Apple ha cerrado un acuerdo extrajudicial por 250 millones de dólares para compensar a los propietarios de iPhone que no recibieron las funciones de inteligencia artificial prometidas en el lanzamiento. El proceso de reclamación ya está en marcha y los primeros pagos podrían llegar este mismo otoño.
Claves de la operación
- La demanda colectiva acusa de publicidad engañosa. Los anuncios del iPhone 16 prometían un Siri mejorado con IA que no estaba listo cuando los terminales llegaron a las tiendas.
- El acuerdo cubre hasta 36 millones de dispositivos. Se incluyen los iPhone 15 Pro, 15 Pro Max y toda la familia iPhone 16 comprados entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025.
- Los pagos oscilan entre 25 y 95 dólares por terminal. Las compensaciones, que equivalen a unos 22 y 85 euros al cambio actual, se enviarán tras la validación de los datos por parte de la administradora del acuerdo.
El origen de la demanda: ¿publicidad engañosa con Apple Intelligence?
Cuando Apple presentó la línea iPhone 16 en septiembre de 2024, la compañía puso el foco en las capacidades de inteligencia artificial de los nuevos dispositivos, con un Siri que prometía actuar como un agente inteligente. Sin embargo, las primeras funciones de Apple Intelligence no llegaron hasta iOS 18.1, cinco semanas después del lanzamiento de los teléfonos, y algunas de las características más avanzadas seguían sin estar disponibles meses más tarde.
La demanda colectiva que ahora se ha resuelto sostenía que Apple “saturó el mercado con anuncios engañosos”, induciendo a los consumidores a comprar iPhones basándose en la promesa de ciertas funciones mejoradas de Siri. El acuerdo extrajudicial aprobado por el tribunal el pasado 17 de junio evita que el caso llegue a juicio, pero no implica que la empresa reconozca las acusaciones.
En un comunicado remitido a CNET, un portavoz de Apple explicó que la compañía ha alcanzado el acuerdo para “seguir centrada en hacer lo que mejor sabemos hacer: ofrecer los productos y servicios más innovadores a nuestros usuarios”.
¿Qué modelos de iPhone entran en el acuerdo y cómo reclamar?
Los consumidores que compraron un iPhone 16, iPhone 16E, iPhone 16 Plus, iPhone 16 Pro, iPhone 16 Pro Max, iPhone 15 Pro o iPhone 15 Pro Max entre el 10 de junio de 2024 y el 29 de marzo de 2025 tienen derecho a una compensación. Se estima que alrededor de 36 millones de clientes cumplen los requisitos.
El procedimiento para reclamar es sencillo, pero requiere paciencia. Apple debe facilitar a Verita, la administradora del acuerdo, la lista de clientes afectados en un plazo que ya se ha cumplido. A partir de ahí, se abre un período de notificación de 45 días durante el cual los afectados recibirán un correo electrónico o una carta postal con un enlace al sitio web de la reclamación.
Una vez que llegue la notificación de de la solicitud, el plazo para presentar la reclamación será de 90 días. El pago efectivo de las indemnizaciones se realizará en un período de 60 días naturales una vez resueltos los últimos detalles administrativos, lo que sitúa los primeros ingresos en torno a septiembre de este año.
Apple prefiere pagar 250 millones antes que ver cómo sus anuncios de IA se convierten en un caso judicial que sienta precedente.
Un desembolso de 250 millones que Apple zanja sin reconocer culpa
El acuerdo es una class action que Apple liquida con un coste relativamente bajo si se compara con el daño reputacional que podría haber sufrido. La firma de Cupertino ya ha recurrido a esta estrategia en el pasado, como en el célebre caso del Batterygate, cuando pagó una compensación por ralentizar los iPhone más antiguos sin informar a los usuarios.
En esta ocasión, la maniobra tiene un componente estratégico adicional: la inteligencia artificial es el principal campo de batalla entre los gigantes tecnológicos. Samsung y Google ya han integrado funciones avanzadas de IA en sus terminales, y cualquier retraso o promesa incumplida puede traducirse en una pérdida de cuota de mercado. Apple ha preferido pagar y pasar página antes que enfrentarse a un juicio que pudiera generar un precedente incómodo para futuras campañas de marketing.
Para los consumidores españoles, el caso marca un precedente interesante. Aunque las demandas colectivas contra las grandes tecnológicas son aún excepcionales en Europa, la Comisión Europea ha mostrado una voluntad creciente de poner coto a las prácticas publicitarias que considera engañosas. El desenlace de este acuerdo, aunque no sienta jurisprudencia en la UE, sí envía un mensaje al sector: los anuncios grandilocuentes sobre capacidades de IA tienen un coste si no van acompañados de hechos.
Desde esta redacción observamos que Apple sale airosa del trance con un desembolso controlado, pero su credibilidad en el campo de la IA queda tocada. La compañía necesita ahora cumplir con los plazos de compensación y redoblar sus esfuerzos para que la siguiente versión de Apple Intelligence esté realmente lista desde el día uno.

