Ayuso denuncia a Sánchez en Madrid: ‘operación de acoso y derribo’ contra el Poder Judicial

La presidenta madrileña ha pedido a los populares europeos que 'tomen nota' de la deriva autoritaria en España. Las declaraciones se producen en el Libertas Forum del PPE, celebrado en la capital.

Isabel Díaz Ayuso ha elevado este miércoles el tono de sus críticas al Gobierno de Pedro Sánchez desde el corazón de la capital. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha denunciado ante los conservadores europeos reunidos en el Libertas Forum del Partido Popular Europeo lo que califica como una “operación de acoso y derribo” contra el Poder Judicial, una deriva que, a su juicio, está destruyendo el Estado de Derecho en España.

La elección de Madrid como sede del foro no es casual. La dirigente autonómica ha convertido la cita en un altavoz internacional para advertir de que en un país miembro de la Unión Europea “gobierna un movimiento de destrucción del Estado de Derecho” y ha pedido a sus colegas europeos que “tomen nota” de lo que ocurre en España, de igual modo que, ha recordado, “tampoco se lo querían creer en su día venezolanos y cubanos”.

Qué ha dicho Ayuso y por qué lo ha dicho en Madrid

Desde el atril del Libertas Forum, Ayuso ha desgranado un alegato que, según fuentes del PP madrileño consultadas por esta redacción, se venía preparando desde hace semanas. Ha enumerado los que considera síntomas de una deriva autoritaria: la ausencia de presupuestos generales desde hace años, la falta de un debate sobre el estado de la Nación, la condena al fiscal general del Estado por “operaciones ilegales contra adversarios políticos” y, en sus propias palabras, “los cerca de 130 imputados por diferentes tramas de corrupción, incluidas las que han nacido en el seno del Partido Socialista”.

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La presidenta ha subrayado que no se enfrentan a “una batalla de izquierda o derecha”, sino a un choque “entre el Estado de Derecho o la arbitrariedad del poder”. Un mensaje que, en su opinión, tiene “un efecto contagioso y peligroso”. Un mensaje que, en su opinión, tiene “un efecto contagioso y peligroso”.

El eco de sus palabras resuena con fuerza en la política nacional, pero también en el día a día de los madrileños. Porque el pulso institucional entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central no es algo abstracto: se traduce en tensiones sobre la financiación autonómica, los retrasos en infraestructuras como el soterramiento de la A-5 o la gestión del transporte público, que afecta a millones de usuarios diarios.

Avisa Ayuso: ‘Solo hace falta que un autócrata sin escrúpulos se cuele en una democracia, y una vez que haya entrado, pasamos a ser una democracia popular donde lo ilegal, si es votado, es válido’.

Un choque que desborda la Puerta del Sol y llega a Europa

Ayuso ha situado el foco en Feijóo como el líder al que los populares europeos deberían escuchar. “Lleva meses alertando”, ha insistido, en un intento de internacionalizar el discurso del PP frente a Sánchez. La estrategia, vista desde Madrid, busca reforzar la legitimidad del principal partido de la oposición y desdibujar la imagen de un Gobierno que, a juicio de la dirigente madrileña, “retrotrae a España a lo peor de su historia” para eternizarse en el poder.

La coincidencia del foro con la capital no es solo un dato de agenda. Madrid se ha convertido, desde hace años, en el principal contrapeso territorial al Ejecutivo central. Cada medida que la Comunidad anuncia —rebajas fiscales, defensa de la educación concertada o del castellano— se lee en clave de pulso político. En esta ocasión, la presidenta ha ido un paso más allá al proponer “reiniciar la democracia” y volver al espíritu de la Transición y la derrota de los nacionalismos, en una alusión directa a la construcción europea y a la caída del Muro de Berlín. En este contexto, el discurso de Ayuso resulta una pieza más de un tablero donde las decisiones de Moncloa pueden frenar o acelerar proyectos clave para la región.

Lo que está en juego para los madrileños más allá del rifirrafe político

En esta redacción entendemos que los ciudadanos están cansados de la bronca diaria. Sin embargo, lo que se discute en foros como el Libertas Forum tiene consecuencias concretas: la capacidad del Gobierno regional para ejecutar sus presupuestos, la llegada de fondos europeos o la política de vivienda, que depende en buena medida de la cooperación entre administraciones. Cuando la Comunidad de Madrid advierte de una “deriva autoritaria”, está diciendo también que esa desconfianza mutua bloquea muchos de los engranajes que hacen funcionar los servicios públicos.

Basta con mirar el precedente de los últimos años: los contenciosos judiciales entre Comunidad y Estado por los impuestos de patrimonio o las restricciones durante la pandemia mostraron hasta qué punto la confrontación política puede ralentizar la gestión. En este sentido, el mensaje lanzado desde el PPE en Madrid es una llamada de atención que trasciende el discurso partidista.

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La pregunta que queda en el aire es si este tipo de intervenciones logran realmente influir en la opinión de los socios europeos o si, por el contrario, se perciben como un episodio más de la política doméstica española. Lo cierto es que, a 16 de julio de 2026, la relación entre la presidencia de la Comunidad de Madrid y La Moncloa sigue marcada por un nivel de tensión inédito desde la Transición. Y los madrileños, entre tanto, pagan la factura en forma de incertidumbre.

Cosas que pasan en Madrid en julio.