PP y Vox sumarían 201 escaños según una encuesta que pronostica un vuelco electoral

La formación de Abascal subiría a 62 diputados, con la fidelidad de voto más alta del arco parlamentario, y se confirma como llave de la alternativa. El PSOE se hunde hasta los 111 escaños y el bloque de izquierdas pierde cualquier opción de gobierno.

PP y Vox sumarían 201 escaños según la última encuesta de Redlines para The Objective, que vaticina un vuelco electoral de dimensiones históricas. El sondeo, recogido por Libertad Digital, muestra a un Vox emergente que alcanzaría el 17,7% de los votos y 62 escaños, 29 más que los actuales. Una cifra que consolida a la formación de Santiago Abascal como tercera fuerza y llave imprescindible para cualquier alternativa conservadora.

Un Vox imparable: subida de más de seis puntos y fidelidad récord

Los datos no dejan lugar a dudas sobre la fortaleza de Vox. Con una fidelidad de voto del 86%, la más alta del arco parlamentario, el partido resiste las campañas mediáticas y la irrupción de Se Acabó la Fiesta (SALF), que apenas lograría un escaño testimonial. El suelo electoral de Vox es sólido: ni el desgaste de la legislatura ni los movimientos externos logran erosionar su peso específico.

La proyección otorga a la formación un incremento superior a los seis puntos respecto a las últimas generales, demostrando que su discurso en inmigración, seguridad y soberanía cala en un electorado que busca una alternativa nítida. Este avance no es flor de un día: responde a una estrategia de oposición coherente que ha blindado el voto de los convencidos y atrae a nuevos sectores desencantados con la gestión de Pedro Sánchez.

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Mayoría absoluta conservadora y hundimiento del bloque de izquierdas

La suma de Partido Popular y Vox alcanza los 201 diputados, 25 por encima de la mayoría absoluta. El PP de Alberto Núñez Feijóo se sitúa en 139 escaños (32,3%), pero la aritmética evidencia que sin Vox no hay investidura. La probabilidad de éxito de un gobierno alternativo se dispara al 93,5%, mientras que las opciones del actual Ejecutivo se reducen a un marginal 0,5%.

En el otro extremo, el naufragio del bloque gubernamental es absoluto. El PSOE retrocede hasta los 111 escaños (27,3%), perdiendo 10 diputados y viendo cómo un 7% de sus antiguos votantes opta por la abstención. Sumar se desploma a 10 escaños (6,2%), mientras Podemos araña apenas 2. La coalición de izquierdas y nacionalistas que sostiene al Gobierno quedaría en un techo de 146 diputados, 30 por debajo de la mayoría.

El independentismo catalán también acusa el golpe: ERC baja a 6 escaños y Junts a 5, reduciendo su capacidad de chantaje a la nada. El PNV y Bildu se mantienen congelados. La encuesta dibuja un Parlamento donde la derecha no solo suma mayoría, sino que lo hace con una Vox reforzada que se convierte en el eje ineludible del cambio.

La subida de Vox es la gran noticia de esta encuesta: con 62 escaños y la fidelidad más alta de todo el tablero, se consolida como llave maestra de la alternativa.

La estrategia de Vox: presión al PP y perfil propio

Lejos de diluirse, Vox utiliza estos datos para reafirmar su posición en el pulso con el PP. La dirección nacional interpreta los 62 escaños como un aval a su línea dura en inmigración, fiscalidad y soberanía, y un argumento para endurecer las condiciones de futuras investiduras. El partido de Abascal sabe que, sin él, Feijóo no suma mayoría absoluta, lo que le otorga un poder de negociación que la anterior legislatura ya anticipó en las autonomías.

El dato de la encuesta muestra además que el electorado premia la coherencia: la lealtad del 86% de los votantes de Vox supera en más de 40 puntos la de Sumar y en casi 20 la del PSOE. Ese blindaje interno permite a la formación navegar sin sobresaltos los intentos de desgaste y centrarse en lo que considera el verdadero objetivo: desalojar al sanchismo de La Moncloa. Con el independentismo neutralizado y la izquierda en caída libre, el camino hacia un cambio de ciclo político pasa, más que nunca, por Bambú.