sistema al límite

Para los sindicatos, las obras son solo una parte de la historia. Yoel Hernández, presidente de Satse en Canarias, considera que la situación «es bastante más complicada que en años anteriores» y denuncia que la calidad de los contratos ha empeorado. Octavio Suárez, de Asamblea7Islas, atribuye las restricciones a un «freno del gasto en personal» dictado desde Hacienda, mientras que Dácil García, internista del HUC y representante de UGT, advierte del «efecto inmediato» sobre los profesionales: «Las urgencias no reducen su actividad, y con menos camas será más difícil dar salida a los pacientes que esperan ingresar».

La denuncia más grave llega desde Intersindical Canaria. Su responsable de Sanidad, Ruymán Pérez, asegura que este verano ni siquiera se está contratando a las promociones recién tituladas de Enfermería, un indicador, a su juicio, de la contención del gasto. «La falta de sustituciones obliga a repartir al personal entre servicios y a pedir a los profesionales que doblen turnos», explica.

El Sindicato Médico Canario comparte el diagnóstico, aunque subraya que la falta de facultativos responde también a la escasez de profesionales disponibles. Su presidente, Éric Álvarez, califica de «contradictorio» que, tras insistir en la reducción de las listas de espera, el SCS afronte el verano con cierres de plantas. «Hace años que no teníamos una situación tan complicada», asegura.

La saturación de las Urgencias en Canarias no es una previsión: es la consecuencia directa de más de cien camas cerradas y una plantilla sin refuerzos de verano.

El Pulso Territorial

La sanidad en Canarias arrastra tensiones estructurales. El Gobierno autonómico, presidido por Fernando Clavijo (Coalición Canaria), gestiona un sistema que atiende a 2,2 millones de residentes y a la población flotante del turismo, que en verano puede sumar más de un millón de visitas simultáneas. En los últimos presupuestos, el Servicio Canario de la Salud recibió 3.800 millones de euros, pero la ejecución real siempre choca con la dificultad de contratar profesionales en un mercado laboral insular con un coste de vida elevado.

El conflicto de este verano refleja una tendencia que no es exclusiva de las islas: comunidades como Baleares o Murcia también sufren la presión asistencial del turismo estival. Sin embargo, Canarias presenta una particularidad: la mayoría de sus hospitales son de gestión pública directa, lo que dificulta la flexibilidad para ampliar plantillas con rapidez. Mientras, la oposición parlamentaria, encabezada por el PSOE, ya ha reclamado explicaciones a la consejera de Sanidad sobre el plan de contratación estival.

La proyección inmediata es compleja. Las obras de climatización y mantenimiento son necesarias, pero los sindicatos exigirán en las próximas semanas un calendario claro de reapertura de camas y un refuerzo extraordinario de Urgencias. Si el pulso entre contención del gasto y necesidades asistenciales no se resuelve, las listas de espera —que ya superan los 150.000 pacientes para una primera consulta— podrían dar otro salto en otoño.

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Ficha Autonómica

  • El caso: La reducción de más de cien camas hospitalarias en Canarias durante el verano de 2026, denunciada por los sindicatos como consecuencia de la política de contención del gasto y de obras de mantenimiento, pone en jaque a las Urgencias de las islas.
  • Datos importantes: La Candelaria (~70 camas), HUC (planta de Oncología), Doctor Negrín (32 camas) e Insular (4 de UCI) concentran los cierres. Los sindicatos denuncian la falta de contratación de las nuevas promociones de Enfermería. El SCS defiende la autonomía de los hospitales.
  • Resumen: La tensión entre las necesidades asistenciales del verano y los recortes de capacidad amenaza con saturar las Urgencias y agravar las listas de espera. El Gobierno canario aún no ha detallado un plan de refuerzo, mientras los profesionales alertan de una situación «más complicada que nunca».