Los servicios sanitarios de la Junta de Andalucía han atendido a 800 personas afectadas por las altas temperaturas, en pleno episodio de ola de calor que se inició el pasado 4 de julio. Cinco pacientes permanecen ingresados por golpes de calor en hospitales de la comunidad, según ha confirmado este lunes en Sevilla el consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Los servicios de urgencias andaluces han atendido a 800 personas por el calor extremo y nueve han sufrido golpes de calor, de los que cinco permanecen ingresados.
- ¿Dónde y quién? Las provincias con más golpes de calor son Almería (3), Cádiz (2) y Sevilla (2). El consejero Antonio Sanz ha hecho balance en Sevilla.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Las temperaturas extremas ya han dejado 110 muertes atribuibles al calor desde el 1 de junio, nueve más que en el mismo periodo de 2025, según el sistema MoMo.
800 atenciones por calor y cinco hospitalizados
El incremento de las temperaturas ha disparado la presión asistencial en los centros de salud y hospitales. De las 800 urgencias atendidas, 564 se han registrado en Atención Primaria, lo que refleja el esfuerzo de este nivel asistencial para absorber los casos leves antes de que deriven en patologías graves.
Los nueve golpes de calor confirmados se distribuyen en cinco provincias: Almería encabeza el listado con tres casos, seguida de Cádiz y Sevilla con dos cada una, mientras que Córdoba y Jaén suman uno respectivamente. Las cinco personas que siguen hospitalizadas son hombres con una edad media de 54 años y con patologías previas, según ha detallado Antonio Sanz.
El perfil de los ingresados apunta a una población especialmente vulnerable: hombres de mediana edad con dolencias crónicas que el calor agrava. La Junta insiste en que la prevención es clave, sobre todo entre los mayores que viven solos y las personas con trabajos al aire libre.
110 muertes atribuibles al calor desde junio
El impacto mortal de esta ola de calor en Andalucía supera ya los registros del año anterior. Según los datos del sistema MoMo (Monitorización de la Mortalidad diaria) del Instituto de Salud Carlos III, Andalucía acumula 110 defunciones atribuibles al exceso de temperaturas entre el 1 de junio y el 5 de julio de 2026.
La cifra es nueve fallecimientos superior a la del mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 101 muertes. Si se ajusta la comparación exactamente hasta el 5 de julio, el repunte este año asciende a 16 fallecimientos más, ya que en 2025 ese corte registró 94 víctimas.
Andalucía supera el centenar de muertes atribuibles al calor en poco más de un mes, con una media de dos fallecimientos diarios por el impacto de las temperaturas extremas.
Por meses, junio concentró 72 muertes —frente a las 49 del mismo mes de 2025—, mientras que los primeros cinco días de julio ya han sumado 38. El dato más alto de la serie actual se registró ayer, 5 de julio, con 11 fallecimientos en una sola jornada, seguido de los días 3 y 4 con nueve cada uno.
El sistema MoMo no solo contabiliza muertes por golpes de calor directos, sino también aquellas en las que las altas temperaturas agravan enfermedades previas. Esto explica que la cifra supere con creces los nueve casos de golpe de calor atendidos en urgencias.
La Lectura Andaluza
La ola de calor en Andalucía llega en pleno inicio de la temporada turística alta, con miles de visitantes en las costas y ciudades del interior. El desafío para el Servicio Andaluz de Salud (SAS) es doble: atender a la población residente —especialmente a los mayores de 65 años que suponen el grueso de las consultas en Atención Primaria— y dar respuesta a los turistas que, en muchos casos, desconocen las pautas básicas de prevención.
La Junta de Andalucía ha reforzado los centros de salud con planes específicos de hidratación y vigilancia de colectivos vulnerables. Antonio Sanz recordó recomendaciones básicas como beber abundante agua, evitar la exposición solar en las horas centrales y usar ropa ligera. El dato de las 564 atenciones en Primaria evidencia que la red de centros de salud está funcionando como primer dique frente a la deshidratación y los síncopes por calor.
El contexto andaluz es especialmente sensible: la región acumula desde hace años los veranos más cálidos de la Península, con temperaturas que en localidades como Écija o Córdoba superan habitualmente los 44 grados. En 2025, la comunidad ya vivió un repunte de la mortalidad asociada al calor, y las cifras de este junio indican que 2026 camina hacia un verano aún más letal.
La proyección para las próximas semanas obliga a mantener la alerta. Andalucía apenas roza el ecuador de un verano que se prevé largo. Con el precedente de los 110 fallecimientos acumulados hasta el 5 de julio, la palabra más repetida por los sanitarios es precaución. Mientras, los andaluces y quienes nos visitan se enfrentan a un enemigo invisible que ya está dejando una huella demasiado visible en las estadísticas.

