EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Gobierno de Cantabria ha presentado un paquete de medidas para hacer frente a la escasez y el encarecimiento de la vivienda, descartando por completo la creación de zonas tensionadas con topes al alquiler.
- ¿Quién está detrás? La presidenta María José Sáenz de Buruaga y el consejero de Fomento, Roberto Media, han impulsado el plan, que se apoya en la reforma fiscal de 2024 y amplía ayudas directas y avales hipotecarios.
- ¿Qué impacto tiene? Se prevé la construcción de 835 viviendas públicas más otras 1.700 en Castro Urdiales; se facilitará el acceso al alquiler con ayudas de hasta el 50 % y se ofrecerá un aval del 20 % para hipotecas a menores de 45 años.
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha dejado clara la semana pasada la línea roja de su política de vivienda: nada de controles de precios. Durante el Debate sobre el Estado de la Región, Buruaga desgranó un paquete de medidas que combinan rebajas fiscales, ayudas directas, créditos hipotecarios y la construcción de cientos de viviendas protegidas, pero sin tocar un solo tope al alquiler.
La dirigente del PP calificó la creación de zonas tensionadas como una «política intervencionista que estrangula la oferta y acosa a los pequeños propietarios». Frente a este planteamiento, el PSOE cree que topar los alquileres ha funcionado en otras comunidades y lamenta que en Cantabria los precios no dejen de subir.
Un plan con incentivos y construcciones pero sin topar los alquileres
En el lado de la oferta, el Ejecutivo regional ha puesto en marcha el primer Plan de Vivienda con 285 hogares destinados al alquiler asequible, once de ellos ya terminados, a los que se sumarán otras 550 viviendas en una veintena de municipios. Además, la redacción de un Proyecto Singular de Interés Regional (PSIR) en Castro Urdiales añadirá 1.700 inmuebles, casi la mitad calificados como protegidos.
La fiscalidad favorable se ha convertido en el buque insignia del modelo cántabro. Ya en 2024 el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) se rebajó al 7 % general y al 4 % para menores de 40 años, a lo que se han ido incorporando nuevas deducciones en el IRPF por arrendamiento, compra y rehabilitación para jóvenes.
Las ayudas, los avales y la fiscalidad refuerzan el acceso de jóvenes y pequeños municipios
A los incentivos fiscales se suman ahora los avales hipotecarios, operativos desde hace unas semanas en colaboración con seis entidades financieras: el Gobierno cántabro avala hasta el 20 % del precio de la vivienda para menores de 45 años, siempre que el inmueble cueste menos de 300.000 euros.
Las ayudas directas al alquiler también se han reforzado. El umbral de renta máximo ha subido de 500 a 700 euros mensuales y el porcentaje subvencionable ha pasado del 40 % al 50 % de la cuota, beneficiando ya a 2.010 hogares. En los municipios pequeños y medianos se mantiene la ayuda de 15.000 euros (o el 20 % del precio) para la compra de vivienda.
Sin intervenir el mercado y con el foco en la oferta, Cantabria intenta sortear la tormenta de una vivienda que, según su presidenta, «ni se alquila ni se compra».
Otra de las piezas es el Plan Cantabria Alquila, una fórmula de alquiler garantizado que pretende movilizar viviendas vacías. El propietario cede su inmueble al Gobierno regional, que lo alquila a precio asequible, mientras el dueño percibe una renta de mercado y recupera la vivienda en las mismas condiciones. El anterior intento de activar el parque vacío no dio los resultados esperados, por lo que ahora se apuesta por la garantía pública total.
El consejero Roberto Media ha recordado que su departamento ha comprado a la Sareb 63 viviendas en Los Corrales de Buelna por 2,6 millones de euros y mantiene negociaciones para adquirir otras promociones en Bezana y El Astillero. Sin embargo, Media admite que las conversaciones con el ‘banco malo’ «no están siendo sencillas».
En paralelo, el Gobierno del PP defiende la Ley del Suelo que facilita la construcción de vivienda unifamiliar en suelo rústico, aunque el PRC reprocha que está sirviendo más para segundas residencias que para fijar población en el medio rural. El bipartito busca ahora los apoyos parlamentarios necesarios para sacar adelante un texto que incluye también medidas frente a la okupación.
Cantabria es, además, la única comunidad autónoma donde la empresa estatal de vivienda Casa 47 no tiene ninguna promoción en marcha. Las 835 viviendas públicas previstas hasta ahora se financian con fondos europeos y autonómicos, complementados con los 79,8 millones que llegarán del Plan Estatal 2026-2030.
El Pulso Territorial
El Gobierno de Cantabria, encabezado por el PP, se mueve en un escenario parlamentario ajustado que obliga a pactar cada medida. La apuesta por los incentivos y la oferta refleja la doctrina económica del partido a nivel nacional, pero en la región el debate se caldea con la cercanía de las elecciones autonómicas de 2027. Mientras, el PSOE invoca la experiencia de Navarra —donde los topes al alquiler han contenido los precios según sus datos— para reclamar un giro. La comparación deja a Cantabria en una posición de laboratorio: será uno de los territorios que mida si el estímulo a la oferta y la fiscalidad logran enfriar un mercado que en el último año ha registrado subidas superiores al 10 % en el alquiler. Si la legislatura se agota sin que el volumen de nuevas viviendas llegue a las familias, la oposición tendrá un argumento sólido para exigir el control de precios, algo que el actual Gobierno tacha de innegociable. El calendario no da tregua: la Ley del Suelo avanza entre críticas del PRC y la ejecución de los fondos europeos marcará el ritmo de la construcción de las 835 viviendas prometidas.
Ficha Autonómica
- El caso: La crisis de accesibilidad a la vivienda en Cantabria, con subidas de precios y una oferta de alquiler insuficiente, ha llevado al Gobierno regional a diseñar un plan de choque que rehúye la limitación de rentas.
- Datos importantes: Se prevén 835 VPO de alquiler más 1.700 viviendas en Castro Urdiales (50 % protegidas); el ITP se redujo al 7 % (4 % para jóvenes); se han activado avales del 20 % para hipotecas y ayudas al alquiler de hasta el 50 % para rentas de menos de 700 euros.
- Resumen: El Ejecutivo ha descartado el control de precios y refuerza incentivos a la compra y alquiler, mientras la oposición presiona con medidas de intervención. La negociación de la Ley del Suelo y la movilización de vivienda vacía serán las próximas pruebas para el plan.

