Los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre como presunto responsable del asesinato de un adolescente de 15 años ocurrido la noche del jueves en el parque de La Pegaso, en el distrito barcelonés de Sant Andreu. El menor recibió al menos un disparo y falleció en el lugar a pesar de la intervención de los servicios de emergencia.
Un tiroteo en un parque familiar de Sant Andreu
El suceso se produjo alrededor de las 22:30 horas en este amplio espacio de ocio muy frecuentado por familias de La Sagrera y barrios vecinos. Vecinos de la zona alertaron al 112 tras escuchar varias detonaciones. Las primeras patrullas de los Mossos encontraron a la víctima en estado crítico, pero los sanitarios del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) no pudieron reanimarlo.
Los autores del ataque huyeron inmediatamente del lugar, según confirmaron ayer fuentes de la policía catalana. El parque, que hasta ahora había sido escenario de pequeños altercados, se mantiene acordonado mientras los agentes de la Unidad Central de Homicidios recaban pruebas y toman declaración a testigos.
Detención y secreto de sumario
Horas después, los Mossos anunciaron la detención de un mayor de edad por su presunta relación con los hechos. El director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, calificó el crimen de “una línea roja de máxima gravedad” y aseguró que los investigadores trabajarían “de forma incansable” para llevar a los responsables ante la justicia.
La investigación permanece bajo secreto de actuaciones, por lo que no ha trascendido si el arrestado es el autor material del disparo o si participó en el enfrentamiento. Fuentes cercanas al caso no descartan que haya más implicados, incluidos posibles menores de edad.
La muerte de un menor a tiros en un parque público es una línea roja que la policía catalana se ha comprometido a no dejar impune.
A primera hora del viernes, la consellera de Interior, Núria Parlon, había apuntado que los primeros indicios sugerían “un enfrentamiento entre bandas” como móvil del crimen. Sin embargo, en la comparecencia posterior, ni Trapero ni el intendente Toni Rodríguez confirmaron esa hipótesis, aunque sí definieron el suceso como “no casual”: los agresores accedieron al parque buscando deliberadamente a la víctima.
La violencia juvenil en Barcelona: un patrón que preocupa
El parque de La Pegaso se suma a una lista cada vez más larga de escenarios de violencia juvenil en la capital catalana. En los últimos dos años, varios tiroteos y agresiones con arma blanca han encendido las alarmas en barrios como La Mina, Sant Cosme o el Raval, donde la presencia de bandas latinas y grupos organizados es un hecho conocido por los cuerpos de seguridad.
Los datos del Servei Català de Trànsit (aquí usamos una analogía con Interior) aún no recogen un incremento estadístico en homicidios de menores, pero la percepción ciudadana de inseguridad en espacios de ocio familiar ha crecido. La conselleria de Interior mantiene un plan específico contra las bandas juveniles, con refuerzo de agentes de paisano y mediadores, pero el asesinato del jueves pone de relieve la dificultad de anticipar episodios de violencia extrema en zonas residenciales.
La detención anunciada este sábado abre la vía para esclarecer los hechos, aunque el goteo de incidentes deja un poso de preocupación en distritos como Sant Andreu, donde los vecinos reclaman más presencia policial y alternativas de ocio para los jóvenes. “Los agresores vinieron a por él”, insistieron fuentes de la investigación, una frase que subraya la premeditación y la fragilidad de la convivencia en algunos puntos de la ciudad.

