EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A los vecinos del barrio de Getafe Norte y a los miles de asistentes al festival Mad Cool que usan el municipio como acceso o salida.
- ¿Cuándo ocurre? Desde la noche del 8 de julio, y se mantiene durante las tres jornadas restantes (9, 10 y 11 de julio), con medidas urgentes ya en vigor.
- ¿Qué cambia hoy? El aparcamiento del Coliseum se cierra a no residentes, se han interpuesto casi un centenar de multas y el Ayuntamiento exige cambios inmediatos en los desvíos de tráfico y la gestión peatonal.
La primera noche del Mad Cool 2026 dejó una estampa de caos en Getafe que el Ayuntamiento no está dispuesto a repetir. Con 100 sanciones ya interpuestas y el cierre del parking del Coliseum a visitantes ajenos al municipio, el gobierno municipal ha alzado la voz contra la ‘improvisación’ del dispositivo de movilidad, señalando directamente a la Guardia Civil por desviar el tráfico sin consenso.
Un desvío sin aviso que desbordó Getafe Norte
Según denuncia el consistorio, la Benemérita desvió de forma unilateral el tránsito procedente de la M‑45 hacia el barrio de Getafe Norte, rompiendo todos los acuerdos alcanzados en las reuniones previas de seguridad. ‘Esta decisión se adoptó sin ningún tipo de consenso previo,, junto con la masiva afluencia de vehículos, provocó una congestión que fue en aumento’, explicaron fuentes municipales. El resultado fue una congestión que fue empeorando a medida que avanzaba la tarde, dejando atrapados a los residentes.
A ese caos de vehículos se sumó un flujo peatonal descontrolado. La Policía Local de Getafe contabilizó que 6.000 personas utilizaron el municipio como entrada al recinto, una cifra que se disparó hasta las 16.000 durante la salida. La glorieta de la M‑45 quedó cortada durante periodos interminables por un semáforo gestionado por la Guardia Civil, y la calle Federica Montseny se colapsó bajo una marea humana. Los vecinos, literalmente, no podían salir de casa.
Cien multas y un parking clausurado: la respuesta inmediata
Como primera medida de contención, el Ayuntamiento dirigido por Sara Hernández cerró el acceso al aparcamiento del Coliseum a cualquier vehículo que no fuera de residentes. La intención es proteger el entorno vecinal ante la previsible avalancha de las próximas jornadas. Al mismo tiempo, la Policía Local interpuso cerca de 100 multas en las calles Rosa Chacel, Teresa de Calcuta, Rosa de Luxemburgo y Rosa Montero, donde se detectaron estacionamientos irregulares masivos, incluidas motocicletas aparcadas sobre las aceras.
El gobierno getafense ha exigido ‘cambios inmediatos’ a la Delegación del Gobierno, al Ayuntamiento de Madrid y a la organización del festival. En un comunicado oficial, la alcaldesa calificó la situación como ‘la peor de todas las ediciones’ vividas en el recinto Iberdrola Music y advirtió de que no se puede mantener este modelo ni para el Mad Cool ni para los conciertos previstos de Shakira en septiembre.
El festival deja tras de sí una imagen recurrente: un barrio residencial tomado por miles de personas y una administración local que se siente ninguneada.
El Iberdrola Music, una herida abierta en la movilidad del sur
El Mad Cool, que este año celebra su décimo aniversario, aterrizó en el distrito de Villaverde en 2023 tras dejar Valdebebas. Desde el primer día, el recinto Iberdrola Music ha tensionado la relación con Getafe, municipio limítrofe que soporta una parte desproporcionada de los flujos de vehículos y peatones. La organización del festival ya introdujo en 2025 cambios en el aforo para suavizar la presión, pero los resultados no han sido los esperados.
La mayoría de los vecinos de Getafe Norte afectados considera que los parches no bastan y que la ubicación del espacio —encajado entre nudos viarios y barrios residenciales— genera un cuello de botella irresoluble sin una planificación metropolitana más ambiciosa. No es la primera vez que sucede: el Festival Iberdrola Music anterior ya arrastró quejas similares, y la promesa de refuerzos no se ha traducido en una experiencia fluida.
Desde esta redacción observamos que el conflicto trasciende al Mad Cool. La cita con Shakira, prevista para septiembre, promete repetir el colapso si no se rediseñan los flujos de entrada y salida. La pelota está ahora en el tejado de la Delegación del Gobierno y del Consistorio madrileño. Getafe ya ha movido ficha con sanciones y cierres, pero la imagen de miles de jóvenes cruzando la M‑45 a pie es la prueba de que las soluciones no pueden limitarse a un cordón policial.
