La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, ha anunciado este miércoles su dimisión de todos los cargos orgánicos y la ruptura de su carné de militante, apenas dos días después de que el comité antiacoso del partido archivara el expediente por supuesto acoso laboral. La decisión allana el camino a los críticos, que se quedarán con el control de la formación en la asamblea extraordinaria del 11 de julio.
El archivo se produjo el pasado 28 de junio, tras la retirada de las seis denuncias presentadas contra ella por hechos compatibles con el acoso laboral. La resolución del órgano independiente de la dirección del partido señala que no se entra a valorar el fondo al constatar “falta de aportación de pruebas” y la retirada de los denunciantes. Hernández se proclamó “inocente” y aseguró que “jamás” ha “acosado a nadie”, aunque el comité no se pronunció sobre el fondo.
La ya excoordinadora evitó criticar directamente a la líder del sector crítico, Verónica Martínez, a quien su entorno sitúa como principal impulsora de la campaña en su contra. “Mi alejamiento no tiene nada que ver con el cansancio ni con la frustración”, afirmó, y volvió a insistir en que “todos los bulos, injurias y calumnias contra mí se han demostrado falsas”. No obstante, la comisión no ha validado esa afirmación al no analizar las acusaciones originales.
Hernández también se refirió a Yolanda Díaz, fundadora del partido y vicepresidenta segunda del Gobierno, que ha permanecido en un segundo plano sin pronunciarse sobre el caso. “Yolanda decidió retirarse de la vida orgánica del partido y eso es una decisión que debemos respetar todos”, se limitó a responder. La vicepresidenta, que creó Movimiento Sumar en 2023 y lo abandonó tras el batacazo en las europeas de 2024, ha optado por un perfil bajo en la crisis.
La dimisión no cierra la crisis: abre una nueva etapa para el partido y para el proyecto de alianza de izquierdas que Hernández asegura haber puesto en marcha.
El conflicto interno venía gestándose desde octubre, cuando el co-coordinador Carlos Martín dimitió y dejó a Hernández sola al frente del partido. Desde entonces, el ambiente se fue enrareciendo hasta que en marzo el sector crítico forzó la convocatoria de la asamblea extraordinaria. La renuncia de la secretaria de Organización, Laura Moreno, y la filtración de la carta en la que revelaba la existencia del procedimiento por acoso acabaron de destapar la fractura.
Con la retirada de Hernández, la candidatura única encabezada por Verónica Martínez, portavoz de Sumar en el Congreso, y Rosa Martínez, secretaria de Estado de Derechos Sociales, se ha quedado sin oposición. El plazo de registro de candidaturas finalizó el 30 de junio y solo esa lista concurrirá al cónclave del día 11. “Habíamos puesto en marcha el proyecto ‘Un paso al frente’ con IU, Más Madrid y los Comuns”, recordó Hernández en su despedida, subrayando que se va sin haber perdido la vocación de “recomposición a fondo de un espacio de izquierdas”.
La Dinámica de Coalición
Movimiento Sumar es el eje orgánico de Sumar, la plataforma que agrupa a Izquierda Unida, Más Madrid, los Comuns y otras fuerzas. Todo lo que pase en su asamblea del 11 de julio repercutirá en el equilibrio interno de la coalición de gobierno con el PSOE. La llegada de una dirección controlada por el sector crítico, con Verónica Martínez al frente, puede agitar las relaciones con las confluencias que han observado la crisis con cautela. La nueva cúpula heredará un partido fracturado y un proyecto de alianza de izquierdas aún en construcción.
El silencio de Yolanda Díaz durante toda la batalla interna no es casual: su distanciamiento de la vida orgánica le permite mantener autoridad moral sin desgastarse en las luchas de familia. Pero la asamblea extraordinaria será también una prueba de fuego para la cohesión del espacio de Sumar, justo cuando necesita cerrar filas ante una legislatura compleja. La candidatura de unidad crítica incluye a una secretaria de Estado, lo que garantiza un vínculo con el Ejecutivo, pero la pregunta es si esa nueva dirección será capaz de reconstruir los puentes que se han roto en los últimos meses.
La proyección inmediata es nítida: el 11 de julio Movimiento Sumar elegirá a sus nuevos líderes, y a partir de ahí tocará medir si el resto de confluentes —IU, Más Madrid, Comuns— se sienten cómodos con el giro. La asamblea puede ser el punto de partida para una recomposición del espacio de izquierdas, o el preludio de nuevas tensiones soterradas.
Ficha del Caso
- El caso: La coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, dimite de todos sus cargos y rompe su carné tras el archivo de un expediente por supuesto acoso laboral. El comité antiacoso archivó la causa por falta de pruebas y retirada de las seis denuncias.
- Datos importantes: Seis denuncias retiradas, archivo el 28 de junio de 2026, candidatura única de Verónica Martínez y Rosa Martínez para la asamblea del 11 de julio, 30 de junio como fecha límite de registro de candidaturas.
- Resumen: La salida de Hernández deja vía libre a los críticos para tomar el control de Movimiento Sumar, lo que reconfigura el equilibrio interno del espacio de Sumar en vísperas de una asamblea clave para la alianza de izquierdas.
