El Departamento de Educación de Estados Unidos ha lanzado esta semana ‘Saving America’s Story’, un programa de becas federales para impulsar una educación cívica de corte patriótico, justo cuando el país celebra los 250 años de su Declaración de Independencia.
La iniciativa, anunciada por la Casa Blanca en pleno año del semiquincentenario, otorgará subvenciones a escuelas, distritos y organizaciones sin ánimo de lucro que desarrollen currículos, materiales y eventos centrados en los principios fundacionales de la nación, sus héroes históricos y la excepcionalidad americana. El programa se enmarca dentro de la doctrina ‘America First’, que busca reforzar el orgullo nacional en las generaciones jóvenes. La Casa Blanca considera que la educacion cívica en las últimas décadas ha quedado diluida por visiones críticas que, a su juicio, debilitan la identidad nacional.
El secretario de Educación, Mike Reynolds —un firme defensor del giro patriótico en las aulas—, ha asegurado que “el 250 aniversario no es solo una conmemoración; es una oportunidad para reafirmar los valores que hicieron grande a Estados Unidos”. Las becas cubrirán desde proyectos locales hasta plataformas digitales de alcance nacional, con un énfasis en la enseñanza de la Constitución, la Carta de Derechos y los grandes hitos de la historia americana desde una óptica de celebración, no de controversia.
El anuncio no pilla por sorpresa a quienes siguen de cerca la política educativa del Partido Republicano. Desde 2025, estados como Texas, Florida y Utah ya han aprobado leyes o directrices que obligan a enseñar la historia y el civismo desde una perspectiva “patriótica”. En Texas, la llamada ‘Ley del Orgullo Cívico’ exige que los estudiantes lean textos fundacionales completos y prohíbe materiales que “siembren división racial”. En Florida, el gobernador Ron DeSantis ha impulsado la revisión de los estándares estatales para eliminar lo que denomina “ideología woke” de las clases de historia. Utah, por su parte, ya financia un concurso anual de ensayos sobre la Constitución.
Estos estados no solo respaldan la iniciativa federal, sino que la anticipan. El Departamento de Educación ha confirmado que las primeras becas se concederán a partir del próximo curso escolar, y que se dará prioridad a proyectos que integren el 250 aniversario y que colaboren con veteranos, museos locales y sociedades históricas. La financiación total no se ha detallado, pero fuentes del departamento hablan de un presupuesto inicial de 200 millones de dólares, sujeto a la aprobación del Congreso.
El 250 aniversario de la Independencia no es solo una fecha: es la excusa perfecta para reescribir la narrativa nacional según la doctrina ‘America First’.
La oposición demócrata ha reaccionado con críticas. El senador Brian Schatz (Hawái) calificó el programa de “propaganda gubernamental que blanquea la historia”. Sin embargo, la iniciativa cuenta con un amplio apoyo en los estados que controla el Partido Republicano y encaja con la promesa electoral de Donald Trump de combatir lo que llama “el adoctrinamiento antiestadounidense” en las escuelas.
En qué consiste el programa ‘Saving America’s Story’
Las becas se estructuran en tres categorías: desarrollo curricular, formación docente y eventos comunitarios. Las escuelas pueden solicitar hasta 500.000 dólares para rediseñar sus planes de estudio de historia y educación cívica, siempre que incorporen materiales aprobados por una comisión federal que velará por la “fidelidad patriótica” de los contenidos. Entre los posibles recursos se mencionan biografías de los padres fundadores, análisis de los discursos de Abraham Lincoln y simulaciones de debates constitucionales.
Además, se destinarán fondos a la digitalización de archivos históricos y a la creación de visitas virtuales a lugares emblemáticos como Mount Vernon o Independence Hall. La Casa Blanca quiere que cada estudiante pueda “pisar” virtualmente los escenarios donde se forjó la nación, justo en el año en que se cumplen 250 primaveras de libertad.
Los estados que marcan el camino
La sintonía entre Washington y los estados más conservadores es total. Texas ya obliga a exhibir en todas las aulas una copia de los diez mandamientos y de la Declaración de Independencia. Florida ha prohibido los cursos de teoría crítica de la raza y Utah ha integrado la educación financiera y cívica en un mismo bloque, con un claro sesgo hacia el libre mercado y la responsabilidad individual. Con ‘Saving America’s Story’, Trump federaliza una corriente que ya fluía en el sur y el oeste del país.
La Lógica de Washington
Detrás de esta apuesta por la educación cívica patriótica hay una lectura electoral y cultural que va más allá del aula. Para el presidente Trump, la batalla por la historia es una extensión de la batalla política: si los jóvenes no aprenden a amar a su país, difícilmente lo defenderán. El precedente histórico americano más claro es la respuesta de Ronald Reagan en los años ochenta al informe ‘A Nation at Risk’, que llevó a reforzar la educación cívica tradicional en plena Guerra Fría. Ahora, sin una amenaza externa tan definida, el enemigo a batir es el “globalismo cultural” que, según la Casa Blanca, diluye la identidad nacional.
Para España, el impacto directo es limitado. Sin embargo, un sistema educativo que prioriza la excepcionalidad americana puede reducir el espacio dedicado a la historia europea y a las relaciones transatlánticas. Actualmente, más de 4.000 estudiantes españoles realizan intercambios en universidades de estados como Texas y Florida, y Estados Unidos es el principal destino de las becas Fulbright desde España. Un currículo que mire exclusivamente hacia dentro podría afectar la calidad de esos intercambios y la percepción mutua entre los dos países a largo plazo.
La proyección inmediata apunta a una consolidación del modelo patriótico en los estados republicanos y a una probable extensión a nivel federal si el Congreso aprueba la partida presupuestaria. La próxima cita legislativa será en otoño, cuando el Comité de Educación del Senado evalúe el alcance del programa. Trump ya ha advertido: “No descansaré hasta que cada niño americano conozca su historia y se sienta orgulloso de ella”.
Ficha del Caso
- El caso: El Departamento de Educación de Donald Trump lanza ‘Saving America’s Story’, un programa de becas federales para promover la educación cívica patriótica en el año del 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos.
- Datos clave: Presupuesto inicial de 200 millones de dólares, tres líneas de subvención (currículo, docentes, eventos) y estados como Texas, Florida y Utah que ya aplican políticas similares. Las primeras becas se concederán en el curso 2026-2027.
- Para España: Aunque el efecto inmediato es menor, el giro hacia una educación menos global podría repercutir en los intercambios académicos y en la enseñanza de la historia europea en las aulas estadounidenses, algo que afecta a los más de 50.000 españoles que residen en el país y a las relaciones culturales bilaterales.

