La senadora del BNG, Carme da Silva Méndez, ha registrado una iniciativa en el Senado para exigir al Gobierno explicaciones por los continuos fallos en el servicio ferroviario entre Ourense y Madrid. La incidencia del pasado 2 de julio en el tramo entre A Gudiña y Sanabria, que mantuvo a los viajeros varados más de cinco horas, es solo el último episodio de una lista de deficiencias que la formación nacionalista denuncia como inaceptables.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El 2 de julio, un fallo de tensión en la catenaria paralizó la circulación ferroviaria entre A Gudiña y Sanabria durante más de cinco horas, afectando a viajeros que perdieron enlaces con otros transportes.
- ¿Quién está detrás? El BNG, a través de la senadora Carme da Silva, ha presentado una iniciativa en el Senado para reclamar un plan de actuación y explicaciones al Gobierno.
- ¿Qué impacto tiene? La demanda política eleva la presión sobre el Ministerio de Transportes y visibiliza la crónica falta de fiabilidad de la alta velocidad gallega, un asunto que trasciende a la política nacional.
La suspensión de la circulación se debió a una falta de tensión en la catenaria, un problema técnico que, según el BNG, se ha repetido en los últimos meses en la línea de alta velocidad que conecta Galicia con la capital. Los viajeros afectados no solo soportaron la espera; muchos perdieron enlaces con otros transportes, como el avión, lo que agravó su situación.
En la iniciativa parlamentaria, la senadora Da Silva Méndez califica la situación de inadmisible: “É inadmisíbel que unha infraestrutura estratéxica como a liña de alta velocidade coa Galiza continúe acumulando incidencias sen que o Goberno dea explicacións convincentes nin adopte solucións efectivas”. La portavoz nacionalista subraya que no se trata de un hecho aislado, sino de una sucesión de fallos que “deterioran a confianza da cidadanía nun servizo público esencial”.
Una avería que destapa una cadena de fallos
El tramo entre A Gudiña y Sanabria, en la provincia de Ourense, es un punto crítico de la infraestructura ferroviaria gallega. Desde su puesta en marcha, se han registrado frecuentes incidencias relacionadas con la catenaria y el suministro eléctrico, que obligan a paralizar el tráfico y a trasladar a los pasajeros en autobuses. Fuentes del sector recuerdan que en el último trimestre al menos otras dos interrupciones similares afectaron la misma ruta, aunque de menor duración.
Para el BNG, estos fallos no son casuales. Vinculan la recurrencia de las averías a una falta crónica de inversión en mantenimiento por parte del Gobierno central. “O que está a ocorrer non é unha sorpresa: hai anos que se advirte da insuficiencia dos recursos dedicados ao mantemento desta liña”, señaló Da Silva Méndez, recordando que los presupuestos generales del Estado han priorizado otras conexiones de alta velocidad en detrimento de la gallega.
Lo que ocurre en el tramo ourensano de la alta velocidad gallega no es una sorpresa: es el resultado de años de inversión insuficiente y de una planificación que ha tratado a Galicia como un destino secundario.
Exigencias de un plan de actuación y críticas al Gobierno
La iniciativa del BNG no se limita a pedir explicaciones, sino que reclama al Ministerio de Transportes la elaboración de un plan de actuación urgente que “garanta o cumprimento dos estándares de puntualidade e fiabilidade nas conexións ferroviarias coa Galiza”. La senadora insiste en que el servicio debe ser fiable para los miles de ourensanos que dependen de él, ya sea por motivos laborales, sanitarios o académicos.
La respuesta del Gobierno, hasta la fecha, ha sido insuficiente para los nacionalistas. Da Silva Méndez critica que, tras cada incidencia, las explicaciones se limiten a comunicados genéricos sin medidas concretas. “A cidadanía non pode estar pendente de se o tren vai saír ou se vai quedar varado no medio do percorrido: merece un servizo digno e de calidade”, ha manifestado.
Mientras tanto, los usuarios de la línea Ourense-Madrid han comenzado a organizarse a través de redes sociales y asociaciones de consumidores para reclamar compensaciones y mejoras. La presión ciudadana podría sumarse a la iniciativa política, que será debatida en la Comisión de Transportes del Senado en las próximas semanas.
El Laboratorio Gallego
Lo que el BNG ha llevado al Senado no es solo una queja territorial, sino un reflejo de una tensión política más amplia. Galicia, a pesar de contar con un gobierno de mayoría absoluta del PPdeG, sigue dependiendo de las inversiones del Estado en infraestructuras clave como el ferrocarril. Esta dependencia convierte cada avería en un campo de disputa partidista: mientras el BNG exige responsabilidades al Gobierno central, el PPdeG también ha criticado las carencias, aunque con menor contundencia para no entorpecer las relaciones de su partido a nivel nacional.
En clave de laboratorio, la reivindicación del BNG conecta con un sentimiento más amplio en Galicia: la percepción de que la comunidad recibe un trato desigual en la planificación de la alta velocidad. De hecho, el modelo gallego de gestión de infraestructuras ha sido señalado en ocasiones por el PP como ejemplo de descentralización exitosa, pero la realidad de los viajeros ourensanos muestra que la distancia entre el discurso y las vías es todavía notable.
La próxima cita en el Senado servirá para medir la capacidad del Ejecutivo para ofrecer soluciones concretas o, por el contrario, para alimentar el argumentario de quienes ven en Galicia un territorio olvidado por el Estado. Para el BNG, esta iniciativa supone además una oportunidad de ganar visibilidad en la esfera nacional, en un momento en que la izquierda nacionalista busca consolidar su perfil como alternativa de gobierno en las autonómicas previstas para 2028.
Ficha del Caso
- El caso: El BNG ha registrado en el Senado una iniciativa para exigir explicaciones y un plan de actuación ante los fallos recurrentes en el servicio de alta velocidad entre Ourense y Madrid, agravados por la incidencia del 2 de julio en A Gudiña.
- Datos importantes: La incidencia duró más de cinco horas, afectó a viajeros que perdieron enlaces y se debió a falta de tensión en la catenaria. El BNG denuncia una falta crónica de inversión en mantenimiento.
- Resumen: La iniciativa refleja la frustración de los usuarios ourensanos y la pugna política entre el BNG y el Gobierno central, mientras Galicia sigue esperando un servicio ferroviario fiable y a la altura de las expectativas creadas por la alta velocidad.

