Feijóo evita mencionar por segunda vez al president Pérez Llorca, dejando en el aire la candidatura del PP a la Generalitat.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, clausuró este viernes el II Foro de Diputaciones, Cabildos y Consells Insulares del PP en Castellón, un acto en el que, por segunda vez en apenas quince días, evitó cualquier referencia directa a Juanfran Pérez Llorca, el actual president de la Generalitat Valenciana. En esta ocasión, el presidente nacional del PP ni siquiera le incluyó en los agradecimientos finales, a diferencia de lo que hizo con el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, a quien sí mencionó expresamente.
La escena se repite. El pasado 20 de junio, durante un comité provincial en Sueca, Feijóo también obvió hablar de la candidatura autonómica. Entonces, como ahora, se limitó a elogiar la gestión del Consell sin nombrar a su máximo responsable. “Aquí hay políticos que aprueban presupuestos”, dijo, en un reconocimiento genérico que muchos interpretaron como un desplante calculado. Desde aquella primera visita, las aguas en el PP valenciano no se han calmado.
Un patrón de silencio que ya suma dos capítulos
El doble silencio de Feijóo no es casual. En el segundo acto, el líder popular apenas se refirió a la gestión del Gobierno valenciano más allá de esa frase sobre presupuestos, y evitó cualquier foto o gesto que pudiera interpretarse como un respaldo explícito a Pérez Llorca. Mompó, en cambio, fue mencionado con naturalidad en un contexto de agradecimientos a los presidentes de diputación, lo que subraya aún más la omisión del jefe del Consell.
La estrategia de Génova parece clara: mantener todas las cartas boca abajo hasta que el calendario electoral apriete. Mientras tanto, Pérez Llorca, que ocupa la presidencia de la gestora del PPCV desde la salida de Carlos Mazón, se ha centrado en vender los logros de su Ejecutivo y en lanzar críticas al Gobierno de Pedro Sánchez, sin hacer ni una sola mención a su propio futuro político. Un silencio que, en política, suele hablar más que mil palabras.
Feijóo elige la indefinición como herramienta para mantener el control sobre un partido que aún no ha cerrado sus heridas internas.
Génova marca los tiempos y aplaza la decisión
Desde la dirección nacional del PP se insiste en que el calendario oficial prioriza la ratificación de los candidatos a las capitales de provincia, prevista para un acto en Santiago de Compostela, y que los aspirantes a las presidencias autonómicas se designarán más adelante. Esta dilación, sin embargo, ha generado un clima de incertidumbre que contrasta con los apoyos públicos que Pérez Llorca ha cosechado en las últimas semanas. Vicent Mompó ha asegurado que el president es “una opción” y María José Catalá, alcaldesa de València, ha señalado que será el partido quien decida.
A pesar de estos guiños, la falta de un pronunciamiento explícito desde Génova abre la puerta a otras posibles candidaturas o a una renovación que algunos sectores del partido consideran necesaria tras la etapa de Mazón. El propio Mompó, que ha descartado postularse, insiste en su perfil municipalista y en su foco en la Diputación de Valencia.
El Escenario Valenciano
La indefinición sobre el cabeza de lista del PP para la Generalitat trasciende la anécdota personal y refleja una pugna soterrada entre el poder territorial y el control orgánico de Génova. En las Corts Valencianes, la oposición de PSPV y Compromís observa con atención cada movimiento, consciente de que la debilidad interna del adversario puede ser una baza electoral en 2027. Mientras tanto, el pacto entre PP y Vox que sostiene el Consell sigue funcionando en el día a día legislativo, aunque con tensiones puntuales que la falta de liderazgo claro podría agravar.
A nivel nacional, la estrategia de Feijóo parece encaminada a evitar que las disputas internas en una comunidad clave, como la valenciana, contaminen el discurso de estabilidad que el partido quiere proyectar en plena legislatura. La decisión final sobre el candidato autonómico no solo marcará el futuro del PP valenciano, sino que también enviará señales sobre el modelo de partido que Feijóo quiere consolidar: uno más horizontal, donde los barones territoriales tengan peso real, o uno en el que Madrid maneje los hilos de todas las candidaturas. La experiencia de otras comunidades, como Galicia o Andalucía, muestra que los plazos de designación pueden ser determinantes para cohesionar o fracturar a la organización.
Con las elecciones autonómicas fijadas para la primavera de 2027, el reloj corre en contra de una gestora que necesita certidumbre para diseñar una estrategia electoral. Mientras, Pérez Llorca sigue gestionando una administración que, pese a todo, ha logrado aprobar presupuestos y mantener cierta estabilidad. Pero la pregunta sigue en el aire: ¿será él quien recoja los frutos o el PP valenciano se encamina hacia una nueva etapa con otro rostro?
Ficha del Caso
- El caso: La dirección nacional del PP mantiene la incógnita sobre quién encabezará la candidatura a la Generalitat Valenciana mientras Feijóo evita refrendar al actual president, Juanfran Pérez Llorca, en sus actos públicos en la Comunitat.
- Datos importantes: Dos actos en quince días (Sueca, 20 de junio; Castellón, 5 de julio) sin mención directa al president. La designación de candidatos autonómicos se pospone a un calendario aún sin fecha concreta. Próximas elecciones: primavera de 2027.
- Resumen: La indefinición sobre la candidatura del PPCV refleja las tensiones internas y el control centralizado de Génova, en un contexto de respaldo público de cargos provinciales pero sin garantía de continuidad para Pérez Llorca.
