El PSE-EE cifró en 4.300 millones de euros el déficit anual de la Seguridad Social vasca y alertó de que su creación pondría en riesgo las pensiones de los vascos. La formación socialista dio a conocer este cálculo en un comunicado difundido el pasado viernes, en respuesta a las aspiraciones del lehendakari Imanol Pradales sobre la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social.
El origen del déficit de 4.300 millones
Según los socialistas vascos, la diferencia entre las cotizaciones que abonan los trabajadores vascos y el importe de las pensiones que perciben ronda los 4.300 millones de euros cada ejercicio. La cifra, detallada en el comunicado de la formación, representa el agujero anual que tendría que cubrir la Hacienda vasca si asumiera en solitario el pago de las prestaciones contributivas.
En el documento, el PSE-EE subrayó que ‘un traspaso en los términos en que se vería satisfecha la aspiración del PNV dejaría a Euskadi en bancarrota’ y rechazó que el compromiso del Gobierno central se convierta en un ‘tira y afloja’ entre Vitoria y Madrid. La advertencia se produce después de que la consejera de Gobernanza y Autogobierno, María Ubarretxena, se reuniera el pasado miércoles en Madrid con el secretario de Estado de Seguridad Social, Borja Suárez.
La respuesta del PNV y el principio de caja única
Desde el PNV, principal socio del Gobierno vasco de coalición, se ha defendido que la negociación de la Seguridad Social no pone en cuestión el principio de caja única. La propia Ubarretxena dejó por escrito que la gestión vasca se limitaría al pago de las pensiones y que no se rompería la solidaridad del sistema. Sin embargo, el comunicado de los socialistas acusa al PNV de buscar fines ‘ambiguos’ y recuerda que, de momento, Pedro Sánchez ha cedido ya 30 materias a Euskadi en esta legislatura.
El partido liderado por Eneko Andueza insiste en que el objetivo debe ser mejorar la calidad de vida de los vascos, no construir estructuras que puedan poner en riesgo la estabilidad financiera. A su juicio, la aspiración de una Seguridad Social vasca autónoma choca con la realidad económica de un territorio que, en términos de cotizaciones y pensiones, es deficitario.
La diferencia entre las cotizaciones que aportan los vascos y las pensiones que reciben es de 4.300 millones de euros al año, según los cálculos del PSE-EE.
El marco de la transferencia y los próximos pasos
La transferencia del régimen económico de la Seguridad Social está prevista en el Estatuto de Gernika, pero nunca se ha materializado. En el acuerdo de gobierno de 2024, PNV y PSE-EE pactaron abordarla, siempre dentro del marco de la caja única y sin quebrar la solidaridad interterritorial. Ahora, la negociación se ha intensificado con el encuentro de Ubarretxena y Suárez, el primero de una ronda que podría prolongarse en los próximos meses.
Fuentes del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones indican que se trabaja en un esquema que permita al Gobierno vasco gestionar el pago de las pensiones, pero sin alterar el sistema de reparto nacional. Mientras, el PNV mantiene su hoja de ruta de lograr más autogobierno y el PSE-EE intenta acotar el alcance de la cesión para evitar riesgos fiscales. La siguiente Comisión Mixta de Transferencias podría abordar los detalles técnicos a lo largo del mes de julio.
El debate se producirá además en vísperas de un nuevo periodo de sesiones en el Parlamento Vasco, donde tanto la oposición como los grupos que sustentan el Gobierno pedirán explicaciones a la lehendakari. La cuestión de la Seguridad Social se perfila como uno de los asuntos que marcarán la agenda política del segundo semestre en Euskadi.

