El juez investiga la corrupción en el Puerto de València con el sindicalista Óscar M. G. como enlace entre los narcos y la estiba.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El juzgado de Instrucción 15 de Valencia ha abierto una pieza separada por corrupción en el acceso al empleo en el Puerto de València, con el expresidente del Comité de Empresa, Óscar M. G., como ‘principal corruptor’.
- ¿Quién está detrás? Óscar M. G., líder de Coordinadora, habría alterado exámenes, sobornado a altos cargos y puesto empresas pantalla para infiltrar a los peones de dos clanes de narcotráfico en la estiba.
- ¿Qué impacto tiene? El caso revela la infiltración del crimen organizado en infraestructuras críticas y compromete la seguridad del mayor puerto del Mediterráneo, con implicaciones nacionales para la lucha contra el narcotráfico.
El ‘principal corruptor’: un líder sindical que alteraba exámenes y regalaba jamones
El auto del juez Vicente Ríos, del pasado 9 de julio, sitúa al expresidente del Comité de Empresa del Centro Portuario de Empleo —el órgano que gestiona la contratación de estibadores— como «pieza fundamental» en la infiltración del narco en la terminal valenciana. Óscar M. G. ejercía, según la resolución, de «nexo» entre los presuntos capos Borja M. R. e Iván T. R. y «las instituciones tanto públicas como privadas» del puerto.
La investigación de la UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Policía Nacional) ha acreditado indiciariamente que el líder de Coordinadora (el sindicato mayoritario de la estiba) alteró los resultados del examen de acceso celebrado el 17 de noviembre de 2024 para «priorizar» a miembros del clan de los narcos. Incluso benefició a su propia hija, Paula M. L., cuya prueba manipuló para ocultar un positivo en cocaína. Si no fuera vital, no se realizaría tal inversión«, asevera el instructor sobre los grandes desembolsos del clan para controlar los turnos portuarios.
La red gastaba «grandes cantidades de dinero» para copar el mayor número de terminales y horarios. El objetivo era claro: disponer de trabajadores infiltrados en cualquier momento para las operaciones de extracción de cocaína de los contenedores.
El modus operandi incluía agasajar a «altas personalidades del Puerto» con jamones de más de 700 euros, cargados a las dos empresas que el sindicalista compartía en la sombra con los capos: Teulogistics y Maritimteu. El gerente de una transitaria, Marcial R., fue uno de los obsequiados, según las conversaciones intervenidas. La investigación detalla que el líder sindical también surtía a la organización de «dos pescaditos» —dos gramos de cocaína— en un intercambio de favores que tejía la corrupción en la rutina diaria de la estiba.
La infiltración de la estiba no fue un daño colateral: fue la estrategia diseñada por los narcos para mover la cocaína como si fuera un contenedor más.
Dos clanes de narcos en pugna por el control de la estiba
En el Puerto de València operaban dos clanes de «portuarios narcotraficantes», rivales pero que colaboraban en ciertas operaciones. Uno liderado por Ramón B. P. y el otro por Borja M. R. e Iván T. R.. La pugna por el negocio de la cocaína no impidió que ambos intentasen colar a sus peones en la plantilla portuaria, alterando procesos de selección y formación.
El juez también ha imputado a otros líderes de Coordinadora: José Francisco A. B., Antolín G. G. (coordinador general del sindicato) y Enrique M. P., actual presidente del Comité de Empresa. Las pesquisas apuntan a una posible falsedad documental en la excedencia del hermano de Ramón B. P., fabricada tras su detención por narcotráfico. La apertura de la pieza separada permitirá al juez acelerar la causa principal sin demorar los delitos de corrupción conexos.
El Escenario Valenciano
La penetración del crimen organizado en el recinto portuario valenciano golpea a una infraestructura estratégica para España y Europa: Valenciaport es el principal puerto del Mediterráneo en tráfico de contenedores y una de las principales puertas de entrada de cocaína a la península. La trama revela un fallo sistémico en los mecanismos de control de acceso al empleo y en la supervisión de la formación y los exámenes, que durante años estuvieron bajo el dominio de un sindicato con presuntos vínculos con el narco. Ni la Autoridad Portuaria de Valencia (dependiente de Puertos del Estado, adscrito al Ministerio de Transportes) ni la Generalitat Valenciana han reaccionado oficialmente al auto judicial, pero las consecuencias políticas podrían ser profundas: el caso expone la vulnerabilidad de las instituciones portuarias ante la corrupción sindical y obligará a revisar los protocolos de contratación y control de drogas.
A escala nacional, la operación recuerda la infiltración del narco en otros puertos como el de Algeciras, y reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la coordinación entre la Administración central, las comunidades autónomas y los sindicatos mayoritarios. El Gobierno de Pedro Sánchez tiene sobre la mesa un desafío de seguridad que trasciende lo regional: blindar las terminales por donde pasa el 60% del comercio exterior español frente a unas redes que ya no sobornan solo a aduanas, sino que compran puestos de trabajo desde dentro.
Ficha del Caso
- El caso: El Juzgado de Instrucción 15 de Valencia investiga la corrupción en el acceso al empleo portuario, con el líder de Coordinadora como nexo entre dos clanes de narcotráfico y las instituciones del Puerto de València.
- Datos importantes: Examen de acceso manipulado el 17/11/2024; dos empresas pantalla (Teulogistics y Maritimteu); sobornos con jamones de más de 700€; alteración de controles antidrogas. La pieza separada agiliza la causa principal de narcotráfico.
- Resumen: El caso muestra cómo el crimen organizado se infiltró de forma sistemática en el empleo portuario valenciano con la colaboración de dirigentes sindicales, poniendo en jaque la seguridad del principal puerto del Mediterráneo español.
