Ourense encabeza las provincias mejor preparadas para el envejecimiento con récord de plazas geriátricas

La provincia alcanza 7.222 plazas en 181 centros, superando el estándar de la OMS. La colaboración entre administración y entidades sociales sitúa a Ourense como modelo para otras regiones que afrontan el mismo desafío demográfico.

La provincia de Ourense ha batido su récord histórico de plazas geriátricas al alcanzar las 7.222 camas en 181 centros, según los datos más recientes de la Consellería de Política Social. Esta cifra consolida a la provincia como la mejor preparada para afrontar el envejecimiento, en un territorio donde casi un tercio de la población supera los 65 años.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ourense ha alcanzado 7.222 plazas geriátricas en 181 centros, superando la ratio de 6 plazas por cada 100 mayores de 65 años recomendada por la OMS.
  • ¿Quién está detrás? La red se sostiene mayoritariamente en entidades sin ánimo de lucro, con la Fundación San Rosendo como principal operador, además de proyectos de la Xunta y de la Fundación Amancio Ortega.
  • ¿Qué impacto tiene? Se sumarán otras 750 plazas gracias a nuevas residencias y centros de día, reforzando el modelo ourensano como referente para otras regiones envejecidas de España.

El listón de la OMS, superado con holgura

Mientras la Organización Mundial de la Salud fija en cinco camas por cada cien personas mayores de 65 años el mínimo aceptable, Galicia en su conjunto no alcanza ese umbral. La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales estima un déficit autonómico de 11.509 plazas. En Ourense, sin embargo, la ratio supera las seis plazas por cada cien mayores, convirtiéndola en la única provincia gallega que cumple con los estándares internacionales.

El peso del tercer sector: la Fundación San Rosendo como columna vertebral

De las 7.222 plazas, 3.216 pertenecen a fundaciones y entidades sin ánimo de lucro —un 45% del total—, mientras que la empresa privada gestiona 2.128 y la red pública suma 1.878. La Fundación San Rosendo, con una estrategia de implantación en núcleos rurales, es la gran protagonista de este equilibrio. Su papel ha evitado que muchas familias del interior tengan que trasladar a sus dependientes a la capital, fijando población en municipios que sufren la despoblación.

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La Xunta, por su parte, ha apostado por consolidar la red con nuevos equipamientos. En los próximos meses, la provincia sumará unas 750 plazas adicionales, fruto de 16 residencias y centros de día que el gobierno autonómico está ultimando en distintos concellos. A ello se añaden proyectos de envergadura como la macrorresidencia de la Fundación Amancio Ortega en el barrio de O Pino —con 120 plazas públicas y una inversión de 15 millones de euros— y el centro de la Fundación San Rosendo en Verín, enfocado a la dependencia severa.

La innovación también llega con los pisos tutelados que la Fundación San Rosendo proyecta en el centro de Ourense. Esta fórmula intermedia ofrece autonomía a los mayores con apoyo profesional continuo, una alternativa que podría replicarse en otras ciudades gallegas.

Galicia necesita 11.509 plazas más para cumplir con la OMS; Ourense, con su modelo mixto, demuestra que el déficit no es inevitable.

El Laboratorio Gallego

El modelo ourensano —apoyado en la colaboración entre administración autonómica, fundaciones y empresa privada— pone sobre la mesa una receta que podría interesar al resto de comunidades. España arrastra un déficit de 96.916 plazas geriátricas, según la misma asociación de directoras, y los recursos públicos resultan insuficientes ante una esperanza de vida que no deja de crecer. La experiencia de Ourense, con casi la mitad de las camas en manos de entidades sociales, muestra que es posible llegar a los pueblos más pequeños sin depender exclusivamente de la construcción de grandes residencias públicas.

La Xunta ha convertido la atención a mayores en uno de los ejes de su política social, y aunque el balance autonómico global sigue siendo deficitario, los datos de la provincia interior invitan a estudiar qué factores han propiciado el éxito: la presencia histórica de una fundación arraigada al territorio, el impulso de infraestructuras municipales y la colaboración con grandes donantes como la Fundación Amancio Ortega. En un país que envejece a dos velocidades, el caso ourensano ofrece pistas sobre cómo tejer una red de cuidados adaptada a la España vaciada.

Ficha del Caso

  • El caso: Ourense alcanza un récord de plazas geriátricas, superando la ratio recomendada por la OMS en una provincia especialmente envejecida.
  • Datos importantes: 7.222 plazas, 181 centros, 6,06 plazas por cada 100 mayores de 65; 3.216 plazas en el tercer sector; previsión de 750 nuevas plazas.
  • Resumen: La combinación de iniciativa social, apoyo público y filantropía ha creado un ecosistema que otras regiones pueden estudiar para afrontar el envejecimiento acelerado que caracteriza a buena parte del territorio español.