Ourense activa este 1 de julio de 2026 las sanciones económicas de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE), un paso más en la restricción progresiva del tráfico en el centro urbano. Las cámaras de lectura de matrículas ya están multando con 200 euros a los vehículos no autorizados, una medida que busca reducir la contaminación y devolver espacio al peatón.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La ZBE de Ourense comenzó a multar el 1 de julio de 2026: 200 euros por acceso no autorizado.
- ¿Quién está detrás? El Concello de Ourense, en aplicación de la normativa estatal de calidad del aire para ciudades de más de 50.000 habitantes.
- ¿Qué impacto tiene? El centro de la ciudad se blinda para los coches más contaminantes; solo pueden circular vehículos con distintivo ambiental o con autorización expresa.
Así funciona la ZBE: delimitación, vehículos autorizados y excepciones
El área restringida abarca el casco urbano central y parte del ensanche, con calles como Avenida da Habana, Rúa do Progreso, Pena Trevinca y Concepción Arenal entre sus límites. En conjunto afecta a una de las zonas de mayor densidad comercial y residencial de la ciudad, donde el tráfico queda regulado en función del distintivo ambiental de la DGT.
Solo los vehículos con etiqueta 0 Emisiones, ECO, C o B pueden acceder libremente. Quedan restringidos los coches sin etiqueta, los gasolina anteriores al año 2000 y los diésel anteriores a 2006. Pese a todo, existen excepciones importantes: residentes empadronados en la zona, acceso a garajes o plazas de aparcamiento, servicios de emergencia, personas con movilidad reducida y trabajadores con autorización municipal pueden entrar aunque su coche carezca de distintivo.
El plan de movilidad ha reforzado también la peatonalización en vías como Bedoya, Valle Inclán, Cardenal Quevedo o el entorno de San Lázaro, donde el tráfico queda muy limitado o directamente prohibido según el tramo. El Concello aspira a que el centro gane espacio público sin que los vecinos pierdan la posibilidad de moverse en coche cuando realmente lo necesiten.
Multas de 200 euros y control por cámaras lectoras de matrículas
A partir de este mes, cruzar la ZBE sin autorización se sanciona con 200 euros. El sistema de vigilancia se apoya en cámaras de reconocimiento de matrículas que cruzan automáticamente los datos con la base de la DGT y con el registro de vehículos autorizados del Concello. No hace falta llevar pegatina visible; la lectura es automática.
Ourense se convierte en la tercera ciudad gallega con ZBE operativa y sanciones efectivas, tras A Coruña y Santiago, en un avance que responde a la directiva europea de calidad del aire.
El calendario de implantación ha sido escalonado: desde el 26 de diciembre de 2025 ya se regulaba el acceso, el 1 de enero de 2026 se endurecieron los controles en algunas vías y el 1 de julio de 2026 entraron en vigor las multas. En 2029 está prevista una ampliación del área restringida y un control del tráfico aún más estricto.
El Laboratorio Gallego
Galicia lleva tiempo aplicando, a menudo con discreción, las directivas estatales y europeas de calidad del aire en sus ciudades. La experiencia de Ourense —una población de poco más de 100.000 habitantes— ofrece pistas sobre cómo las capitales de provincia de tamaño medio pueden implantar zonas de bajas emisiones sin grandes conflictos sociales. El modelo ourensano apuesta por un equilibrio entre restricción y permisividad a residentes y trabajadores, un enfoque que podría ser replicado en otras urbes gallegas como Lugo o Ferrol o incluso en municipios del resto de España con características demográficas similares.
Según los datos del IGE, Ourense tiene una edad media de la población superior a la media gallega y un parque móvil más envejecido que el de A Coruña o Vigo. Precisamente por eso la ZBE incluye excepciones pensadas para no dejar fuera a quienes no pueden renovar el coche de inmediato. La aplicación de la norma se está haciendo con un grado de flexibilidad que los movimientos vecinales han valorado de forma mayoritariamente positiva. La Xunta, por su parte, se ha limitado a recordar que la competencia en movilidad urbana es municipal, aunque el cumplimiento de la normativa de calidad del aire forma parte de las obligaciones que vigila la Consellería de Medio Ambiente.
La evolución de la ZBE ourensana será observada con atención desde otras ciudades gallegas y desde el propio Gobierno central, porque demuestra que la transición hacia una movilidad más limpia no tiene por qué ser traumática si se planifica con sensatez y se comunica con claridad. La experiencia gallega, una vez más, puede servir de banco de pruebas para políticas más ambiciosas a escala nacional.
Ficha del Caso
- El caso: Ourense activa las multas de su Zona de Bajas Emisiones, una medida de restricción del tráfico para mejorar la calidad del aire que afecta al centro urbano.
- Datos importantes: Sanción de 200 euros por acceso no autorizado; control mediante cámaras con lectura de matrículas; vehículos sin etiqueta ambiental restringidos; excepciones para residentes, garajes y emergencias; ampliación prevista en 2029.
- Resumen: La ZBE de Ourense, obligatoria para municipios de más de 50.000 habitantes, entra en fase sancionadora apostando por un equilibrio que podría marcar el camino para otras ciudades medias españolas.

