3 piscinas naturales cerca de Madrid que abren en julio para huir del calor

Cuando el termómetro de Madrid roza los 40 grados, la sierra guarda tres piscinas naturales que no necesitan cloro ni cola de coche a la playa. Todas ya están operativas o de acceso libre este verano.

Cuando Madrid supera los 38 grados, hay un patrón que se repite cada julio: media ciudad se plantea el coche, el atasco de tres horas hacia la costa y, al final, se queda en casa. Pero existe una alternativa mucho más cercana que muchos madrileños todavía no han probado.

A menos de hora y media de la capital, la Sierra de Guadarrama esconde tres piscinas naturales que funcionan como un aire acondicionado a cielo abierto. Riosequillo, Las Berceas y Las Presillas cubren tres formas distintas de bañarse en plena naturaleza, y las tres están ya accesibles este verano.

Riosequillo, la piscina más grande de España a las puertas de Madrid

Youtube video

La piscina de Riosequillo, en Buitrago del Lozoya, abrió su temporada el pasado 30 de junio y permanecerá operativa hasta el 30 de agosto, todos los días excepto los lunes. Con 4.500 metros cuadrados de lámina de agua, junto al embalse del mismo nombre, está considerada la piscina natural más grande de España.

Publicidad

El recinto tiene aforo para más de 2.000 personas y ofrece parking gratuito con 700 plazas, algo poco habitual en este tipo de espacios. La entrada general cuesta 9 euros entre semana y 14 euros el fin de semana, con tarifas reducidas para menores, jubilados y familias numerosas.

De Cercedilla a la Sierra: Las Berceas y su agua de pinar

El Madrid que huye del calor tiene en Las Berceas, en Cercedilla, uno de sus refugios más veteranos. Ubicadas en el Valle de la Guadarrama, a 1.400 metros de altitud, estas piscinas abrieron el 19 de junio y seguirán en funcionamiento hasta el 30 de agosto, en horario de 10:00 a 20:00 horas.

El complejo se extiende por 30 hectáreas dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, con dos grandes piscinas rodeadas de pinos silvestres, zonas de césped y hasta un parque de aventura entre árboles. El precio de entrada ronda los 9 euros entre semana y los 12 euros en fin de semana, y el Ayuntamiento habilita autobuses gratuitos desde el casco urbano los fines de semana de julio y agosto.

Las Presillas de Rascafría, la opción sin horarios ni taquilla

Youtube video

A diferencia de las dos anteriores, Las Presillas no tienen fecha de apertura oficial ni entrada de pago. Situadas en el Valle de El Paular, son tres pozas naturales formadas por el propio cauce del río Lozoya, con acceso libre y gratuito desde mayo hasta bien entrado septiembre.

El agua procede directamente del deshielo de la sierra, así que incluso en pleno agosto el primer chapuzón sorprende por lo fría que está. La Comunidad de Madrid la homologa como zona de baño de calidad buena, y el entorno de praderas y pinar la convierte en una de las más fotografiadas de la región.

Cómo elegir entre las tres según tu plan de verano

No todas sirven para lo mismo, y acertar con la elección ahorra disgustos. Si el objetivo es ir con niños pequeños o pasar el día completo con todos los servicios, Riosequillo y Las Berceas ganan por infraestructura: vestuarios, socorrismo, chiringuito y zonas de sombra garantizada.

Publicidad

Si en cambio buscas algo más silvestre, sin taquilla ni cola de acceso, Las Presillas son la opción más flexible, aunque exigen calzado de agua por el fondo pedregoso del río y no ofrecen los mismos servicios que un recinto vallado.

Con niños o grupos grandes

Riosequillo destaca por su piscina infantil separada, su enfermería y su ascensor hidráulico para personas con movilidad reducida, algo poco frecuente en zonas de baño natural.

Buscando tranquilidad entre semana

Las Berceas y Las Presillas, visitadas fuera de fin de semana, ofrecen una experiencia mucho más silenciosa: menos coches, menos cola y más sitio para extender la toalla.

Qué llevar y qué evitar antes de hacer las maletas

Las normas varían de una zona a otra y algunas sí sancionan si no se respetan. Esto es lo básico que conviene meter en la mochila antes de salir de Madrid:

  • Calzado de agua, porque el fondo de ríos como el Lozoya es pedregoso y resbaladizo.
  • Protector solar y gorra, ya que la sombra escasea en las horas centrales del día.
  • Bolsa para la propia basura, porque algunas zonas naturales no tienen suficientes contenedores en temporada alta.
  • Confirmación del estado del agua, dado que algunos ayuntamientos cierran el baño tras lluvias intensas.

Un plan que va a más cada verano

La tendencia de los últimos años apunta a que estas piscinas naturales seguirán ganando protagonismo frente a las municipales, sobre todo en los picos de ola de calor cuando las de la ciudad se saturan antes del mediodía. La inversión en accesos y servicios en Riosequillo y Las Berceas confirma que las administraciones ya las tratan como infraestructura de primer nivel, no como un plan improvisado de fin de semana.

Mi consejo, después de ver el patrón repetirse cada julio: madruga si vas en fin de semana, porque el aparcamiento suele completarse antes de las once de la mañana en las tres zonas. Entre semana, en cambio, la experiencia cambia por completo y se disfruta con la tranquilidad que promete la sierra.